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lunes, julio 22, 2013

PALABRAS QUE VAN Y VIENEN

La diferencia de una coma
Por Celima Bernal (Juventud Rebelde)

Mi amiga querida, la escritora Alga Marina Elizagaray, envía estas palabras que me parecen interesantes: En realidad, la coma hace muchísima diferencia según el lugar donde la pongas o te convenga, como plantea el siguiente texto.

La coma, esa puerta giratoria del pensamiento

Una coma puede ser pausa. O no... No, espere. No espere.

Puede hacer desaparecer su dinero. 23,40 2,34

Puede crear héroes... Eso solo, él lo resuelve. Eso, solo él lo resuelve.

Puede ser la solución: Vamos a perder, poco se resolvió. Vamos a perder poco, se resolvió.

Cambia una opinión: No queremos saber. No, queremos saber.

La coma puede condenar o salvar. ¡No tenga clemencia! ¡No, tenga clemencia!

Finalmente, esta conocida genialidad autoral de Julio Cortázar, acerca de ese signo tan mal utilizado a veces:

Lean y analicen la siguiente frase: «Si el hombre supiera realmente el valor que tiene la mujer andaría en cuatro patas en su búsqueda». Si usted es mujer, con toda seguridad colocaría la coma después de la palabra mujer. Si usted es varón, con toda seguridad colocaría la coma después de la palabra tiene.

Consta de y cuenta con, en lugar de «consta con» y «cuenta de», como he oído en algunas ocasiones.

Deleble es adjetivo poco usado por nosotros: significa que puede borrarse o se borra fácilmente. Indeleble, más empleado, es el antónimo. Lo que no puede borrarse o quitarse. Fijémonos en el elemento constitutivo de negación in-. Endeble nada tiene que ver con los anteriores vocablos. Quiere decir flojo, de insuficiente resistencia.

Nombre incontable o no contable es el que designa cosas que no pueden contarse: amor, frío, etc. Contable, el que designa entidades que pueden contarse: meses, niños, flores, etc.

Al recipiente para flechas que se lleva colgado  al hombro, se le decía carcax; ya es un término desusado, ahora es carcaj, su plural, carcajes.

No digamos: «Yo y él», sino: Él y yo. Cuando era pequeña, si empleaba esa construcción errónea, me advertían: «El burro delante, para que no se espante».

Estimados lectores: Cometí un error la pasada semana; si pueden, excúsenme. La abreviatura de tonelada es (t), la de tomo es (t.). Gracias al compañero que me lo señaló.