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miércoles, junio 21, 2006

Mucho Lázaro Valdés

Por Omar Vázquez (Granma)

Lázaro Valdés dejó claro que sus intenciones no eran ir por el camino más trillado y accesible del jazz, al presentarse en la apertura del Festival de Hua Hin, en esa isla de Tailandia, con un creativo y poco comercial repertorio en el que mezcla la danza y contradanza cubanas jazzeadas, con el baqueteo y ciertos elementos de la timba. La reacción del público no se hizo esperar.

Aunque estaba establecido tocar solo una hora, por la cantidad de figuras invitadas, tuvieron que hacerlo durante cuarenta minutos más, ante el reclamo del público.

Desde el jazz primigenio, con sabor a Nueva Orleans y un aderezo de la síncopa cubana, hasta Manteca, de Chano Pozo, y el Ran can can, de Tito Puente, todo fue asombro.

Con Los tres golpes, de Ignacio Cervantes, y un cierre a base de Santa Bárbara, de Celina González, mostraron el alto nivel al que nuestros músicos han accedido, lo que llevó a la prensa a indagar si en Cuba existían muchos grupos como el suyo: "Les hablé de que, además de la tradición musical, nuestro desarrollo era resultado de la existencia de un coherente sistema de educación musical, que va desde el conservatorio hasta el Instituto Superior de Arte".

Lázaro y su grupo alternaron con los ganadores de la última edición del Festival de Eurovisión y los principales jazzistas de la región. Considera que con esta primera actuación de un grupo cubano en este importante evento en Asia, "se abrió un nuevo campo para la música cubana, no solo para el jazz, en un área geográfica preparada para asimilarnos".

Integrante de la dinastía Valdés —Alfredito, Oscar (su padre), Vicentico, Marcelino, y los descendientes de algunos de ellos: el otro Oscar (ex percusionista y cantante de Irakere y ahora director del grupo Diákara)— Oscar Lázaro Valdés es el padre de Lazarito, pianista y director de Bamboleo, lo que lo llena de orgullo.

Integró la Banda Gigante de Benny Moré, experiencia que ha volcado en su creación, toca el piano y escribe sus orquestaciones. Lo acompañan Orlando Nadal, batería y percusión; Osmaro Vega, conga y percusión; Yulaima, vocalista y percusión; y Fernando, guitarra bajo.

Leonardo Padura: La novela de su vida

Por José Luis Estrada Betancourt (Juventud Rebelde)

Mientras el Lada devoraba angustiado la populosa avenida 10 de Octubre, camino a la Calzada de Managua, intentando recortar el evidente retraso para la concertada entrevista, me preguntaba cómo un escritor de éxito como Leonardo Padura no renunciaba a vivir en Mantilla, barrio del municipio de Arroyo Naranjo. Una hora más tarde de lo previsto, el creador de Mario Conde me lo explicaba claramente:

“Mantilla es el lugar al cual pertenezco, aunque me molesta que haya cambiado tanto y no sea el sitio donde nací hace 50 años. Aquí soy, sencillamente, el hijo de Nardo y Alicia, el nieto de Juan y Juana, la misma persona de siempre. Como si fuera poco, vivo en la misma casa, la cual me gusta; afortunadamente, junto a mis padres, lo que también me llena de regocijo.

“Por otra parte, para un escritor es una ventaja residir un poco lejos del centro, pues el cuento de ‘pasé por aquí y llegué a tu casa’, no es creíble. Por Mantilla nadie pasa. La gente viene o se va, que es lo que sucede con mayor frecuencia. Eso me permite tener una gran privacidad, vital para la escritura, que requiere de concentración, tiempo, disciplina —para mí las mañanas son sagradas—, voluntad”.

La razón fundamental de mi conversación con Padura es La neblina del ayer, título que hará del stand de la Editorial Unión, de la UNEAC, uno de los espacios más asediados del complejo Morro-Cabaña, durante la venidera XV Feria Internacional del Libro, donde también estará la tetralogía Las cuatro estaciones. Pero dejemos que sea él quien nos cuente sobre su más reciente creación literaria:

“La neblina del ayer es una novela escrita entre el 2002 y el 2003. En ella recupero al personaje de Mario Conde; algo que, de cierta manera, se anunciaba en Adiós Hemingway. En Paisaje de otoño Conde había dejado la Policía, mientras que en Adiós... aparecía vinculado a la compra y venta de libros como medio de vida. Y es justamente esta labor un elemento importante en la historia de La neblina..., porque todo sucede a partir de la compra de un ejemplar donde él encuentra la foto de una bolerista de los años 50, hecho que desencadena la trama.

“Como las anteriores, esta es una novela falsamente policial, pues a pesar de que existe un crimen, este no aparece hasta la segunda mitad del libro. Tienen en común una fuerte carga de preocupación social. Se diferencian en su estructura, pues al igual que Adiós Hemingway tiene dos voces narrativas, un ritmo distinto (es más lento) y la palabra ha ido ganando en valor, mientras que Mario Conde ha envejecido y mira la vida desde esa altura, se han incrementando su pesimismo, su nostalgia, su melancolía y mantiene otros rasgos que siempre han sido los pilares sobre los que yo levanté este carácter: su sentido de la amistad, de la solidaridad, de la decencia, y su ética estricta”.

—¿Estos cambios se pueden interpretar como una mayor madurez del escritor?

—El hecho es que cuando escribí Pasado perfecto no estaba pensando en que fuera la primera de una serie de cuatro novelas. Después de tomada esta decisión tenían que funcionar como historias de una misma novela. Y realmente se pueden leer de ese modo. Cada una es un año en la vida de Mario Conde, y tienen en común su estructura y el tipo de narración, para darles unidad. Ya con Máscaras empecé a sentirme prisionero, pero preferí seguir adelante en pos de esa armonía. No obstante, siento que Máscaras y Paisaje... van siendo distintas a Pasado perfecto y Vientos de cuaresma. Son más maduras. No olvides que el escritor aprende a escribir novelas en cada novela que escribe.

“Luego me propuse escribir algo completamente distinto, y es cuando afronto La novela de mi vida, que es mucho más ambiciosa en todas sus proposiciones, tanto formales como de contenido. La estructura de esta novela era tan compleja, que me llevó a un punto en que me encontré en un callejón sin salida. Si seguía como iba, el libro podía alcanzar 1 200 páginas. Había cometido el error de querer buscar un paralelismo entre las tres historias que contaba, un contrapeso exacto entre ellas. Así que decidí detenerla y empezar Adiós Hemingway.

“Sin duda, con estos últimos tres libros empiezo a sentirme más libre de lo que había realizado en Pasado perfecto, mi segunda novela, pero mi primera con oficio, gracias, fundamentalmente, a los seis años de Periodismo, que cambiaron mi modo de escribir, de apreciar la literatura y la realidad. Fiebre de caballos fue un ejercicio literario en un momento de total entusiasmo, mas de poco conocimiento de las técnicas narrativas. Es innegable que Las cuatro estaciones me hicieron evolucionar, pero había llegado el momento de hacer otro cambio, que es el que se concreta a partir de Adiós Hemingway, La novela de mi vida y ahora en La neblina del ayer”.

—¿Cuánto hay de Padura en Mario Conde?

