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domingo, enero 31, 2010

TRAVESTISMO EN CUBA: LA ESTRATEGIA DEL DISFRAZ

Por Joel del Río (Alma Mater)

Se autoproclaman reinas de la noche, la una desde El Mejunje santaclareño y la otra en los muy citadinos barrios de Diez de Octubre, en La Habana. Vanessa y Samantha quieren parecer dos mujeronas fatales, emperatrices del rimel, la uña postiza, el lápiz labial, los altísimos tacones, la pluma y la lentejuela combinadas. Y así irrumpen indomables en sus predios escénicos, hoy un tablado rústico, mañana una azotea con sillas, la semana siguiente un patio ruinoso y discreto.

Hoy, con el apoyo de la cinta grabada en el fondo, se tornan en replicantes de Sarita Montiel, Rosita Fornés o Mina, mañana le tocará el turno a Streissand, Massiel, Judy Garland o a cualquier otra diva de femineidad explícita, hipertrofiada y rutilante. Dietrich es demasiado, con su acento alemán y su estrafalaria costumbre de vestirse de hombre. Para vestirse de hombre no vale la pena pasar por demoledoras dietas ni por rasurados integrales, ni gastar una fortuna en afeites y pelucas. Hace falta que el modelo sea hembra inequívoca. El travesti se ha naturalizado en ciertos circuitos de las noches cubanas, incluidas las fiestas particulares, las calles más céntricas, las guaguas, los taxis y hasta algún que otro club nocturno sin demasiada fama.

Corren rumores de que en algunos de esos festivos lugares han sido vistos Almodóvar o Jean Paul Gaultier, y decenas de otras celebridades que, de incógnito, se suman a la “movida semiclandestina”. Pero los travestis que doblan canciones no se dejan robar el show por ninguna estrella de verdad que venga a contemplarlas. Son ellas las vedettes absolutísimas. Con ese fin, se someten a horas de maquillaje, hasta acercarse a la imagen de las estrellas preferidas, algunos aferrados a la patética enajenación de sentirse por unos minutos féminas dominadoras y triunfantes, otros apelando a la hipnosis colectiva generada por los magos e ilusionistas, por los verdaderos artistas del transformismo y el simulacro.

El travestismo en Cuba no solo está relacionado con las fiestas particulares y los efímeros escenarios. Existe una larga tradición literaria, dancística, pictórica y recientemente cinematográfica en la cual se esboza el tema con diferentes niveles de intensidad, desde el folclor al teatro de vanguardia, desde el cuento y la novela de reducidas tiradas a los programas más populares de la televisión. Entre múltiples ejemplos a la mano, recuerdo las puestas de Carlos Díaz y su famoso grupo de teatro El Público, en las que regularmente aparecen hombres haciendo de mujeres y viceversa en obras del teatro clásico; así como los humoristas más reconocidos gracias al travestismo, como La Pía (Ángel García), Margot (Osvaldo Doimeadiós) y muchos, muchos otros, precedidos todos por aquella Mamacusa Alambrito, la del alma grande y el cuerpo chiquito. Tales actores entronizaron en la pequeña pantalla cubana el regusto bufo del travestismo de sesgo grotesco, el mismo al que recurrían los machazos líderes de grupo en las fiestas de fin de curso, o los bailadores de comparsa en épocas de carnaval, disfrazados de monumentales negras lavanderas, esas que todavía se pueden ver encabezando Los Componedores de Batea, entre otras comparsas conocidas.

Valga recordar la considerable cantidad de leyendas en las cuales Changó, el símbolo absoluto de la virilidad, dios de la guerra y del fuego en el panteón yoruba, se disfraza de mujer con el fin de engañar a alguien, o de acercarse a una posible conquista sexual. Además, sincretismo mediante, para que los esclavos pudieran adorarlo en secreto, Changó tomaba la apariencia de Santa Bárbara, la virgen de la espada, de los rayos y tormentas, pero al fin y al cabo, mujer. Travestirse en deidad de dudoso linaje católico fue la única opción de supervivencia para la deidad africana.

Asegura el escritor cubano Severo Sarduy que “el hombre puede pintar, inventar o recrear colores y formas sobre la tela, pero es incapaz e impotente para modificar su propio organismo. El travesti, que llega a transformarlo radicalmente, y la mariposa, pueden pintarse a sí mismos, hacer de sus cuerpos el soporte de su obra”. Varias obras de Sarduy (¿De dónde son los cantantes?, Cobra) interpretan este profundo disfrazarse cual obra esencialmente creativa, estrategia de resistencia del marginal, explosivo y anticonvencional modo de afianzar la diferencia, el estilo de vida alternativo y la opción sexual diferente.

Si bien la obra del gran teórico y narrador cubano, asentado en Francia, se destaca por haberse concentrado en los temas del travestismo y la transexualidad, diferenciándolos y remitiéndolos al antiguo mito del andrógino, puede hablarse ya de una larga estela de cuentos, novelas y poemas cubanos cercanos a tales sujetos. Recordar la colindancia temática de novelas como Hombres sin mujer, de Carlos Montenegro; la pionera en el tema homosexual El ángel de Sodoma, de Alfonso Hernández Catá; Paradiso, de Lezama Lima y buena parte de la narrativa de Reynaldo Arenas y de la pudorosa poesía de Emilio Ballagas.

En fechas más recientes, dentro del llamado boom de la literatura gay cubana de los años 80 y 90, se refuerza el caldo de cultivo para que el travesti reaparezca, unas veces personaje episódico, otras protagónico, con su voz, carácter y conflictos bien demarcados, enraizados en el complejo entramado social. Así, fueron publicados, más o menos por la misma época, El cazador y Máscaras, de Leonardo Padura; ¿Por qué llora Leslie Caron?, de Roberto Urías; Cuentos frígidos, de Pedro de Jesús López y El rey de La Habana, de Pedro Juan Gutiérrez, sin contar el muy popular y premiado El lobo, el bosque y el hombre nuevo, de Senel Paz, llevado al cine como Fresa y chocolate y versionado por teatristas en innúmeras ocasiones fuera y dentro de Cuba. En la conocida narración el personaje de Diego ofrece una especie de axiología del homosexual cubano donde no falta la caracterización de las locas de carroza, esas que, añado yo, pudieran metamorfosearse, dadas las circunstancias, en los travestis más delirantes y consumados.

Y no es solo, por supuesto, un fenómeno circunscrito al ámbito cubano ni estudiado en exclusiva por los escritores de la Isla. La figura del travesti es propicia para recrear el mundo del espectáculo, del circo y el cabaret, entornos caros a la tendencia postmoderna de vincular lo elitista con la considerada baja cultura, amén de que tan peculiar personaje se ha convertido en una suerte de signo relativo a los arquetipos conductuales ubicados más allá de los márgenes, transgresores de los bordes que limitan lo oficialmente aceptado y celebrado.

Sinónimo típico de otredad y alteridad, coartada para acercarse a lo exótico y a lo furtivo-decadente, encarnación del espíritu carnavalesco y permisivo, revestido con todo lo que implique máscara y disfraz, el travesti se ha enseñoreado también en la literatura latinoamericana del postboom y en el cine artístico contemporáneo de las últimas tres décadas. Aparte de la mencionada ¿De dónde son los cantantes?, dos clásicos como El beso de la mujer araña (Manuel Puig) y El lugar sin límites (José Donoso) se concentran en el mundo del travesti ya no como fenómeno a esconder vergonzantemente, sino cual seres generosos, positivos, capaces de alentar valores, proposiciones de mejoramiento, sinceridad a raudales, aunque resulte siempre víctima del desprecio y objeto de burlas y vejaciones sin fin instrumentadas por heterosexuales machistas y no machistas, por aquellos homosexuales preocupados en la represión de su apariencia afeminada, y hasta son pasto del desdén proveniente del reducido ghetto de transexuales y hermafroditas, que se quieren considerar mujeres y por tanto rechazan el deseo insaciable de querer parecerse y nunca llegar a ser.

En cuanto al cine cubano, el tema del travestismo no ha conocido un realce comparable al de grandes películas recientes de muy diversos países como la propia versión fílmica de El beso de la mujer araña, o El juego de la lágrima, Priscilla reina del desierto, Adiós a mi concubina y La jaula de las locas, pero existen algunos filmes que se han acercado con prudencia al tema desde el interior de la Isla. Quizás el más conocido, no el único, sea Las noches de Constantinopla (2001), de Orlando Rojas, en la cual una familia intenta vadear los tiempos difíciles del período especial creando un club nocturno animado por travestis. Aquí, el simulacro, el maquillaje y la gangarria profusa son adoptados no como confirmación de una opción sexual, sino a manera de catarsis liberadora, escape a la represión de la anquilosada matriarca, juego sutil e interesado en confirmar la individualidad y el desborde hedonista de casi todos los personajes.