—Mario Conde es un personaje de ficción, al que le fui creando características e historia. Al principio, de una manera muy utilitaria, porque buscaba un policía cubano, muy cubano, que funcionara en una novela policiaca cubana, muy cubana, pero que ni el uno ni la otra se parecieran a ninguno (ni siquiera a nuestros policías) o ninguna anterior. Tenía que ser un hombre que se adecuara al tipo de novela que yo quería escribir. Después de dotarlo de huesos, necesitó carne y músculos, y ahí fue cuando empezó a adquirir rasgos más humanos, algunos de los cuales tienen que ver con mi propia personalidad.

“Desde Pasado perfecto se inició un trasvase de cualidades entre Conde y yo, que se fue haciendo sistemático en cada una de las novelas. Escribiéndola me percaté de que Mario estaba actuando como mis ojos y mi voz. Todo lo que dice, ve, piensa, oye o huele está tamizado por la perspectiva de Mario, por su sensibilidad, pero en muchos casos, también por la mía. Está claro que existe una cercanía entre autor y personaje, aunque empleé la tercera persona con toda intención, para que la identificación fuera mucho menor. Necesitaba establecer cierta distancia entre él y yo, entre su historia y la mía, que son completamente diferentes, pero coincidimos en el modo de ver el mundo. Sin duda, a través de Mario Conde seguí haciendo lo mismo que en mi etapa de periodista: reflejar la realidad”.

—¿Y cuál es la realidad que le interesa a Padura?

—Toda la realidad. Con La novela de mi vida abarqué, por ejemplo, todo el arco de posibilidades, desde el primer cubano absoluto, que es José María Heredia —con su poesía surge la conciencia del cubano—, hasta el presente. O sea, me interesa toda la historia y toda la realidad cubana, aunque la contemporánea tiene un peso importante en mi novela. No obstante, a veces me muevo de ella: La neblina del ayer se desarrolla en los años 50; en Adiós... ando por el 58; en Máscaras me voy a los 70, mas con una mirada desde la actualidad, que es la que, en cierto sentido, enjuicia y valora la realidad desde el presente con perspectiva más humana e individual, más constreñida, incluso, a la esencia misma de un fenómeno. Eso me permite apreciar la historia como un antecedente de lo que nos ha sucedido, y al presente como una consecuencia.

—¿Te molesta que te incluyan entre los representantes de la “nueva novela detectivesca latinoamericana”?

—De ninguna manera. Es innegable que existe lo que algunos llaman el neopolicial latinoamericano, que no es más que la nueva literatura policial escrita en lengua española, aunque creo que de alguna forma la denominación no es la más justa, porque apenas hay una vieja literatura policial en nuestro idioma. Como movimiento aparece en los 70, período en que en Cuba, España, Argentina y Chile se escriben y publican historias de carácter policial, cuya esencia, sobre todo en el caso argentino y español, como modelo o género empieza a ser violada. Vázquez Montalbán es, posiblemente, el ejemplo más significativo. La novela de este tipo se vuelve una novela urbana, crítica y con un fondo social, que profundiza en las realidades contemporáneas e históricas del contexto escogido. Yo me acerqué desde el principio a esa tendencia donde lo genérico es menos importante y lo social tiene un peso mayor; incluso, los enigmas en mi novela no son difíciles de desentrañar, no me interesa hacerlos complicados, sino escudriñar la sociedad a partir de un crimen, es decir, no me importa la investigación de un asesinato sin mayores consecuencias.

—¿Algún proyecto entre manos?

—Ahora mismo estoy en proceso de investigación para comenzar una novela sobre el asesino de Trotski, Ramón Mercader. El asesinato de esta personalidad en México, en agosto de 1940, es un hecho que está en el centro de la política del siglo XX, un acontecimiento que decidió muchas cosas en la historia de la humanidad. Sin embargo, me cautiva el conflicto de Mercader, cómo llega a convertirse en asesino y qué significó para él hacerlo, cómo vivió después de haber ultimado a alguien como León Trotski, de quien me atañe su responsabilidad con la sociedad, lo que representó para él la Revolución y estar lejos de ella cuando perdió la vida. Ese es el tipo de literatura que a mí me gusta escribir.

—¿Definitivamente te quedas con la novela?

—Sí, aunque seguiré haciendo periodismo y escribiendo ensayos. Después de La novela... escribí Heredia, la Patria y la vida, que es como las apostillas del libro, y estoy preparando otro ensayo sobre la representación literaria de La Habana desde los orígenes hasta hoy, y cómo ha sido una ciudad construida y deconstruida por su literatura. Este año sale un libro de crónicas periodísticas, que he venido publicando dentro del boletín Cultura y Sociedad de la agencia IPS desde el año 95. Mis crónicas también han salido en El País, el periódico en lengua española de más circulación, un medio que llega a los lugares más increíbles. Así que, como ves, continuaré tocando los tres pianos de mi vida. La poesía nunca entró en los planes porque no tengo nada que ver con ella al igual que con el teatro.

—¿No te angustia el hecho de que, por lo general, la literatura esté sujeta al mercado?

—Hay muchas formas de escribir. Se puede hacer pensando en el mercado o en la literatura. Yo lo hago pensando en la literatura. Escribo solo lo que me interesa. Si funciona bien, y si no, también. Un libro como La novela... que es, con mucho, mi obra más importante, es el menos vendido, y lo entiendo, porque fuera de Cuba no se tiene idea de quién es José María Heredia, ni qué es Espejo de paciencia, mas yo me “arriesgué” a escribirla. Lo de Trotski no sé si marchará o no en el mercado, pero quiero escribir sobre ese tema. Si los libros se venden más o menos, significa que su autor tendrá mejores o peores condiciones para poder vivir y escribir. Esa es una angustia que nos acompaña a todos los escritores. La tranquilidad económica te ayuda a escribir de una manera diferente. Si te pones a pensar que quieres escribir una novela para vender 100 000 ejemplares, al final no la escribes o es un desastre. Cuando leo El código Da Vinci compruebo que soy incapaz de escribir tan mal. Entonces prefiero seguir haciendo mis libros a mi manera y vivir del modo más modesto posible.

martes, junio 20, 2006

Cuba: Un archipiélago y sus mil historias

Por Roberto F. Campos* (Prensa Latina)

La Habana.- Al sur de Cuba se encuentra un archipiélago de encantos muy particulares que hoy lo celebran turistas de todo el mundo, interesados en viajes de descanso activo o aventuras. Su nombre es Cayo Largo.

Un apasionante mundo se encuentra en Cayo Largo del Sur, distante 177 kilómetros de La Habana, sitio exclusivo, de gran atractivo para el navegante y que cada día cobra más auge en el mercado turístico.

Además, cuenta con leyendas que tonifican el lugar, pues se narra la permanencia allí, en algún sitio, de tesoro de incontable valor enterrado por el pirata inglés Henry Morgan, desde hace más de 300 años.

La leyenda la conocen todos e impresiona de sobremanera entre quienes visitan el Cayo. Por esa zona existen más de 200 naufragios ocurridos entre 1563 y 1784, según crónicas de la época y bitácoras antañas, sobre todo muchos conservados en Las Bahamas.