Antes de Las noches..., se vieron escasamente, pero existieron y fueron exhibidos, documentales como Hembra es el alma mía, de Lizette Vila, centrado de lleno, sin escatologías ni prejuicios, en ese mundo escénico y volandero del travesti-vedette, o Mariposas en el andamio, de Luis Felipe Bernaza y Margaret Gilpin, que echaba por tierra la noción del travesti eternamente despreciado por los “normales” al elogiar el poder transformador de sus actuaciones entre un grupo de humildes obreros que los tratan con el mayor respeto. En la muy reciente Suite Habana, de Fernando Pérez, junto a vendedores de maní, payasos en tiempo extra y bailarines obligados a la construcción, uno de los principales personajes reales es un joven mulato, ropero de un hospital, que en las noches se convierte en divina encarnación del glamour asistido en el vestuario y los accesorios por su propia esposa.

En su teoría sobre la carnavalización de la cultura, Mijail Bajtín interpretaba el tópico del mundo al revés como celebración de la llegada de un nuevo orden que invierte las jerarquías y confunde las apariencias. ¿Será que el travesti representa, también, el advenimiento de ese nuevo orden?

martes, enero 26, 2010

PREMIO BLOG Z@RAPICO PARA DESDE CUBA


Desde Cuba ha recibido el Premio Blog Z@rapico de manos de Amparo Ballester y su blog VerbiClara.

El premio fue propuesto inicialmente por Norelys Morales Aguilera, en su blog Islamía al blog Cambios en Cuba, de Manuel Henríquez Lagarde, e inspirado en el Sensible Zarapico, Samuel Feijóo, poeta, investigador folklórico, editor, narrador, maestro y dibujante villaclareño que nombraba de esa forma tan peculiar, en alusión a esa ave, a la que elevó a símbolo estético y ético de la posición revolucionaria ante la vida y el arte, la búsqueda de una creación cada vez más consecuente con el desarrollo del ser humano por una sociedad en verdadera armonía con la naturaleza.

¿QUÉ ES EL PREMIO Z@RAPICO Y CÓMO SE OTORGA?

“Un premio destinado a blogs o páginas web que se destacan por su forma y contenido revolucionario, solidario, comprometido con las luchas sociales anticapitalistas en todo el mundo y contra el holocausto ambiental”, según la siguiente metodología:

1.- Al recibir el premio, se escribirá un post y se mostrará la imagen del premio, indicando el nombre del blog o web de quien lo otorga y enlazarlo al post de ese blog o web que le nombra ganador.

2.- El número de blogs premiados será hasta cinco, simbolizando a los cinco luchadores cubanos antiterroristas, prisioneros en cárceles de Estados Unidos.

3.- Escribir los nombres y los enlaces a los premiados. Avisarles que han sido premiados con el Premio Blog Z@rapico.

4.- Estos cuatro puntos de la metodología deberán incluirse en el post redactado a fin de que se conozca cómo otorgar el premio. También, se sugiere decir que el zarapico es un ave que el escritor y periodista cubano Samuel Feijóo elevó a símbolo estético y ético de la posición revolucionaria ante la vida y el arte, la búsqueda de una creación cada vez más consecuente con el desarrollo del ser humano por una sociedad en verdadera armonía con la naturaleza.

Los blogs premiados por Desde Cuba son:

CUBA JUAN, de Juan Morales Agüero, Las Tunas

PATRIA Y HUMANIDAD, de Luis Sexto, Ciudad de La Habana

ISLA AL SUR, de Iraida Calzadilla Rodríguez, Ciudad de La Habana

EL SITIO DE IRIS, de Iris Hernández Rodríguez, Las Tunas

REGALADO.BLOGIA.COM, de Zenia Regalado, Pinar del Río

domingo, enero 24, 2010

ENVIAMOS MEDICOS Y NO SOLDADOS

Tomado de Cubadebate

En la Reflexión del 14 de enero, dos días después de la catástrofe de Haití que destruyó ese hermano y vecino país, escribí: “Cuba, a pesar de ser un país pobre y bloqueado, desde hace años viene cooperando con el pueblo haitiano. Alrededor de 400 médicos y especialistas de la salud prestan cooperación gratuita al pueblo haitiano. En 127 de las 137 comunas del país laboran todos los días nuestros médicos. Por otro lado, no menos de 400 jóvenes haitianos se han formado como médicos en nuestra Patria. Trabajarán ahora con el refuerzo de médicos nuestros que viajaron ayer para salvar vidas en esta crítica situación. Pueden movilizarse, por lo tanto, sin especial esfuerzo, hasta mil médicos y especialistas de la salud que ya están casi todos allí y dispuestos a cooperar con cualquier otro Estado que desee salvar vidas haitianas y rehabilitar heridos.”

“La situación es difícil -nos comunicó la jefa de la Brigada Médica Cubana- pero hemos comenzado ya a salvar vidas.”

Hora tras hora, de día y de noche, en las pocas instalaciones que quedaron en pie, en casas de campaña o en parques y lugares abiertos, por temor de la población a nuevos temblores, los profesionales cubanos de la salud comenzaron a laborar sin descanso.
La situación era más grave que lo imaginado inicialmente. Decenas de miles de heridos clamaban por auxilio en las calles de Puerto Príncipe, y un número incalculable de personas yacían, vivas o muertas, bajo las ruinas de barro o adobe con que habían sido construidas las viviendas de la inmensa mayoría de la población. Edificios, incluso más sólidos, se derrumbaron. Fue necesario además localizar, en medio de los barrios destruidos, a los médicos haitianos graduados de la ELAM, muchos de los cuales fueron afectados directa o indirectamente por la tragedia.

Funcionarios de Naciones Unidas quedaron atrapados en varios de sus albergues y se perdieron decenas de vidas, incluidos varios de los jefes de la MINUSTAH, una fuerza de Naciones Unidas, y se desconocía el destino de cientos de otros miembros de su personal.

El Palacio Presidencial de Haití se derrumbó. Muchas instalaciones públicas, incluso varias de carácter hospitalario, quedaron en ruinas.

La catástrofe conmovió al mundo, que pudo presenciar lo que estaba ocurriendo a través de las imágenes de los principales canales internacionales de televisión. De todas partes, los gobiernos anunciaron el envío de expertos en rescate, alimentos, medicinas, equipos y otros recursos.

De conformidad con la posición pública formulada por Cuba, personal médico de otras nacionalidades, como españoles, mexicanos, colombianos y de otros países, laboró arduamente junto a nuestros médicos en instalaciones que habíamos improvisado. Organizaciones como la OPS y países amigos como Venezuela y de otras naciones suministraron medicamentos y variados recursos. Una ausencia total de protagonismo y chovinismo caracterizó la conducta intachable de los profesionales cubanos y sus dirigentes.

Cuba, al igual que lo ha hecho en situaciones similares, como cuando el Huracán Katrina causó grandes estragos en la ciudad de Nueva Orleáns y puso en peligro la vida de miles de norteamericanos, ofreció el envío de una brigada médica completa para cooperar con el pueblo de Estados Unidos, un país que, como se conoce, posee inmensos recursos, pero lo que se necesitaba en ese instante eran médicos entrenados y equipados para salvar vidas. Por su ubicación geográfica, más de mil médicos de la Brigada “Henry Reeve” estaban organizados y listos con los medicamentos y equipos pertinentes para partir a cualquier hora del día o de la noche hacia esa ciudad norteamericana. Por nuestra mente no pasó siquiera la idea de que el Presidente de esa nación rechazara la oferta y permitiera que un número de norteamericanos que podían salvarse perdieran la vida. El error de ese Gobierno tal vez consistió en su incapacidad para comprender que el pueblo de Cuba no ve en el pueblo norteamericano un enemigo, ni como culpable de las agresiones que ha sufrido nuestra Patria.

Tampoco aquel Gobierno fue capaz de comprender que nuestro país no necesita mendigar favores o perdones de quienes durante medio siglo han tratado inútilmente de ponernos de rodillas.

Nuestro país, igualmente en el caso de Haití, accedió de inmediato a las solicitudes de sobrevuelo en la región oriental de Cuba y a otras facilidades que requerían las autoridades de Estados Unidos para prestar asistencia lo más rápidamente posible a los ciudadanos norteamericanos y haitianos afectados por el terremoto.

Estas normas han caracterizado la conducta ética de nuestro pueblo que, unido a su ecuanimidad y firmeza, han sido los rasgos permanentes de nuestra política exterior. Eso lo conocen bien cuantos han sido adversarios nuestros en la esfera internacional.

Cuba defenderá firmemente el criterio de que la tragedia que ha tenido lugar en Haití, la nación más pobre del hemisferio occidental, constituye un reto a los países más ricos y poderosos de la comunidad internacional.

Haití es un producto neto del sistema colonial, capitalista imperialista impuesto al mundo. Tanto la esclavitud en Haití como su ulterior pobreza fueron impuestas desde el exterior. El terrible sismo se produce después de la Cumbre de Copenhague, donde fueron pisoteados los derechos más elementales de 192 Estados que forman parte de la Organización de Naciones Unidas.

Tras la tragedia, se ha desatado en Haití una competencia por la adopción precipitada e ilegal de niños y niñas, que obligó a que la UNICEF tomara medidas preventivas contra el desarraigo de muchos niños, que despojaría a familiares allegados de tales derechos.

El número de víctimas mortales sobrepasa ya las cien mil personas. Una elevada cifra de ciudadanos ha perdido brazos o piernas, o ha sufrido fracturas que requieren rehabilitación para el trabajo o el desenvolvimiento de sus vidas.

El 80% del país debe ser reconstruido y crear una economía suficientemente desarrollada para satisfacer las necesidades en la medida de sus capacidades productivas. La reconstrucción de Europa o Japón, a partir de la capacidad productiva y el nivel técnico de la población, era una tarea relativamente sencilla en comparación con el esfuerzo a realizar en Haití. Allí, como en gran parte de África y en otras áreas del Tercer Mundo, es indispensable crear las condiciones para un desarrollo sostenible. En solo 40 años la humanidad tendrá más de 9 mil millones de habitantes, y enfrenta el reto de un cambio climático que los científicos aceptan como una realidad inevitable.

En medio de la tragedia haitiana, sin que nadie sepa cómo y por qué, miles de soldados de las unidades de infantería de marina de Estados Unidos, tropas aerotransportadas de la 82 División y otras fuerzas militares han ocupado el territorio de Haití. Peor aún, ni la Organización de Naciones Unidas, ni el Gobierno de Estados Unidos han ofrecido una explicación a la opinión pública mundial de estos movimientos de fuerzas.

Varios Gobiernos se quejan de que sus medios aéreos no han podido aterrizar y transportar los recursos humanos y técnicos enviados a Haití.

Diversos países anuncian, por su parte, el envío adicional de soldados y equipos militares. Tales hechos, desde mi punto de vista, contribuirían a caotizar y complicar la cooperación internacional, ya de por sí compleja. Es necesario discutir seriamente el tema y asignar a la Organización de Naciones Unidas el papel rector que le corresponde en este delicado asunto.

Nuestro país cumple una tarea estrictamente humanitaria. En la medida de sus posibilidades contribuirá con los recursos humanos y materiales que estén a su alcance. La voluntad de nuestro pueblo, orgulloso de sus médicos y cooperantes en actividades vitales, es grande y estará a la altura de las circunstancias.

Cualquier cooperación importante que se ofrezca a nuestro país no será rechazada, pero su aceptación estará subordinada por entero a la importancia y trascendencia de la ayuda que se requiera de los recursos humanos de nuestra Patria.

Es justo consignar que, hasta este instante, nuestros modestos medios aéreos y los importantes recursos humanos que Cuba ha puesto a la disposición del pueblo haitiano no han tenido dificultad alguna en llegar a su destino.

¡Enviamos médicos y no soldados!

Fidel Castro Ruz
Enero 23 de 2010
5 y 30 p.m.

martes, enero 19, 2010

PALABRAS QUE VAN Y VIENEN

Mar de fondo
Por Celima Bernal (Juventud Rebelde)

«Mar de fondo» significa, entre los marinos, una agitación que se inicia en alta mar, y que viene a chocar contra la costa, aunque en esta haya señales de mal tiempo. En sentido figurado, decimos mar de fondo, y no: «mal de fondo», como muchos creen, al alboroto, a la agitación de un grupo de personas. Se emplea también para calificar al rumor desagradable que se produce: «Alguien confundió, quizá de propósito, la noticia y se formó un terrible mar de fondo».

«Lugar común» significa, tópico, vulgaridad, idea vulgar y muy repetida, «Un discurso lleno de lugares comunes». Ahora que hablamos de esto, debemos huir de los lugares comunes en nuestra conversación. A alguno se le ocurrió: «El son cubano goza de buena salud», u otra frase parecida, con esas mismas palabras: «goza de buena salud». Ya se oye con tanta frecuencia, que cansa.

A Mario Moreno, el popular Cantinflas, actor cómico mexicano, le escuché una frase muy aguda: «Solo el que carga el cajón sabe lo que pesa el muerto». Sería bueno aprovechar esta ocasión en que usé sin tilde el término «solo», como adverbio, para recordarte que ya no es necesario tildarlo, si no hay peligro de que se produzca anfibología u oscuridad. Por ejemplo: Él estudia solo (sin compañía) para la prueba, y él estudia sólo (solamente) para la prueba.

LA RESPUESTA DE HOY

Una lectora me escribe. Oyó: «Despacio, que la carretera está mojada». Sí, también conozco la frase y, por supuesto, se trata de una advertencia a quien está expresando una opinión impensada, o actuando antes de reflexionar.

domingo, enero 17, 2010

HAITI PONE A PRUEBA EL ESPIRITU DE COOPERACION

Tomado de Cubadebate

Las noticias que llegan de Haití configuran el gran caos que era de esperar en la situación excepcional creada por la catástrofe.

Sorpresa, asombro, conmoción en los primeros instantes, deseos de prestar ayuda inmediata en los más apartados rincones de la Tierra. ¿Qué enviar y cómo hacerlo hacia un rincón del Caribe, desde China, India, Vietnam y otros puntos ubicados a decenas de miles de kilómetros? La magnitud del terremoto y la pobreza del país generan en los primeros instantes ideas de necesidades imaginarias, que dan lugar a todo tipo de promesas posibles que después se tratan de hacer llegar por cualquier vía.

Los cubanos comprendimos que lo más importante en ese instante era salvar vidas, para lo cual estábamos entrenados no sólo frente a catástrofes como esa, sino también contra otras catástrofes naturales relacionadas con la salud.

Allí estaban cientos de médicos cubanos y, adicionalmente, un buen número de jóvenes haitianos de humilde origen, convertidos en bien entrenados profesionales de la salud, una tarea en la que hemos cooperado durante muchos años con ese hermano y vecino país. Una parte de nuestros compatriotas estaban de vacaciones y otros de origen haitiano se entrenaban o estudiaban en Cuba.

El terremoto superó cualquier cálculo; las casas humildes de adobe y barro ­­─de una ciudad con casi dos millones de habitantes­─ no podían resistir. Instalaciones gubernamentales sólidas se derrumbaron, manzanas completas de viviendas se desplomaron sobre los moradores, que a esa hora, al iniciarse la noche, estaban en sus hogares y quedaron sepultados bajo las ruinas, vivos o muertos. Las calles repletas de personas heridas clamaban por auxilio. La MINUSTAH, fuerza de Naciones Unidas, el Gobierno y la Policía quedaron sin jefatura ni puesto de mando. En los primeros instantes, la tarea de esas instituciones con miles de personas fue saber quiénes quedaban con vida y dónde.

La decisión inmediata de nuestros abnegados médicos que laboraban en Haití, así como de los jóvenes especialistas de la salud graduados en Cuba, fue comunicarse entre sí, conocer de su suerte y saber con qué se contaba para asistir al pueblo haitiano en aquella tragedia.

Los que estaban de vacaciones en Cuba se dispusieron de inmediato a partir, así como los médicos haitianos que se especializaban en nuestra Patria. Otros expertos cubanos en cirugía que han cumplido difíciles misiones se ofrecieron para partir con ellos. Basta decir que antes de 24 horas ya nuestros médicos habían atendido a cientos de pacientes. Hoy 16 de enero, a sólo tres días y medio de la tragedia, se elevaba a varios miles el número de personas afectadas que habían sido ya asistidas por ellos.

En horas del mediodía de hoy sábado, la jefatura de nuestra brigada informó entre otros datos los siguientes:

“…realmente es encomiable lo que están haciendo los compañeros. Es opinión unánime que Pakistán ha quedado pequeño -allí hubo otro gran terremoto donde algunos laboraron-; en aquel país muchas veces recibían fracturas incluso mal consolidadas, algunos aplastamientos, pero aquí ha sobrepasado todo lo imaginable: amputaciones abundantes, las operaciones prácticamente hay que hacerlas en público; es la imagen que habían imaginado de una guerra.”