Un ciclón, por ejemplo, hizo encallar el 3 de octubre de 1780 a un buque con varios cañones, capitaneado por Sir Haig.

Con todas estas narraciones a cuestas la Plaza del centro de Cayo Largo es una de las más populares, donde se baila por las noches y brinda excelentes servicios un bar.

También es muy popular la Playa Los Cocos, donde se dice apareció una canoa, a unos 10 kilómetros de la propia Plaza. Esa rústica nave, al parecer, cuenta con más de 500 años.

Cayo Largo es una agrupación de tierras separadas de la isla grande que es Cuba con instalaciones hoteleras con sugestivos nombres como Pelícano o Capricho, entre otros.

Cuenta este complejo turístico, bajo el concepto de "Todo Incluido", con mas de 25 kilómetros de playa con arena finísima, donde existen formaciones oolíticas, que permiten una playa con temperatura agradable, pese a estar bajo un sol abrasador.

Ello se debe a la composición química de la arena, que mantiene la frialdad del suelo en medio de los rayos solares.

El lugar además posee fondos marinos dignos de los mejores buceadores y donde la transparencia del agua alcanza el 40 por ciento vertical.

En los alrededores se extiende el Archipiélago de los Canarreos, otros 300 cayos con unos 62 kilómetros de playas vírgenes.

La Playa Sirena es la más emblemática de las existentes en Cayo Largo, pues esos sitios invitan a vagar varias horas descubriendo el silencio y la maravilla de la vegetación.

En el Cayo existen cómodas habitaciones hoteleras, y como peculiaridad, desde ellas se puede acceder rápidamente al mar, buscar sitios verdes, y contar con la combinación perfecta del confort y la ecología.

El fuerte, como se comprenderá, de este rincón tropical es la actividad marinera, los paseos en yates o embarcaciones menores, el deporte en las playas, la natación de superficie y submarina, con bellos fondos para la práctica del snorkeling o el buceo.

Por ello, no es casual que las promociones comerciales apunten a los orígenes naturales de esta Isla, y a la posibilidad de acercarse a aquellos tiempos mediante una estancia en Cayo Largo.

*El autor es periodista de la Redacción Económica de Prensa Latina.

El ritual de la COHOBA

Por Thelvia Marín* (Excelencias del Caribe y las Américas)

"COHIBA" O "COHOBA" es el nombre que los Indo-Taínos daban a la solanacea maravilosa que hoy conocemos como TABACO y que desde el descubrimiento de América ha invadido el planeta con el aroma que emana de los deliciosos "HABANOS" producidos con esta planta, única en el mundo.

En las crónicas sobre el primer viaje de Cristóbal Colón, catalogado en los libros de historia como "el descubrimiento de América", el Almirante refiere que a su llegada a la Isla de Cuba, su nave fue recibida por canoas tripuladas por hombres y mujeres que portaban en sus manos unos pequeños mazos de hojas semidoradas, que dada su forma le parecieron "mosquetes" encendidos por una punta, y que por la otra eran llevados a los labios de los nativos, que con verdadero deleite absorbían el humo aromático de la exótica planta, que le era totalmente desconocida.

Aquel hermoso e inocente pueblo le ofrendaba COHIBA al colonizador, en signo de amistad. Ese era su más preciado tesoro, que sustentaba su vida y le permitía comunicarse con los dioses.

Los Taínos llamaban "TABACO" a una cánula hueca bifurcada, finamente tallada en madera, a través de la cual, de manera diferente a la de las hojas torcidas en forma de mosquete, absorbían la "COHIBA" por la nariz. Era el tabaco en polvo, que hoy se conoce como "Rapé". Así, al oír Colón y los restantes españoles las palabras pronunciadas por los Taínos, confundieron el nombre de la planta: "COHIBA", con el del instrumento, "TABACO", utilizado para consumirla.

Traslademos entonces nuestra imaginación al Palenque, para dar inicio a la sagrada ceremonia: el "Ritual de la Cohiba". Se escucha un Areíto o canto ritual que llena de música el ambiente. El Behique, jefe de la tribu, que también actúa como máximo sacerdote; ha inhalado el humo de la "COHIBA", sentado sobre el DUJO ceremonial, bellísimo asiento que recrea la forma de un animal antediluviano.

Con la cabeza inclinada sobre el pecho y las manos sobre las rodillas, guarda silencio, sumergido en una especie de profundo trance. Cuando el Behique comienza a hablar, su voz tiene matices celestiales.

Los participantes responden a sus palabras en voz alta, y cada uno habla para consultarle sus problemas, necesidades, situaciones de la tribu; y agradecerle porque los dioses, a través de ese Behique y mediante el "Ritual de la Cohiba", los escuchan y les dan sabias soluciones.

Éste era un doble ritual, porque mientras en su función terapéutica la "nicotinia-tabacum" se le suministraba a pacientes en compresas, emplastos, infusiones y elíxires; en su manifestación esotérica se utilizaba para comunicarse con dioses como BAYAMANACO, ATABEY y todos los restantes del pantéon taíno, por medio de sahumerios y del polvo de la cohiba o cohoba.

Cada sección de esta planta era utilizada como medicamento, pero más allá de esto, el tabaco ha jugado y juega un papel protagónico en el chamanismo de América. Los chamanes(sacerdotes) la priorizan tanto en los ritos de purificación como para caer en trance y lograr curaciones sobrenaturales, aunque en el orden botánico y farmacológico no sea alucinógena.

Chamanes de la Amazonía, del Polo Norte, de Indonesia y de Uganda, utilizan el Tabaco, así como las religiones afrocubanas lo sacralizaron al considerarlo la única vía para hacer que el EGÚN o espíritu del muerto se presente, y es priorizado para hacer resguardos, limpiezas, pronósticos y adivinaciones.

Aunque la cultura occidental lo ignora, hasta nuestros días este ritual continúa celebrándose obsesivamente en todo el mundo, por medio de la cantidad de cigarrillos y habanos que se consumen en el planeta, como si cada fumador siguiera buscando comunicarse con sus dioses más secretos o huir de sus demonios más amenazadores. Planetariamente, el tabaco es consumido por jóvenes, viejos, mujeres y hombres de todas las razas, pueblos, clases sociales, filiaciones políticas, religiosas y económicas, sin distinción.

Decía Fernando Ortiz que: "El tabaco era el compañero inseparable del indio. Desde su nacimiento hasta su muerte el indio vivía envuelto por los humos espirituales del tabaco"...Y con asombro, los arqueólogos de hoy comprueban el alto grado de longevidad que alcanzaban los Taínos de Cuba. Este pueblo, que llegó a Cuba procedente de Venezuela, era descendiente o rama de los Aruacos y los Arahuacos.

Los Taínos trajeron sus conocimientos, sus dioses y su mitología, que se desarrolló en las islas caribeñas y como producto de esa evolución, se estructuró el "Ritual de la Cohiba", que era el núcleo alrededor del cual se desarrollaba la vida económica, religiosa, política y social de estos pueblos. El tabaco era una planta silvestre procedente de Yucatán, pero fueron los Taínos de Cuba quienes lo cultivaron y convirtieron en lo que es actualmente.