“…el hospital Delmas 33 ya está funcionando; el mismo tiene tres salones quirúrgicos, con plantas eléctricas, áreas de consulta, etcétera, pero está absolutamente repleto.”

“…12 médicos chilenos se han incorporado, uno de ellos anestesiólogo; también ocho médicos venezolanos; nueve monjitas españolas; se espera la incorporación, de un momento a otro, de 18 españoles a los cuales la ONU y Salud Pública haitiana les había entregado el hospital, pero les faltaban recursos de urgencia que no habían podido arribar, por lo que decidieron sumarse a nosotros y comenzar de inmediato a trabajar.”

“…fueron enviados 32 médicos residentes haitianos, seis de ellos iban a ir directo a Carrefour, un sitio totalmente devastado. También viajaron los tres equipos quirúrgicos cubanos que llegaron ayer.”

“…estamos operando las siguientes instalaciones médicas en Puerto Príncipe:

Hospital La Renaissance.

Hospital del Seguro Social.

Hospital de la Paz.”

“…funcionan ya cuatro CDI (Centros de Diagnóstico Integral).”

En esta información se transmite sólo una idea de lo que están haciendo en Haití el personal médico cubano y de otros países que laboran con ellos, entre los primeros que llegaron a esa nación. Nuestro personal está en disposición de cooperar y unir sus fuerzas con todos los especialistas de la salud que han sido enviados para salvar vidas en ese pueblo hermano. Haití podría convertirse en un ejemplo de lo que la humanidad puede hacer por sí misma. La posibilidad y los medios existen, pero la voluntad falta.

Cuanto más tiempo se dilate el entierro o la incineración de los fallecidos, la distribución de alimentos y otros productos vitales, los riesgos de epidemias y violencias sociales se elevan.

En Haití se pondrá a prueba cuánto puede durar el espíritu de cooperación, antes de que el egoísmo, el chovinismo, los intereses mezquinos y el desprecio por otras naciones prevalezcan.

Un cambio climático amenaza a toda la humanidad. El terremoto de Puerto Príncipe, apenas tres semanas después, nos está recordando a todos cuán egoístas y autosuficientes nos comportamos en Copenhague.

Los países observan de cerca todo lo que ocurre en Haití. La opinión mundial y los pueblos serán cada vez más severos e implacables en sus críticas.

Fidel Castro Ruz
Enero 16 de 2010
7 y 46 p.m.

viernes, enero 15, 2010

INVESTIGAN EN CUBA LA MUERTE DE PACIENTES EN HOSPITAL PSIQUIÁTRICO DE LA HABANA

Tomado de Cubadebate

A continuación publicamos la nota del Ministerio de Salud Pública de Cuba acerca de la muerte de 26 pacientes en el Hospital Psiquiátrico de La Habana durante la última semana:

En el Hospital Psiquiátrico de La Habana, que dispone de 2 500 camas, se ha producido durante la última semana un incremento de la mortalidad en los pacientes ingresados. En total se reportan 26 fallecidos.

Estos hechos están vinculados con las bajas temperaturas de carácter prolongado que se han presentado (de hasta 3,6 grados centígrados en Boyeros, donde se ubica el hospital) y a factores de riesgo propios de los pacientes con enfermedades psiquiátricas, el natural deterioro biológico debido al envejecimiento, infecciones respiratorias en un año donde esta enfermedad muestra un comportamiento epidémico y las complicaciones de afecciones crónicas presentes en muchos de ellos, fundamentalmente cardiovasculares y cáncer.

Ante la situación descrita, el Ministerio de Salud Pública decidió crear una Comisión para investigar lo ocurrido, la que hasta el momento de elaborar esta información ha identificado varias deficiencias relacionadas con la no adopción oportuna de medidas.

Los principales responsables de estos hechos serán sometidos a los Tribunales correspondientes.

LA LECCION DE HAITI

Tomado de Cubadebate

Desde hace dos días, casi a las 6 de la tarde, hora de Cuba, ya de noche en Haití por su ubicación geográfica, las emisoras de televisión comenzaron a divulgar noticias de que un violento terremoto, con magnitud de 7,3 en la escala Richter, había golpeado severamente a Puerto Príncipe. El fenómeno sísmico se había originado en una falla tectónica ubicada en el mar, a sólo 15 kilómetros de la capital haitiana, una ciudad donde el 80% de la población habita casas endebles construidas con adobe y barro.

Las noticias continuaron casi sin interrupción durante horas. No había imágenes, pero se afirmaba que muchos edificios públicos, hospitales, escuelas e instalaciones de construcción más sólida se reportaban colapsadas. He leído que un terremoto de magnitud 7,3 equivale a la energía liberada por una explosión igual a 400 mil toneladas de TNT.

Descripciones trágicas eran transmitidas. Los heridos en las calles reclamaban a gritos auxilios médicos, rodeados de ruinas con familias sepultadas. Nadie, sin embargo, había podido transmitir imagen alguna durante muchas horas.

La noticia nos tomó a todos por sorpresa. Muchos escuchábamos con frecuencia informaciones sobre huracanes y grandes inundaciones en Haití, pero ignorábamos que el vecino país corría riesgo de un gran terremoto. Salió a relucir esta vez que hace 200 años se había producido un gran sismo en esa ciudad, que seguramente tendría unos pocos miles de habitantes.

A las 12 de la noche no se mencionaba todavía una cifra aproximada de víctimas. Altos jefes de Naciones Unidas y varios Jefes de Gobierno hablaban de los conmovedores sucesos y anunciaban el envío de brigadas de socorro. Como hay desplegadas allí tropas de la MINUSTAH, fuerzas de Naciones Unidas de diversos países, algunos ministros de defensa hablaban de posibles bajas entre su personal.

Fue realmente en la mañana de ayer miércoles cuando comenzaron a llegar tristes noticias sobre enormes bajas humanas en la población, e incluso instituciones como Naciones Unidas mencionaban que algunas de sus edificaciones en ese país habían colapsado, una palabra que no dice nada de por sí o podía significar mucho.

Durante horas ininterrumpidas continuaron llegando noticias cada vez más traumáticas de la situación en ese hermano país. Se discutían cifras de víctimas mortales que fluctúan, según versiones, entre 30 mil y 100 mil. Las imágenes son desoladoras; es evidente que el desastroso acontecimiento ha recibido amplia divulgación mundial, y muchos gobiernos, sinceramente conmovidos, realizan esfuerzos por cooperar en la medida de sus recursos.

La tragedia conmueve de buena fe a gran número de personas, en especial las de carácter natural. Pero tal vez muy pocos se detienen a pensar por qué Haití es un país tan pobre. ¿Por qué su población depende casi en un 50 por ciento de las remesas familiares que se reciben del exterior? ¿Por qué no analizar también las realidades que conducen a la situación actual de Haití y sus enormes sufrimientos?

Lo más curioso de esta historia es que nadie pronuncia una palabra para recordar que Haití fue el primer país en que 400 mil africanos esclavizados y traficados por los europeos se sublevaron contra 30 mil dueños blancos de plantaciones de caña y café, llevando a cabo la primera gran revolución social en nuestro hemisferio. Páginas de insuperable gloria se escribieron allí. El más eminente general de Napoleón fue derrotado. Haití es producto neto del colonialismo y el imperialismo, de más de un siglo de empleo de sus recursos humanos en los trabajos más duros, de las intervenciones militares y la extracción de sus riquezas.

Este olvido histórico no sería tan grave como el hecho real de que Haití constituye una vergüenza de nuestra época, en un mundo donde prevalecen la explotación y el saqueo de la inmensa mayoría de los habitantes del planeta.

Miles de millones de personas en América Latina, África y Asia sufren de carencias similares, aunque tal vez no todas en una proporción tan alta como Haití.

Situaciones como la de ese país no debieran existir en ningún lugar de la Tierra, donde abundan decenas de miles de ciudades y poblados en condiciones similares y a veces peores, en virtud de un orden económico y político internacional injusto impuesto al mundo. A la población mundial no la amenazan únicamente catástrofes naturales como la de Haití, que es sólo una pálida sombra de lo que puede ocurrir en el planeta con el cambio climático, que fue realmente objeto de burla, escarnio y engaño en Copenhague.

Es justo expresar a todos los países e instituciones que han perdido algunos ciudadanos o miembros con motivo de la catástrofe natural en Haití: no dudamos que realizarán en este instante el mayor esfuerzo por salvar vidas humanas y aliviar el dolor de ese sufrido pueblo. No podemos culparlos del fenómeno natural que ha tenido lugar allí, aunque estemos en desacuerdo con la política seguida con Haití.

No puedo dejar de expresar la opinión de que es hora ya de buscar soluciones reales y verdaderas para ese hermano pueblo.