Según la mitología Taína, la planta "COHOBA", "COHIBA" O TABACO es traída a nuestro planeta por el Dios del Fuego, "BAYAMANACO", portador del casabe o pan de los taínos y del Ritual Secreto: "SALIVA-COHIBA-SEMEN". En estas tres sustancias radica todo lo que caracteriza y sustenta la vida humana, de manera que trajo, para beneficio del hombre: el fuego, el pan o casabe, el tabaco y el ritual "Saliva-Cohiba-Semen".

Pero fue imposible aplicar el "RITUAL DE LA COHIBA" sin la presencia de la diosa ATABEY, la deidad o Cemí que puso al servicio del hombre los misterios, la sabiduría y los usos del valioso legado que el furibundo Dios del Fuego, Bayamanaco, trajo a la tierra.

Bayamanaco había traído la Cohiba, el Casabe y el fuego, pero los hombres no sabían procurarse el pan ni comunicarse con el más allá a través del "RITUAL DE LA COHIBA" en ninguna de sus múltiples manifestaciones. Atabey los enseñó a cultivar la tierra, a pescar, a cazar, a utilizar los Areítos como vehículo para la transmisión oral de todo conocimiento; a hacer el casabe o pan de yuca y a practicar el "Ritual de la Cohiba" para comunicarse con los dioses.

El tabaco no era conocido en África antes de la llegada de Colón a América. Es en el Siglo XVII que los portugueses lo llevan allá cuando van a recoger esclavos. Por el contacto de los africanos con los Indocubanos se sacraliza el tabaco y es utilizado en la Santería, el Mayombe o Palo Monte, el Abakuá y el Espiritismo Cruzado.

Desde entonces, en una "misa espiritual" el tabaco unifica. Los pueblos originales de América ya lo utilizaban en la Pipa de la Paz como vía de unificación. Ojalá el espíritu del COHIBA, como lo fue en sus inicios, siga siendo un vehículo de paz y de unificación para toda la Humanidad.

* Sicóloga, escultora, pintora, escritora, periodista e investigadora, especializada en el mundo Precolombino. Autora de innumerables libros sobre distintos temas, entre ellos El ritual de la Cohiba, actualmente en fase de edición.

Significativos avances de la biotecnología cubana

Por Nidia Rodríguez León (Cuba Internacional)

Relevantes son los resultados que han logrado los científicos cubanos en el campo de la biotecnología humana, pero tales éxitos no quedan solo circunscritos a ese ámbito, ya que también es loable la labor que han desarrollado con el fin de garantizar una producción sostenible de alimentos.

Al profundizar en el tema, en conversación sostenida con CUBA INTERNACIONAL, el doctor Carlos Borroto, vicedirector del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB), explicó los resultados de primer nivel mundial de la Isla en la obtención de vacunas humanas y veterinarias, medios diagnósticos, anticuerpos monoclonales, bioproductos y fármacos, que se exportan a 50 naciones, así como también se refirió a la transferencia de tecnología que se realiza a otros países.

Para ilustrar el desarrollo de esa ciencia, comentó que a fines de los años 80 del pasado siglo, Cuba sólo contaba con tres productos biotecnológicos, cifra que ascendió a 18 en los años 90 y a 38 a punto de finalizar el 2005.

El científico, puntualizó que en la rama de producción de alimentos en los últimos años han hecho un enfoque muy especial y comienzan a aparecer cada vez resultados más importantes, los más novedosos asociados a la producción de farmacéuticos en plantas, en las cuales como país se encuentran a la vanguardia de esas tecnologías.

El doctor Borroto, destacó que en Cuba se desarrolla una activa área de investigación de plantas transgénicas, aunque ninguna crece con fines comerciales y mencionó que los tres proyectos mas avanzados son los relacionados con el arroz, boniato y maíz, resistentes a insectos.

En organismos acuáticos, agregó, existen productos ya registrados en el país y con ensayos muy exitosos también en Asia y en Sudamérica, que son estimuladores del crecimiento tanto en peces como en crustáceos. En general en ese tema, indicó, existen resultados por el uso de bioproductos de nueva generación, trabajo realizado no sólo por el CIGB, sino por varios centros de investigación, lo que demuestra como cada vez es mayor la integración en las ciencias.

Del empleo exitoso del Programa de Control Integrado de garrapatas del bovino, cuya vacuna GAVAC, desarrollada por investigadores del CIGB, se halla registrada también en Brasil, Colombia, México, República Dominicana, Bolivia y Perú, conocimos detalles por Héctor Machado Morales, integrante del equipo de investigadores del Grupo de Salud Animal, del CIGB.

El especialista ponderó la eficacia del uso de la vacuna que se ha extendido a toda la Isla, lo cual ha posibilitado el control de ese perjudicial parásito. Su aplicación ha favorecido la reducción de la necesidad de tratamientos, con la consiguiente disminución de los costos asociados a ese control.

Omar Farnós Villar, del Grupo de Salud Animal del CIGB, es el investigador principal del equipo que trabaja en el desarrollo de una vacuna por vía recombinante contra el virus de la enfermedad hemorrágica del conejo, que ha afectado a la Isla en cuatro ocasiones desde el año 1993.

Recientemente, en el congreso científico Biotecnología 2005, se dio a conocer que en fecha muy cercana podría estar listo un candidato vacunal.

El joven biólogo, indicó que Cuba es el país que más ha sido afectado por esa enfermedad en América, aunque ha habido brotes de mayor o menor expresión, en México, Uruguay y Estados Unidos. Con la investigación, en la que están enfrascados hace cuatro años, tratan en esencia de obtener una vacuna por vía recombinante, con el empleo de un sistema similar al de la vacuna contra la garrapata del ganado bovino. En el mundo, hasta este momento no existe una vacuna obtenida por esa vía contra el referido virus.

Primer ingeniero informático ciego

Por María Elena Pacheco (Tribuna de La Habana)

Cuando la Profesora de álgebra Mayra Durán, hoy decana de una Facultad de la UCI, lo vio el primer día de clases, sentado en la primera fila de su aula, ciego y frente a una pizarra atiborrada de cifras, no pudo más que preguntarse: "¿cómo vamos a enseñarlo? La limitación no era la suya, sino de un claustro de pedagogos incapacitado para afrontar su instrucción. Comenzó entonces el camino de las transformaciones y de aprender juntos él y nosotros".

A las importantes glorias de la Educación cubana se sumó este jueves, una evidencia más de sus extraordinarias virtudes. Destronando todos los esquemas, el joven ciego Roberto Pérez de Paz, defendió el título de Ingeniero en Informática, convirtiéndose desde entonces, en el primer graduado invidente en el Instituto Superior Politécnico José Antonio Echeverría (CUJAE), y en Cuba.

El diplomante consiguió convertir una restricción aparente en coyuntura especial para llevar la luz de las nuevas tecnologías al mundo de las personas privadas del sentido de la vista. Su trabajo: Una web accesible: necesidad de los discapacitados, abre otra dimensión en el análisis del acceso a los sitios web, mediante un enfoque de diseño universal.

En la realización de su tesis de grado, el estudiante se valió de sofware para el uso de personas con limitaciones físicas como el lector de pantalla (apoyado en el sonido) y el amplificador de pantalla (aumento del tamaño de la imagen.)

El también miembro de la Asociación Nacional del Ciego, realizó una evaluación exhaustiva análisis evaluativo de la página de la mencionada institución y propuso una estrategia de cambios que la convierte en obligada referencia nacional de accesibilidad.

Los tutores manifestaron que el hecho revolucionador, no hubiese sido posible sin la dedicación, constancia y esfuerzo del diplomante en los cinco años de la carrera, durante los cuales mostró sorprendente concentración, capacidad de análisis e independencia.

A la voluntad de derrumbar las barreras arquitectónicas se sumó desde ahora, la de que los discapacitados crucen las murallas del ciberespacio. Roberto es un ingeniero informático con la capacidad real para entender la trascendencia del desafío.

Su graduación exitosa confirma que la discapacidad no excluye las posibilidades del individuo y añade otra lección ineludible de empeño y altruismo, al quehacer de los educadores cubanos.

El Cementerio Chino

Por Jesús Risquet Bueno (Trabajadores)

La Isla de Cuba es pequeñísima comparada con el extenso territorio chino del que vinieron en junio de 1847 los culíes contratados con el objetivo de sustituir, poco a poco, la fuerza de trabajo de los esclavos africanos.

Dos procesos inmigratorios durante el siglo XIX y un tercero en las primeras décadas del XX, hicieron que Cuba deviniera en punto del asentamiento de la mayor colonia china en América.

El inmigrante chino se adaptó al contexto sociocultural cubano en condiciones muy adversas y desiguales para él; pero a pesar de ello pudo reconstruir una parte de sus tradiciones culturales a través de su capacidad asociativa, razón de la abundante proliferación de asociaciones chinas desde finales del siglo XIX hasta la primera mitad del siglo XX, y junto a ello su infraestructura social: cementerio, farmacia, teatros, hogar de ancianos, bancos, periódicos y otros.

Han pasado varias generaciones desde la llegada de los primeros chinos y en 1980 sólo quedaban unos cuatro mil, oriundos de diferentes distritos de Cantón, la mayoría ancianos, ya en la actualidad quedan unos cuatrocientos en todo el país.

Sus elementos funerarios, cementerio y rituales fúnebres, ocuparon un lugar importante en el desarrollo de su cultura.

El cementerio chino, vinculado estrechamente al asentamiento y desarrollo de la colonia china en La Habana fue construido por el arquitecto cubano Isidro A. Rivas.

Los primeros enterramientos chinos se hicieron en el cementerio de los ingleses, en el Vedado, luego en el cementerio de Colón. Y no es hasta el 11 de diciembre de 1882 que el primer Cónsul General chino en La Habana, el Señor Liu Lia Yuan, inició las gestiones oficiales para la construcción de un cementerio chino.

Para lograrlo se basó en las condiciones concedidas a otras colonias extranjeras establecidas en China y la reciprocidad concedida por otros países en los que existían grandes colonias chinas.

Ante esa pretensión la Iglesia Católica interpuso numerosos obstáculos ante el permiso oficial, el cual sólo se logró 11 años después, el 20 de mayo de 1893.

La edificación, el terreno y las vías de acceso hicieron que tuviera un costo de 23 mil 700 pesos. El terreno era propiedad de Don Federico Kohly, fue valorado en 8 mil 100 pesos y su superficie era de 9 mil metros cuadrados. En el predio anterior de donde reposan los difuntos, construyeron un portón al estilo de las pagodas orientales que le añade un tono decorativo muy especial.

Este cementerio se fundó aproximadamente en octubre de 1893, fecha en que se realizó la primera inhumación (27 de octubre de 1893), y en ese mismo año se imprimió el reglamento del cementerio de la colonia china de Cuba, según consta en archivos.

Se sabe que los cementerios son sitios de reposo y meditación; no obstante, lo peculiar del cementerio chino es su historia y ello despierta curiosidad en los visitantes.

En la actualidad, el cementerio ocupa una superficie de 8 mil 198 m2, distribuidos en cuatro cuadros irregulares, resultado del corte de dos ejes en cruz que regentan el trazado básico original de la planta. Dichos cuadros representan el cielo, la tierra, el mundo de los vivos, y el mundo de los muertos.

Sobre la planta alternan obeliscos, capillas, nichos, bóvedas y falsas bóvedas, en su mayoría conocidas como muritos chinos. En las fosas excavadas en la tierra coexisten conjuntamente los enterramientos.

Allí se observan los mausoleos de las distintas sociedades así como de la Logia Masónica China.

Se destaca entre los monumentos funerarios una escultura de San Fancón, vivo ejemplo del proceso de la transculturación religiosa china con la cultura cubana que contribuyó al enriquecimiento del imaginario de la colonia china y del pueblo cubano.

Solamente tienen derecho de enterramiento los nacionales chinos, sus cónyuges y sus descendientes hasta la segunda generación, los fallecidos son colocados en los nichos del Casino o en propiedades particulares, las capillas, propiedades de las instituciones privadas, que sólo son utilizadas como osarios.

El difunto, al ser enterrado en las fosas de tierra, dispone mediante testamento el tipo de plantas que quiere en su sepultura y el modo de sembrarlas; puede ser sembrada alrededor o sobre el montículo de tierra que cubre sus restos. Las imágenes de leones que ornamentan algunos elementos funerales dicen ellos que se colocan para espantar a los malos espíritus.

La disposición simbólica de las plantas y su cuidado, durante su crecimiento, es un ritual que representa la elevación del alma y la salud del espíritu del difunto y de sus familiares vivos, aunque por voluntad del fallecido al año de entierro estas pueden ser cortadas.

Hay también pequeños obeliscos con inscripciones en chino, reseñando el entierro de algunos chinos importantes dentro de la colonia.

Para las fiestas propias del calendario lunar y las celebraciones cristianas de los fieles difuntos, existe la costumbre de quemar incienso, sándalo, dinero falso y hacerles ofrendas de alimentos a sus difuntos.

El arte funerario de los descendientes de la China milenaria dejó también su impronta en la cultura cubana, este singular cementerio es la muestra más fehaciente de ello.

Cartas para Tolstoi desde Guanajay

Por Luis Hernández Serrano (Juventud Rebelde)

El escritor ruso León Tolstoi (1828-1910) sostuvo correspondencia con una joven de Guanajay a principios del siglo pasado, siete años antes de morir.

Mundialmente conocido por sus grandes novelas La Guerra y la Paz (1869) y Ana Karenina (1876), intercambió cartas con la joven guanajayense Manuela Inda Rodríguez, como lo prueba una tarjeta que le envió con su firma en 1903.

La noticia dejó de ser inédita cuando salió publicada en la sección Bazar, a cargo de Gilda Guimeras, de la revista Guanajay, dirigida por Pablo Noa Noa y dedicada al 350 aniversario de la fundación de esa ciudad, la segunda más antigua de la actual provincia de La Habana y la decimoctava del país.

Con el subtítulo Tolstoi en Guanajay, el colega Orlando Ruiz brinda la curiosa información en la página 27 de la revista. El hecho aparece consignado en un viejo número de la Gaceta de Cuba.

Manuela Inda poseía una gran predilección por lo ignoto, lo cual la llevó a cartearse con numerosas celebridades de la cultura cubana y mundial.