En el campo de la salud y otras áreas, Cuba, a pesar de ser un país pobre y bloqueado, desde hace años viene cooperando con el pueblo haitiano. Alrededor de 400 médicos y especialistas de la salud prestan cooperación gratuita al pueblo haitiano. En 227 de las 337 comunas del país laboran todos los días nuestros médicos. Por otro lado, no menos de 400 jóvenes haitianos se han formado como médicos en nuestra Patria. Trabajarán ahora con el refuerzo que viajó ayer para salvar vidas en esta crítica situación. Pueden movilizarse, por lo tanto, sin especial esfuerzo, hasta mil médicos y especialistas de la salud que ya están casi todos allí y dispuestos a cooperar con cualquier otro Estado que desee salvar vidas haitianas y rehabilitar heridos.

Otro elevado número de jóvenes haitianos cursan esos estudios de medicina en Cuba.

También cooperamos con el pueblo haitiano en otras esferas que están a nuestro alcance. No habrá, sin embargo, ninguna otra forma de cooperación digna de calificarse así, que la de luchar en el campo de las ideas y la acción política para poner fin a la tragedia sin límite que sufren un gran número de naciones como Haití.

La jefa de nuestra brigada médica informó: “la situación es difícil, pero hemos comenzado ya a salvar vidas”. Lo hizo a través de un escueto mensaje horas después de su llegada ayer a Puerto Príncipe con refuerzos médicos adicionales.

Tarde en la noche comunicó que los médicos cubanos y los haitianos graduados de la ELAM se estaban desplegando en el país. Habían atendido ya en Puerto Príncipe más de mil pacientes, poniendo a funcionar con urgencia un hospital que no había colapsado y utilizando casas de campaña donde era necesario. Se preparaban para instalar rápidamente otros centros de atención urgente.

¡Sentimos un sano orgullo por la cooperación que, en estos instantes trágicos, los médicos cubanos y los jóvenes médicos haitianos formados en Cuba están prestando a sus hermanos de Haití!

Fidel Castro Ruz
Enero 14 de 2010
8 y 25 p.m.

miércoles, enero 13, 2010

VICIOS DEL LENGUAJE EN LA REDACCION ACTUAL

Por Juan Morales Agüero (Ecotunero)

La redacción periodística escrita suele ser muy a menudo un auténtico ejercicio de tormento profesional. “¡Mi reino por un caballo!”, dicen que exclamó, desesperado, el rey inglés Ricardo III en un célebre drama de Shakespeare, cuando estaba a punto de morir a manos de las tropas de Enrique IV. “¡Mi vida por un primer párrafo!”, exclamamos, angustiados, los cronistas de la cotidianidad cuando el intelecto se resiste a tomar la arrancada frente los apremios de una cuartilla en blanco. En efecto, tributar para un periódico es para nosotros los profesionales de la prensa como cruzar aceros con la exigencia técnica y con la rigurosidad editorial. Se trata de que la prosa de prisa, como agudamente llamó al periodismo ese gran periodista que fue Nicolás Guillén, no está solo concebida para llegar de una manera directa, sencilla, sucinta y completa a sus lectores potenciales, sino también –y eso no es menos importante – con un nivel decoroso de factura estilística. Redactar es más que poner una palabra detrás de la otra: es escribir con apego a las normas del idioma y enunciar con claridad, elegancia y concisión lo que se pretende decir.

Son numerosos y heterogéneos los “virus” que contaminan hoy al discurso periodístico escrito a todos los niveles. Entre ellos, tal vez uno de los más nocivos sea el llamado lugar común, locución acuñada por Aristóteles en la época de oro de la oratoria griega y suerte de plaga léxica conocida también por las denominaciones de frase hecha, cliché idiomático y estereotipo semántico. Por estos giros debemos entender el uso indiscriminado de argumentos, análisis y juicios que, aunque fueron inicialmente precisos y justos para definir fenómenos y situaciones determinadas, gastaron toda su capacidad de sugerencia de tanto repetirse y repetirse. Ninguna es capaz de ofrecer ya una visión objetiva sobre un tema. Como funcionan en cualquier contexto, tampoco ayudan a comprender bien aquello de lo que se habla, pues su simpleza aburre al lector culto y confunde al lector ocioso.

Comenzaré con un ejemplo bastante frecuente en nuestra prensa escrita: masivo acto. ¿Dice realmente algo tan simplista y ambigua manera de describir una reunión de cierta cantidad de personas? ¿Logra alguien hacerse una idea más o menos exacta de si fueron cien o mil los individuos participantes? Definitivamente, no. ¿Y saben por qué? Pues porque nos hemos acostumbrado a emplear la frase con análogos propósitos tanto cuando cubrimos una graduación estudiantil de secundaria como cuando reseñamos una Tribuna Abierta de la Revolución.

Otro caso notorio es el de merecidas vacaciones. Decimos: Fulano de Tal no pudo estar presente en la actividad porque se encuentra disfrutando de unas merecidas vacaciones. El lector avezado se pregunta al vuelo, suspicaz: “¿le consta al periodista que esas vacaciones son realmente merecidas? ¿Por qué las califica con esa seguridad absoluta? ¿No sería más sensato para él limitarse a decir que la persona en cuestión está, sencillamente, de vacaciones... y punto?”

Podría citar un rosario de ejemplos de parecido corte. Todos, sin excepción, padecen el mal de la pobreza léxica y del acomodamiento estilístico. Miren: personalmente, he dejado de tener en cuenta al entrevistado que ciertos colegas pretenden vender en titulares como... un digno ejemplo. Sí, asumo el riesgo de que tal vez esa persona lo sea. Pero, ¿acaso no se le endilgan esos mismos epítetos a cuanto interlocutor más o menos destacado aparece en las páginas de nuestras publicaciones? ¿Por qué abusar de un enunciado cuyo empleo debe reservarse solo para casos excepcionales? Quien se limite a cumplir con sus deberes puede quizás ser un buen ejemplo, pero no necesariamente un digno ejemplo, que es un calificativo de talla mayor. Digno ejemplo desborda lo común. Y, como calificamos a tanta gente de digno ejemplo, pues para el lector ya casi ninguno lo es.

Pregunto: ¿a quiénes de ustedes se les activan las papilas gustativas cuando leen aromático grano en un material periodístico referido al café? ¿Alguien siente deseos de tomarse un vaso guarapo cuando la letra impresa insiste hasta el cansancio en imponernos el giro dulce gramínea en alusión a la caña de azúcar? ¿Quién le concede ahora más importancia al agua, solo porque los periodistas nos referimos a ella como al líquido vital? ¿Acaso alguno de ustedes ha experimentado sudoraciones al posar la mirada sobre la frase ingentes esfuerzos? ¿Cuántos no hemos criticado el eufemismo larga y penosa enfermedad con que hacen referencia las notas necrológicas a algo que se llama simple y llanamente cáncer?

Y así combativa demostración, éxito extraordinario, conducta íntegra, trabajador incansable, sentida demostración de duelo, impecable hoja de servicios, fervor patriótico, merecido homenaje, combativo acto, luctuosa ceremonia, cálidos elogios, sentido pésame, hazaña inigualable... Vale en primera instancia acuñar frases que rompan con la monotonía lingüística y contribuyan a darle color y variedad al idioma. Pero, ¿hasta cuándo vamos recurrir a su uso para describir siempre similares circunstancias? ¿Hasta cuando les vamos a dar voz para después, en un acto de cruel lengüicidio, condenarlos a la mudez semántica?

Un vicio consanguíneo con el lugar común es la adjetivación. “Los adjetivos son las arrugas del estilo”, ha dicho Saramago en un lúcido ensayo sobre el idioma. Cuando los insertamos sin razones justificadas, abruman y confunden. El buen periodismo se caracteriza por la parquedad en su uso, y solo apela a ellos para escoger los más concretos, simples, directos y definidores. ¿Por qué obligar a un sustantivo a viajar por texto y contexto del brazo de un adjetivo que no necesita o le viene grande? Si calificamos a cualquiera de excelso, fantástico, eminente, incomparable, ilustre, insigne, notable, magnífico..., ¿qué dejamos después para las personalidades de primera línea? Como dijo una colega en la página cultural del semanario Trabajadores, “... ¿qué le decimos entonces a Pavarotti?”

Las llamadas muletillas también se las traen. Son frases improductivas, inútiles que no le aportan absolutamente nada ni a las ideas desarrolladas en la cuartilla ni al discurso periodístico propiamente. Todos los que ejercemos la profesión hemos incurrido alguna que otra vez en su nefasto uso. Les pondré algunos ejemplos: asimismo, en otro orden de cosas, por otra parte, ahora bien... Pruebe a eliminarlas y advertirá, sorprendido, que la redacción adquiere más fuerza y más elegancia sin la presencia de semejantes rémoras. Debemos estar siempre alertas contra ellas, pues, a pesar de someterlas a vigilancia, suelen deslizarse muy fácilmente.