Juan Marinello dio cuenta en una ocasión de que Tolstoi recibió 15 misivas de cubanos con tarjetas que el escritor nunca firmó, pero la enviada por Manuela regresó a sus manos con la rúbrica del extraordinario escritor.

En la propia publicación se habla de la visita a Guanajay del cineasta de origen húngaro Lazlo Benedek, director de filmes como La muerte de un viajante o El salvaje y que dirigió la película Árbol de fiebre, una de cuyas escenas fue filmada en el parque de la localidad, en agosto de 1956.

También por allí estuvo un descendiente de Cristóbal Colón, José María Gómez-Colón, quien trabajó como Teniente Gobernador en Guanajay a fines del siglo antepasado.

Además, sin tener aeropuerto ni estar cerca de alguno de ellos, la ciudad recuerda dos accidentes aéreos, uno en 1932, en el que murieron Roberto Bello, estudiante de Medicina y el piloto, teniente José Manuel (Tuto) Vázquez, al sobrevolar sus predios en un aeroplano Pittinger que se precipitó a tierra.

El otro siniestro le ocurrió al español Ramón Boluda, en una avioneta de la empresa Crusellas, que cayó en la finca San Francisco, a principios de 1920.

lunes, junio 19, 2006

Nominan pictografías a Patrimonio de la Humanidad

Por Yahily Hernández Porto (Juventud Rebelde)

CAMAGÜEY.— Pictografías dispersas en varias cuevas del municipio de Sierra de Cubitas, en esta provincia, han sido nominadas para Patrimonio de la Humanidad.

A petición del Centro Mundial de Patrimonio de la UNESCO, y por la importancia cultural que para la historia universal poseen estas representaciones, fueron incluidas en la agenda que estudia las posibilidades de concederles esa categoría a las de las cuevas El Indio, Los Portales, Matías, María Teresa, Pichardo, Los Generales y Las Mercedes.

En todas pueden encontrarse figuras en forma humana y deidades aborígenes, pintadas sobre las paredes de las cuevas y en columnas de colores rojo y negro, e incluso en algunas permanecen marcas de las manos de los artistas de la época.

El coordinador general de la Fundación Antonio Núñez Jiménez de la Naturaleza y el Hombre, licenciado Ángel Graña González, explicó a este diario que el proyecto presentado tuvo gran aceptación por las autoridades competentes y por todos los participantes de más de 22 países que representaban a las Antillas Mayores y Menores.

«Una de las representaciones más importantes, y que causó admiración entre los asistentes, fue la pictografía ubicada en la cueva de Los Generales, que se refiere a la Matanza de Caonao, entre otras descritas en el proyecto», recordó.

Graña González, quien además es secretario de la Sociedad Espeleológica de Cuba, abundó sobre cómo algunos especialistas de otras islas felicitaron la propuesta y mostraron interés en visitar las cuevas.

El eminente investigador sostuvo que de ser aceptada la propuesta cubana por la UNESCO, esta conllevaría un largo estudio y verificación en el terreno por parte de expertos internacionales.

El espeleólogo refirió que durante la cita convocada por esta agencia de Naciones Unidas, entre el 2 y el 6 de mayo pasado en la Isla Guadalupe, se defendió la idea de agregar nuevos sitios con arte rupestre de unas 20 islas de las Antillas Menores y Mayores al listado del centro mundial.

El especialista, quien trabajó desde la década del 60 junto al doctor Antonio Núñez Jiménez en la Sierra de Cubitas, expuso en su intervención evidencias de valor incalculable, entre las que se destacan fotos y documentos archivados por la fundación cubana.

Artesanos de la seguridad informática

Por Orfilio Peláez (Granma)

El notable aumento de la criminalidad en Internet alarma hoy a expertos y usuarios de las redes de computadoras. Solo en el año 2005 los delitos informáticos causaron en el mundo pérdidas económicas ascendentes a 67 mil millones de dólares.

Grupos organizados de verdaderos "gánsteres cibernéticos", utilizan cada vez más esta vía para cometer todo tipo de fechorías, que incluyen desde el robo de grandes sumas de dinero a bancos y empresas, hasta la apropiación de bases de datos, el espionaje económico, industrial, militar y tecnológico, el chantaje y la extorsión.

Así crece de manera inusitada el número de hackers (los llamados piratas informáticos) dedicados a diseñar programas malignos por encargo de esta suerte de mafia electrónica, mientras cambian también las formas de expresión de tales ataques.

Ello explica que si hace apenas tres años lo habitual era la infección de millones de computadoras a la vez, en la actualidad dichas acciones van dirigidas a puntos más específicos, pero muy beneficiosos en materia de ganancias como son los bancos.

La forma de ataque más de moda en nuestros días es el denominado phishing, que se basa en el robo a distancia de las credenciales de autenticación de un individuo o empresa, lo cual permite hacer estafas millonarias.

Una de las vías empleadas es suplantar, por ejemplo, la identidad del servidor de un banco de modo que los clientes se relacionen con este y escriban sus datos personales sin detectar el engaño.

Con ello el atacante obtiene toda la información que le ofrece la propia víctima y asume su identidad, lo cual le permitirá manejar el dinero a su antojo, e incluso, puede transferirlo a otra cuenta bancaria y desfalcar al verdadero propietario.

Los servicios más golpeados por el robo de dinero a través de Internet son los de la banca electrónica, subastas en línea, tarjetas de crédito, y el comercio electrónico.

CAZADORES DE INTRUSOS

Para el licenciado José Bidot, director general de la Empresa de Consultoría y Seguridad Informática (Segurmática) el creciente uso de las modernas tecnologías de la información en Cuba puede conducir a una mayor vulnerabilidad en los sistemas de computadoras, si no sabemos las deficiencias existentes y contamos con los medios necesarios para protegerlas.

Hoy gracias al esfuerzo anónimo de muchos especialistas, el país está en condiciones de enfrentar de manera más efectiva el asedio de las diferentes modalidades de ataques cibernéticos, pues conocemos las debilidades más comunes detectadas en las redes nacionales de datos y hemos incorporado a nuestro arsenal defensivo nuevos productos y servicios especializados, los cuales están a disposición de todos los interesados, subrayó.

Sobresale entre ellos el denominado Hackeo Ético, mediante el cual los especialistas de Segurmática, previo contrato con quienes soliciten el servicio, hacen el papel de piratas buenos y entran en las diferentes redes a fin de encontrar cualquier vulnerabilidad o fisura de seguridad, antes de que sean aprovechadas por hackers reales para cometer delitos o vandalismo electrónico.

Una vez alcanzado ese objetivo, se le entrega al cliente la lista de fallas que debe resolver y las soluciones técnicas más recomendables para sellar tales "agujeros". La progresiva aplicación de este servicio minimizará las posibilidades de ataque a los servidores cubanos.

También vale mencionar el software antivirus cubano SAV Mailer, desarrollado en Segurmática, y que colocado en el servidor de la mensajería electrónica de una empresa, evita que los mensajes indeseados lleguen a las máquinas conectadas a la red.

De suma utilidad para la seguridad informática son los llamados analizadores de bitácoras, al brindar a los directivos de empresas la posibilidad de controlar el uso correcto del correo electrónico y de los accesos a Internet, de manera que ese servicio se explote con mayor eficiencia.