Pero existen mucho más que lugares comunes, adjetivación y muletillas en nuestras redacciones actuales. Otros vicios acechan y conquistan desde los teclados. Hay que eludir la redacción ampulosa, tan pedante cuando la dicta una mala regulación de la autoestima. El auténtico estilo periodístico se pule no con extravagancias ni exhibicionismos, sino con mucho trabajo y con un conocimiento profundo del lenguaje, la gramática, la ortografía, la sintaxis, y el léxico. El periodista debe evitar expresarse de una forma excesivamente literaria o excesivamente coloquial y recurrir a un vocabulario variado pero comprensible para el lector. Toda utilización del lenguaje que dificulte este propósito resultará un fracaso.

En fin, quien aspire a tener lectores debe respetarlos, y eso solo se consigue cuando se pulimenta el estilo y se conciben textos aspirantes a modelos de limpieza, claridad, exactitud y elegancia en el uso del idioma. Al final, si no amamos nuestra lengua y no respetamos a los lectores, tampoco podemos exigirles que nos lean.

Sobre tal asunto me parecen magistrales estas palabras dichas por Gabriel García Márquez en su célebre artículo El mejor oficio del mundo: “Nadie que no haya nacido para eso y esté dispuesto a vivir sólo para eso podría persistir en un oficio tan incomprensible y voraz, cuya obra se acaba después de cada noticia, como si fuera para siempre, pero que no concede un instante de paz mientras no vuelve a empezar con más ardor que nunca en el minuto siguiente.”

martes, enero 12, 2010

PALABRAS QUE VAN Y VIENEN

En los tiempos de Maricastaña
Por Celima Bernal (Juventud Rebelde)

Decimos: «En los tiempos de Maricastaña», cuando deseamos expresar que algo ocurrió hace muchos años. ¿Quién era Maricastaña? Se cuenta que su nombre era María Castaño. Con sus hermanos y esposo estaba al frente del llamado «Partido Popular» de Lugo, España. La Iglesia, en aquel lugar, obligaba a pagar unos impuestos elevadísimos. Ellos protestaron contra tal injusticia, y en una de aquellas luchas resultó muerto el mayordomo del Obispo. De Cervantes, tomamos: «En tiempos de Maricastaña, cuando hablaban las calabazas». Los franceses utilizan una frase en casos semejantes: «Del tiempo en que Berta hilaba».

Karmático es derivado de karma. Se refiere a la creencia de que hemos vivido otras existencias anteriores a esta. Karma es el resultado de esas vidas.

Un autor español cuenta que en la lengua hablada, la be suele confundirse con la pe y con la eme; Billón suena a veces como millón; por eso le agregan algunos la coletilla «con be», dando paso a la palabra: «billonconbé», que parece extraída de un dialecto africano.

LA RESPUESTA DE HOY

¿Cuándo debes acentuar ortográficamente qué y cuándo no? Es fácil. Creo que hablé de esto ya, hace algún tiempo. Si se trata de una exclamación o de una interrogación directa, o indirecta, lleva tilde: «¿Qué piensa de ese asunto?» (directa) o «Me gustaría saber qué piensa de ese asunto». (indirecta) «¡Qué bien cocina!» o «Verás qué bien cocina». (Fíjate en el matiz interrogativo o exclamativo, incluso cuando no lleva el signo).

Sin embargo, en otros casos, no hay necesidad de ponerle la tilde: «Lo que piensa no le interesa a nadie». «Te darás cuenta de que cocina muy bien». «Tengo que contarle algo». «Que quieras, que no quieras, tendrás que cumplir lo que te ordenaron».

sábado, enero 09, 2010

ALGO MAS SOBRE EL VIH-SIDA

Por José A. de la Osa (Granma)

¿Cómo percibe la población los mensajes sobre temas de salud? La respuesta existe y tiene el consenso de los expertos de la OMS: el público tiende a sobrestimar el peligro de los accidentes automovilísticos y de aviación, el de ser asesinado, o de otro tipo de situaciones que normalmente aparecen en las noticias, pero subestima riesgos que no tienen tanto atractivo publicitario y son más comunes, como los derrames cerebrales, los infartos del corazón, la diabetes, y algunas enfermedades que se pueden prevenir como el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH), causante del sida.

¿Cómo entender que un 47% de las personas comprendidas entre los 15 y 49 años de edad tiene baja percepción de riesgo de que puedan contraer el VIH en relaciones sexuales no protegidas, no obstante las sistemáticas campañas educativas para su prevención?

A propósito de esa noticia, dada a conocer por Granma el Día Mundial de Respuesta al VIH-sida, el doctor Luis Estruch Rancaño, viceministro del área de Higiene, Epidemiología y Microbiología del Ministerio de Salud Pública, fue invitado a estas páginas para hablar "algo más" sobre el tema abordado.

—Doctor Estruch: a 26 años del descubrimiento por Luc Montagnier del virus causante del sida, ¿cuál es la situación mundial de la pandemia?

—Se han reportado 60 millones de personas con VIH-sida, de las cuales 25 millones fallecieron. Viven actualmente 35 millones. Cada año se reportan 2,7 millones con VIH y dos millones de muertes.

—¿Y en nuestro país?

—Desde que se inició la epidemia han sido diagnosticadas 11 994 personas, con 2 063 defunciones. Viven con VIH-sida 9 931, de las cuales el ciento por ciento que lo necesita recibe gratuitamente el tratamiento antirretroviral.

—Ocho de cada diez pacientes diagnosticados con el VIH son hombres que han tenido sexo con otros hombres. ¿Se conoce el porqué de este mayor número del sexo masculino?

—La circulación de la epidemia en Cuba ha sido siempre mayor en los hombres que en las mujeres, y la trasmisión entre hombres que tienen sexo con otros hombres está acompañada de inestabilidad en la pareja, falta de protección con el condón y mayor absorción del virus por la mucosa anal.

—¿Cómo resumiría el comportamiento de esta epidemia en nuestro país?

—Hemos logrado mantener los indicadores de prevalencia del VIH más bajos en la región de las Américas, con una tasa de 0,1; y mientras en el área, según estimados de la OPS, nacen más de 6 000 niños con el virus cada año, en Cuba, como promedio, se registran uno o dos. No hay trasmisión de VIH por transfusiones de sangre ni por inyección de drogas desde hace más de 15 años y la epidemia continúa su difusión fundamentalmente por la vía sexual. No obstante lo anterior, mientras que en el 2002 se registraban anualmente alrededor de 650 nuevos casos, este año cerramos con unos 1 400, lo cual indica un avance de la enfermedad y la confirmación de lo que muestran las encuestas: la falta de percepción de riesgo de que en una sola relación sexual desprotegida, ya sea por vía transvaginal, anal u oral, puede originar el contagio.

—¿A dónde acudir para realizarnos una prueba diagnóstica del VIH? ¿Se requiere una indicación médica para ello?

—Puede ser por prescripción médica o a solicitud personal en los centros asistenciales (policlínicos u hospitales), donde se practica gratuitamente a cualquier persona. Existen pruebas anónimas y, además, a través de la consejería de la línea ayuda telefónica se puede buscar información al respecto. Las pruebas diagnósticas del VIH se realizan sistemáticamente a todos los donantes de sangre y de órganos para trasplante, a los ingresados en centros hospitalarios, a las embarazadas, a los niños recién nacidos y a los grupos de mayor riesgo.

—Desde la introducción de la triple terapia en el mundo, en 1996, cada vez son más las personas portadoras del virus que no desarrollan el sida. ¿Puede afirmarse que en la actualidad se ha convertido en una enfermedad crónica?

—No; continúa siendo una enfermedad mortal, y los medicamentos en uso solo alargan la supervivencia y no están exentos de complicaciones por sus efectos adversos y de generar resistencia.

—¿Podríamos hablar de costo?...

—El programa que desarrolla el Ministerio de Salud Pública en acciones de promoción, prevención y atención en general a pacientes que viven con el virus, o tienen sida, se eleva a más de 200 millones de CUC anualmente. Solo el tratamiento gratuito a cada paciente con los antirretrovirales cuesta al año entre 3 000 y 6 000 CUC.

—¿Recibe algún apoyo de otros organismos y organizaciones?

—El sida es una enfermedad que, por sus características, para enfrentarla se requiere del apoyo de toda la sociedad. Desde 1986 la máxima dirección del país orientó crear el Grupo Operativo de Enfrentamiento y Lucha contra el sida (Gopals), dirigido por el Ministro de Salud Pública, en el cual participan 17 ministerios y organismos de masas con planes de respuesta a la epidemia.