Bidot indicó a Granma que desde el año 2003 Segurmática estableció relaciones de trabajo muy estrechas con la famosa compañía rusa de Eugene Kaspersky, la cual concedió las licencias correspondientes para distribuir y utilizar sus efectivos productos antivirus, muy reconocidos a nivel internacional.

Tras anunciar el próximo lanzamiento de un nuevo software Antivirus Corporativo de Segurmática, que entre otras ventajas permitirá su gestión centralizada y actualización automática para todos los clientes de una red, Bidot abogó por que cada institución tenga un plan de seguridad informática práctico, y aplicar siempre las llamadas buenas prácticas. La guerra contra los intrusos electrónicos así lo amerita.

Sancti Spíritus y Trinidad, dos villas cubanas

Por Raúl García Alvarez* (Prensa Latina)

La provincia de Sancti Spíritus, al centro de Cuba, es un ejemplo de fusión cultural, de mezcla de la población indígena con la española y la africana, sin desdeñar a los cientos de chinos que llegaron a este territorio entre los siglos XVIII y XX.

Su historia de casi 500 años vive en dos de las villas primadas de la Isla, Sancti Spíritus y Trinidad, fundadas por los españoles en 1514, y que en la actualidad conservan sus raíces coloniales.

La conocida como Villa del Yayabo -en sus primeros años llevó el nombre de Espíritu Santo- fue declarada Monumento Nacional, mientras Trinidad fue premiada por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad (1988).

Ambas localidades son tesoros incalculables en la arquitectura y en el resto de las manifestaciones culturales: literatura, artes plásticas, danza y música con los llamados "puntos espirituanos".

TRINIDAD

Trinidad posee uno de los conjuntos arquitectónicos coloniales más completos y mejor conservados del continente americano, mientras El Jigüe, en el centro de la villa, recuerda la primera misa oficiada por Fray Juan de Tesin en la Navidad de 1513.

Al norte de este punto, rodeado de mansiones coloniales con lujosos decorados, está la Plaza Mayor y la Iglesia Mayor de la Santísima Trinidad, que conserva el famoso Cristo de la Vera Cruz y un altar -único de su tipo en Cuba- dedicado a la Virgen de la Misericordia.

Las calles empedradas, con el desagüe al centro, conducen a cerca de 20 instalaciones entre museos y las dedicadas a actividades sociales, ubicadas en palacetes y casonas de los siglos XVIII y XIX.

Estos inmuebles sobresalen por las balaustradas, barandas, rejas de finas láminas de hierro, patio central y amplias puertas; en los techos predominan las tejas criollas, admiradas por el sabio alemán Alejandro de Humboldt en su visita a esta ciudad en el siglo XIX.

Fue decisiva Trinidad en el desarrollo azucarero del siglo XVII, las colonias (cultivo de la gramínea) y los trapiches se asentaron en el Valle de los Ingenios, convirtiéndose en la máxima productora de caña de azúcar del país.

Aquí quedaron, como símbolo de la opulencia, cerca de un centenar de importantes reliquias, entre ellas la Torre Manaca-Iznaga, de 45 metros de altura.

Al sur de Trinidad, el mar Caribe baña las playas de la Península Ancón, consideradas "el Varadero del sur", mientras en las montañas de Guamuhaya, más conocidas por Escambray, está -a 800 metros sobre el nivel del mar- el Parque Nacional Topes de Collantes.

Una hermosa vegetación rodea el Salto del Caburní (Monumento Natural), donde tiene su hábitat el ave nacional, el Tocororo (Priotelus temnurus), trepadora, de hermosos y vistosos colores, similares a los de la bandera cubana: azul, rojo y blanco.

Allí, entre la frescura de los acantilados se reproduce la Flor nacional: la Mariposa (Hedychium Coronarium Koenig).

SANCTI SPIRITUS

A 350 kilómetros al este de La Habana, la actual ciudad de Sancti Spíritus conserva en su casco histórico edificaciones de diversos estilos que enriquecen el enrevesado entramado urbano.

Entre los símbolos locales se encuentran la Iglesia Parroquial Mayor, el Teatro Principal y el propio puente sobre el río Yayabo.

Las tradiciones forman parte de la cotidianidad y se han conservado de generación en generación. Los coros de clave, únicos en la Isla, surgieron hace más de un siglo; son típicas las parrandas y sobresalen los tríos.

Como una manifestación autóctona de carácter religioso en sus inicios nace en 1655 el Santiago Espirituano, que cada año se celebra a fines del mes de julio.

La provincia, con cerca de medio millón de habitantes, cuenta con el mayor lago artificial cubano, la presa Zaza, con una capacidad de embalse de mil 20 millones de metros cúbicos.

En el municipio norteño de Yaguajay está el Parque Nacional Caguanes, el cual posee un relevante sistema cavernario y constituye el hábitat natural de una variedad de esponja de agua dulce y quirópteros que únicamente pueden encontrarse allí.

Estas cavernas son un sistema nuevo y único en el mundo, según el investigador cubano Abel Hernández. En el Parque se encuentra la Bahía de Buenavista, declarada por la UNESCO como Reserva de la Biosfera.

Todo el sistema tiene un alto valor patrimonial, porque en él se han encontrado pinturas rupestres y petroglifos hechos por los indígenas que habitaron este territorio.

*El autor es corresponsal de Prensa Latina en Sancti Spíritus.


La fiesta brava

Por Luis Hernández Serrano (Juventud Rebelde)

Uno de los investigadores más importantes del toreo en el mundo, Idelfonso Monje Castro, español de nacimiento y admirador de Cuba, ofreció en una conversación apasionante que sostuvimos, datos curiosos sobre la «fiesta brava».

Monje Castro nació el 27 de junio de 1944 en la comunidad autónoma de Andalucía, en el sur de España, y vino por primera vez a Cuba hace varias semanas para participar en la Bienal de La Habana, acompañado por su esposa Josefa.

Cipiona, la localidad donde reside en Cádiz, cuenta con poco más de 17 000 habitantes. Idelfonso nos aclara que se ocupa de estudiar la lidia de toros, «pero solo como un pasatiempo», porque él se ha dedicado siempre al cultivo de la flor cortada, la principal producción de su Cipiona natal.

—¿Por qué esta afición por el estudio del toreo?

—Desde que era un simple chaval me apasionan las lidias de toros, aunque no he tenido toreros en mi familia.

—¿Y usted ha toreado?

—Sí, pero en el campo, en las «placitas de tientas», como llamamos a los sitios donde toreamos a las becerras, las vacas jóvenes de solo dos años. «Tentarlas» es comprobar en la práctica si tienen bravura y sirven para parir toros útiles en el ruedo de lidia. ¡Becerra brava es garantía segura de toro bravo!

—¿Se pueden torear vacas? ¿Torear no viene de toros?

—Ya ve usted, son cosas del idioma, pero las toreamos, con capote y espada, como en una de las grandes plazas de toros de cualquier lugar del mundo, solo que el público es un grupito de seis o diez personas. En placitas íntimas de esas han «tentado» becerras personas que después han sido «espadas» de renombre mundial.

—Díganos algo de esa historia en España.