—¿Es posible saber sin previo examen, si estamos viviendo con el VIH?

—Aunque es posible que transcurran semanas y hasta años sin que muestre síntomas, debemos estar alertas si comienza la pérdida de peso, fiebre, inflamación de los ganglios, diarreas, cuadros de infecciones por hongos como las monilias en la boca, lengua, escroto, o en el ano. Asimismo, si se presentan cuadros respiratorios dados por tos frecuente debida a infecciones en el pulmón. Solo los médicos pueden concluir la búsqueda diagnóstica.

—¿Las pruebas son seguras en un ciento por ciento?

—Sí. Primero se hacen las pesquisas con el empleo del Sistema Ultramicroanalítico (SUMA) que confiere una alta confiabilidad y se confirman con el empleo del sistema diagnóstico más avanzado en el mundo: el Western Blot.

—¿Cuántos virus del sida se han descubierto y cuál circula en nuestro país?

—Hasta el momento se reportan dos, el VIH-1 y el VIH-2, pero cada uno de ellos presenta cientos de subtipos. El de mayor circulación en nuestro medio es el VIH-1/B.

—Si ambos miembros de la pareja conocen que son positivos al VIH, ¿deben protegerse también en sus relaciones sexuales?

—Sí, porque de no hacerlo se les puede incrementar la carga viral y, por tanto, contraer mayor infección.

—¿Alguna esperanza de que los científicos logren un tratamiento curativo o una vacuna que evite el contagio?...

—Aparece lejana aún en el horizonte científico, atendiendo a la mutabilidad del virus.

—¿Y mientras tanto?

—Abstención, estabilidad de la pareja o el empleo del preservativo. No hay más camino.

viernes, enero 08, 2010

DECLARACION DEL MINISTERIO DE RELACIONES EXTERIORES DE CUBA

Tomado de Granma

El lunes 4 de enero, informaciones de prensa revelaron que, a partir de ese día, la Administración de Seguridad del Transporte de los Estados Unidos comenzó a aplicar medidas adicionales de control de seguridad, en todos los aeropuertos del mundo, sobre cualquier pasajero con pasaporte de los países designados por el Departamento de Estado como "patrocinadores del terrorismo internacional", entre los que, arbitraria e injustamente, se incluye a Cuba, junto a Irán, Siria y Sudán, así como de otros países considerados "de interés", que son: Afganistán, Argelia, Irak, Líbano, Libia, Nigeria, Pakistán, Arabia Saudita, Somalia y Yemen. Las medidas también serán aplicables a cualquier persona que haga escala en estos 14 países.

Se informó que la decisión de imponer estas nuevas medidas fue adoptada tras el intento de atentado terrorista contra un avión de la aerolínea norteamericana Northwest Airlines, que se dirigía a la ciudad de Detroit, el pasado 25 de diciembre.

De acuerdo con reportes de prensa que reproducen declaraciones de funcionarios norteamericanos no identificados, los pasajeros que califiquen en estas categorías serán objeto de cacheos corporales, su equipaje de mano será minuciosamente revisado y serían sometidos a refinadas técnicas de detección de explosivos o de escáner por imágenes.

En la tarde del 5 de enero, tras una reunión con los miembros de su equipo de Seguridad Nacional, el propio presidente Barack Obama confirmó la adopción, desde el día anterior, de las medidas antes mencionadas "a pasajeros que vuelen a los Estados Unidos, desde o a través de las naciones en nuestra lista de Estados patrocinadores del terrorismo u otros países de interés".

Esa misma tarde, el Ministerio de Relaciones Exteriores y la Sección de Intereses de Cuba en Washington presentaron una nota de protesta a la Sección de Intereses de los Estados Unidos en La Habana y al Departamento de Estado, respectivamente.

En la nota, el MINREX rechaza categóricamente esta nueva acción hostil del Gobierno de los Estados Unidos, que se deriva de la inclusión injustificada de Cuba en la llamada lista de Estados patrocinadores del terrorismo, por razones meramente políticas, que tienen como único propósito justificar la política de bloqueo que la comunidad internacional condena de manera abrumadora.

Asimismo, la nota impugna la elaboración de dichos listados y pone énfasis en los hechos que demuestran el récord impecable de Cuba en materia de enfrentamiento al terrorismo, del que ha sido históricamente víctima; reitera que son totalmente infundados los argumentos que emplea el Gobierno de los Estados Unidos para justificar la inclusión de nuestro país en su listado de "Estados patrocinadores del terrorismo internacional", y demanda la inmediata exclusión de Cuba de esta lista arbitraria.

Ese mismo día, un portavoz del Departamento de Estado, al ser interrogado por la agencia cablegráfica AFP sobre la nota de protesta del MINREX, declaró que "Cuba es un país que apoya actividades terroristas y por lo tanto sus ciudadanos y viajeros en tránsito aéreo deben ser sometidos a controles suplementarios por motivos de seguridad".

A raíz de la promulgación de esta nueva medida, columnistas de importantes medios de prensa norteamericanos, como el Washington Post, han calificado de "ridícula" e "inmerecida" la designación de Cuba como "Estado terrorista", al recordar que nuestro país no constituye una amenaza para la seguridad de los Estados Unidos y afirmar que buscar terroristas en vuelos procedentes de Cuba "es una pérdida de tiempo".

De nuevo, el 5 de enero de 2010, el portavoz del Departamento de Estado, Philip Crowley declaró que Cuba tiene "bien ganada" su designación como "Estado patrocinador del terrorismo". Un día después, el 6 de enero, otro vocero reiteró a la agencia AFP los desgastados pretextos que supuestamente justifican mantener a Cuba en la lista terrorista.

Como parte de su política de hostilidad y de sus campañas de propaganda para tratar de desacreditar la imagen de la Revolución, en 1982 el Gobierno de Ronald Reagan incorporó injustamente a Cuba en la lista anual del Departamento de Estado sobre los "Estados patrocinadores del terrorismo internacional", mucho antes de que se produjera el atentado contra las Torres Gemelas de Nueva York.

La inclusión de Cuba en ese listado conllevó la aplicación de nuevas sanciones económicas, incluyendo el congelamiento de transacciones financieras, prohibiciones de transferencias de tecnología y medidas restrictivas y de aislamiento contra el país y sus ciudadanos. Estas sanciones se sumaron a las ya draconianas medidas impuestas por el bloqueo económico, comercial y financiero decretado desde inicios de la Revolución.

Cada año, el Gobierno de los Estados Unidos ha mantenido a Cuba en esa lista, para lo cual ha utilizado diversos pretextos, todos insostenibles y sin poder presentar la menor evidencia de participación de nuestro país en acto terrorista alguno.

El 30 de abril de 2009, la administración de Obama ratificó la absurda presencia de Cuba en esta lista, reiterando que "el gobierno cubano continúa brindando refugio seguro a varios terroristas", que "miembros de ETA, las FARC y el ELN permanecieron en Cuba en 2008" y que "continúa permitiendo que algunos fugitivos de EE.UU. vivan legalmente en Cuba", lo que fue rechazado enérgicamente por el Ministro de Relaciones Exteriores y motivó una reflexión del compañero Fidel emplazando a Estados Unidos a discutir sobre el tema.

Cuba ha hecho públicos en el pasado suficientes elementos que demuestran la falsedad y el carácter manipulador de estos pretextos, tal como se reflejó exhaustivamente en la Declaración del Ministerio de Relaciones Exteriores, "Cuba no tiene nada que ocultar ni nada de que avergonzarse", emitida el 2 de mayo de 2003.

La presencia no gestionada por Cuba de varios miembros de la organización vasca ETA que estaban exilados, se originó en una solicitud de los gobiernos concernidos en el tema, con los que se alcanzó un acuerdo, hace más de un cuarto de siglo, mediante el cual viajaron a Cuba un pequeño grupo de militantes de esa organización. Cuba estableció la regla estricta de que cualquiera de los miembros del grupo aceptado que saliera del país, no podría volver a entrar a territorio cubano.

Los miembros de ETA residentes en Cuba nunca han utilizado nuestro territorio para actividades de esa organización contra España ni contra ningún otro país. Cuba ha cumplido escrupulosamente con el espíritu de aquel acuerdo. El tema de la presencia de miembros de la ETA en Cuba es un asunto de índole bilateral, sobre el cual se han mantenido contactos con el gobierno de España. El Gobierno de los Estados Unidos no tiene derecho, ni autoridad, para inmiscuirse en estos asuntos, que en lo absoluto lo involucran, ni mucho menos afectan su seguridad nacional, como tampoco afectan la seguridad de ningún otro Estado.