—Esa fiesta se inició en Sevilla y en Córdoba, fundamentalmente, en la época en que llegaron los árabes a Andalucía.

«A los grandes toreros también se les llama “califas”, como denominaron a los “cuatro califas cordobeses”: Rafael Malena (Lagartijo), Rafael Guerra (el Guerra), Manuel Pérez Sánchez (Manolete) y Manuel Benítez (el Cordobés).

«El matador Juan Belmonte García, del barrio de Triana, en Sevilla, fue quien cambió el estilo del toreo en España y en el mundo, porque hasta entonces los toreros se movían cuando llegaba hasta ellos el toro, pero Belmonte se quedaba parado. Era un tremendo peligro, al extremo de que se decía que si alguien quería verlo torear, que se diera prisa. Éste fue quien hizo polvo la expresión de que si no te quitas cuando viene el toro, te quita el toro».

—¿Cómo son las corridas?

—Una vez al año en cada pueblo. Duran unas dos horas y comienzan a las cinco o las seis de la tarde. En Madrid se hacen ferias o ciclos de corridas, como la de San Isidro, la más importante, que se extiende por un mes.

—¿Las mejores plazas de toros?

—La mejor del mundo es la conocida por Las Ventas de Madrid, para 24 000 espectadores. Le sigue la Plaza Real, llamada la Maestranza de Caballería de Sevilla, y tres que están a la misma altura: las de Bilbao, Valencia y Pamplona.

«En esta última se hace la mundialmente conocida Fiesta de los Sanfermines, en honor a San Fermín, patrón de esa ciudad de Navarra, donde se sueltan los toros en las calles y la gente corre delante de ellos. El gran escritor norteamericano Ernest Hemingway corrió también con los toros pisándole los talones y él muerto de risa».

—¿Y otras plazas fuera de su patria?

—Las hay muy buenas en México. La mayor de todas es La Monumental, para 50 000 aficionados. Fue inaugurada por el matador español Manolete y por el mexicano Carlos Aruza, el Ciclón Azteca, en 1945. También están las de Venezuela, Perú, Colombia, Ecuador y el sur de Francia. En este último país hay 40 plazas de toros, pero funcionan solo cuatro o cinco, donde la gente llena «los tendidos» (gradas) hasta la bandera. Y supe que en 2005 se toreó en China.

«Ahora recuerdo un dato curioso: en Houston, Texas, Estados Unidos, se hizo, que yo sepa, solo una corrida; en 1971. Toreó el español Antonio Ordóñez, el llamado Maestro de Ronda, de Málaga».

—¿Cuál ha sido la corrida más emocionante que ha presenciado?

—La de la Maestranza de Sevilla, en 1979, donde salieron al ruedo Manolo Vázquez (fallecido hace solo unos meses); y el Curro Romero y Rafael de Paula, quienes viven aún. Los tres recibieron, por sus movimientos artísticos y su maestría, los trofeos que se conceden a los mejores: las orejas de los toros que matan sin una sola pifia en toda la faena. Se otorga a quienes matan al toro de una sola estocada.

—¿Recuerdos tristes?

—Las muertes de grandes toreros como Manolete, en la Plaza de Linares. Lo mató el toro Islero, de la famosa ganadería de Miura, el 27 de agosto de 1948; para mí la pérdida más importante de toda la historia de estas lidias.

«También murió José Ortega, el Gallo Joselito, en la Plaza de Talavera de la Reina, en la provincia de Toledo, en 1920, por una cornada del toro Bailaor. Pero poco después mueren sacrificados junto a las vacas que los engendraron; es una tradición».

—¿Cuáles son los toros ideales para la lidia?

—Los mejores del mundo son de Andalucía. En México hay buenos, pero provienen de España. Los ideales son los de cuatro años y 500 kilos de peso. Según me dijo una vez Salvador Cebada Gago, un criador, cada ejemplar cuesta como promedio dos millones de pesetas, unos 12 000 o 15 000 dólares. Los de menos edad son demasiado jóvenes y los de más años, saben mucho, desarrollan mucho sentido y rehúyen la pelea.

—¿Sus toreros preferidos?

—Mis matadores preferidos son Antonio Ordóñez, el Curro Romero y Juan Belmonte. También Manuel Benítez, el Cordobés; Manuel Rodríguez, Manolete; José Ortega, Joselito, y el Juli.

—¿Ha escrito algo dedicado al toro de lidia?

—Sí, mira, La tonadilla española es como el bolero de ustedes. La gente de Cádiz y de La Habana se parecen mucho, son dos ciudades hermanadas. Yo hice esta sobre el animal que se lleva y muere en los ruedos. «Lleva la frente adornada / con las flores del cerrado, / el campo lo ha coronado / por luchador y valiente. / Su sangre como un torrente / al enemigo torea / y retando se recrea / relucientes dos puñales, / dos astas negras iguales / están buscando pelea».

—Nos han dicho que estudia el toreo en Cuba...

—Sí, es lo último que estoy haciendo en este campo. Hoy se conoce muy poco de eso y mucho menos que el último torero español que actuó en Cuba fue Manuel Hermosilla, natural de San Lucas de Barrameda. Tengo carteles de corridas en Cuba en 1875 y 1880, algunos en colores y otros en blanco y negro.

«Después de que en 1898 se prohibió la lidia de toros en la Isla, al término de la guerra contra España, el toreo siguió haciéndose clandestinamente. No se sabe en qué lugares, solo he leído que en sitios rurales cubanos.

«Ya sé que se toreó en la llamada Plaza de Marte, donde hoy está el Parque de La Fraternidad, en una plaza de Regla y en la Plaza de la Beneficencia, por Belascoaín, cerca del mar, donde ahora radica el Hospital Hermanos Ameijeiras, los tres lugares en ciudad de La Habana. también se toreó en otros espacios públicos del interior del país».

—¿Qué opinión le merece el toreo?

—Para mí es algo genético casi y hasta poético. Es un arte, una cultura, una tradición. Aunque tiene detractores. Hay muchos lugares en España donde ya se ha prohibido y con el tiempo tal vez se prohíba totalmente, como se ha hecho en Islas Canarias, en Islas Baleares, y en distintos puntos de Barcelona. Pero... ¡en Madrid se torea más que nunca! Cientos de escritores, periodistas, artistas, pintores, escultores y aficionados como yo se han inspirado en esta fiesta. El mismo Juan Belmonte decía: «Si quieres torear bien, / piensa que no tienes cuerpo; / se torea con el alma, / como se sueña y se juega, / como se canta y se baila».

Apuntes para un blog



Hoy puede ser un buen día para comenzar un blog. Es una idea que tenía dando vueltas en la cabeza desde hace algún tiempo, pero no me había decidido. Hoy, finalmente, decidí materializarla.

No pretendo sentar cátedra de periodismo, pues no soy periodista, pero quisiera compartir con los que se aventuren a leer mi blog artículos, crónicas, entrevistas, reportajes y todo aquello que pueda resultar interesante y que haya sido publicado en los medios de prensa cubanos. El tema fundamental: Cuba y todo lo relacionado con esta hermosa isla caribeña, su gente, su cultura y sus logros, entre otros temas.

Espero así aportar mi granito de arena al conocimiento sobre Cuba en el mundo. La suerte está echada.