En lo que respecta a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el Ejército de Liberación Nacional (ELN) de Colombia, como se conoce, tanto el gobierno colombiano como estas fuerzas guerrilleras coincidieron en solicitar a Cuba, en su momento, su participación en el proceso de paz. En ese marco, Cuba ha sido parte del Grupo de Países Facilitadores del diálogo y del Grupo de Países Amigos para las Conversaciones de Paz, y ha servido de sede de varias rondas de negociaciones.

La postura transparente y la ayuda del gobierno cubano al proceso de paz han sido reconocidas públicamente, no solo por las FARC y el ELN, sino por la ONU y el propio gobierno colombiano.

En relación con la presencia en Cuba de fugitivos de la justicia de los Estados Unidos, vale reiterar que en nuestro territorio jamás han encontrado amparo, ni residen terroristas de ningún país. Cuba ha ofrecido legítimamente protección y asilo político a algunos luchadores por los derechos civiles norteamericanos.

También residen en Cuba otros ciudadanos norteamericanos que cometieron delitos, sobre todo de secuestros de aviones, a quienes se juzgó y sancionó con severidad y, tras cumplir sus sentencias, solicitaron permanecer en el país. Fue el gobierno de Cuba quien adoptó las medidas pertinentes que pusieron fin definitivamente, en los años del gobierno de Carter, a los secuestros de aviones, un flagelo que se originó en los propios Estados Unidos.

Por el contrario, ha sido el Gobierno de los Estados Unidos el que ha recibido en su territorio, desde el triunfo de la Revolución, a centenares de delincuentes, asesinos y terroristas, ignorando las solicitudes formales de devolución presentadas por el Gobierno de Cuba en cada caso, al amparo de Acuerdos de Extradición entonces vigentes. Muchos de estos individuos aún se pasean libre y tranquilamente por las calles de ese país, incluso tras haber estado implicados en nuevos actos terroristas contra ciudadanos e intereses de los Estados Unidos, Cuba y otras naciones. El caso más conocido y atroz es el de la voladura de un avión de pasajeros de Cubana de Aviación, el 6 de octubre de 1976, que causó 73 muertes y constituyó el primer acto terrorista contra una aeronave civil, en pleno vuelo, en el Hemisferio Occidental. Sus autores, Orlando Bosch Ávila y Luis Posada Carriles han vivido y aún residen impunemente en Miami, el primero, gracias al perdón presidencial de George H. Bush y, el segundo, en espera de un prolongado juicio por mentir y obstruir la justicia en un proceso migratorio y no por los cargos de terrorismo internacional que merece.

Algunas de estas verdades no han podido ser desconocidas por esos mismos informes del Departamento de Estado que designan a Cuba como "Estado patrocinador del terrorismo".

Cuba rechaza, por ilegítimo, el mecanismo mediante el cual el Gobierno de los Estados Unidos se arroga el derecho a certificar la conducta de otras naciones en materia de terrorismo y a emitir listas discriminatorias y selectivas, con fines políticos, mientras asume una posición de doble rasero al no juzgar y permitir que sigan en libertad los responsables confesos de horrendos actos terroristas contra Cuba.

Como muestra de ello, nuestros Cinco Héroes, Gerardo, Fernando, Ramón, Antonio y René, cumplen arbitrarias e injustas condenas en cárceles norteamericanas por proteger a Cuba, de cuyos hijos 3 478 murieron y 2 099 quedaron mutilados por acciones terroristas; y también por defender la integridad de ciudadanos de los Estados Unidos y otros países.

Cuba siempre ha tenido un desempeño ejemplar en la lucha contra el terrorismo:

-Cuba condena todos los actos de terrorismo, en todas sus formas y manifestaciones.

-El territorio de Cuba nunca ha sido utilizado ni se utilizará jamás para organizar, financiar o ejecutar actos terroristas contra ningún país, incluyendo los Estados Unidos.

-Cuba es Estado Parte de los 13 convenios internacionales existentes en materia de terrorismo y cumple estrictamente las obligaciones emanadas de las resoluciones 1267, 1373 y 1540 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas en esta esfera.

-Cuba no posee, ni tiene intención de poseer, armas de exterminio en masa de ningún tipo y cumple sus obligaciones en virtud de los instrumentos internacionales que ha suscrito en materia de armas nucleares, químicas y biológicas.

-La Asamblea Nacional del Poder Popular de la República de Cuba aprobó, el 20 de diciembre de 2001, la Ley 93 "Contra actos de terrorismo", la cual tipificó todos los actos de terrorismo internacional como delitos graves y estableció penas muy severas.

-Cuba ha adoptado, además, medidas para prevenir y reprimir todo acto de terrorismo y todas las actividades relacionadas con estos, incluida la financiación del terrorismo. Asimismo, ha incrementado la vigilancia de las fronteras y ha fomentado medidas para impedir el tráfico de armas e intensificar la cooperación judicial con otros países, para lo cual ha firmado 35 acuerdos en materia de asistencia jurídica y ha manifestado reiteradamente su disposición permanente de cooperar con todos los Estados en esta esfera.

-En este espíritu, Cuba ha cooperado, incluso activamente, con el Gobierno de los Estados Unidos. En tres ocasiones (noviembre de 2001, diciembre de 2001 y marzo de 2002), Cuba propuso a las autoridades norteamericanas un proyecto de Programa de cooperación bilateral para combatir el terrorismo, y en julio de 2009, Cuba reiteró su disposición a cooperar en esta esfera.

-En varias ocasiones, las autoridades cubanas han hecho conocer al Gobierno de los Estados Unidos, su disposición a intercambiar información sobre planes de atentados y acciones terroristas dirigidas contra objetivos en cualquiera de los dos países. Es igualmente conocido que, en 1984, Cuba alertó sobre un plan de atentado contra el presidente Ronald Reagan que condujo a la neutralización de los involucrados por parte de las autoridades norteamericanas. En 1998, se le trasladó a la Administración de William Clinton información sobre planes de hacer estallar bombas en aviones de líneas aéreas cubanas o de otros países que viajaban a Cuba.

-Asimismo las autoridades cubanas han entregado al gobierno de los Estados Unidos abundante información sobre actos terroristas cometidos contra Cuba. En 1997, 1998, 2005 y 2006, Cuba entregó al FBI cuantiosas evidencias sobre las explosiones con bombas en varios centros turísticos cubanos, dándole incluso acceso a los autores de esos hechos, detenidos en Cuba, y a testigos.

-No debe olvidarse, además, que Cuba fue uno de los primeros países que condenó públicamente los criminales ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001 en los Estados Unidos, trasladó su disposición a brindar asistencia médica y humanitaria a las víctimas, y ofreció de inmediato abrir su espacio aéreo y sus aeropuertos para recibir a los aviones de pasajeros con destino a territorio norteamericano. A pesar de los numerosos actos terroristas procedentes de territorio norteamericano contra Cuba, nuestro país ha mantenido una conducta intachable y limpia, en relación con cualquier hecho que pueda afectar a los ciudadanos norteamericanos, porque Cuba es una nación que se rige por principios políticos y normas éticas.

El gobierno cubano, con toda su moral y dignidad, condena la inclusión arbitraria de Cuba en la lista de 14 países cuyos ciudadanos serán sometidos a nuevas medidas restrictivas por decisión del Gobierno de los Estados Unidos.

El gobierno cubano demanda también la inmediata exclusión de Cuba de la lista de "Estados patrocinadores del terrorismo internacional", por constituir una designación injusta, arbitraria y políticamente motivada, que contradice la conducta ejemplar de nuestro país en el enfrentamiento al terrorismo y pone en tela de juicio la seriedad de los Estados Unidos en la lucha contra este flagelo.

Asimismo, insta al gobierno de los Estados Unidos a que, como expresión de compromiso con la lucha antiterrorista, actúe con firmeza y sin dobles raseros contra quienes desde el territorio norteamericano han perpetrado actos terroristas contra Cuba; y a que libere a los Cinco Héroes antiterroristas cubanos injustamente encarcelados en ese país.

La Habana, 7 de enero del 2010
Ministerio de Relaciones Exteriores

martes, enero 05, 2010

PALABRAS QUE VAN Y VIENEN

Compartir no es conversar
Por Celima Bernal (Juventud Rebelde)

Acabo de enterarme de que los jóvenes han bautizado un peinado con el increíble nombre de bisté. Imagino cómo será el encuentro de una pareja. Se abrazan, y él le susurra emocionado al oído: «Te queda muy bien el bisté». Sé que soy vieja, que hay cosas muy difíciles de entender para mí, sin embargo, trato de comprenderlas, y lo logro. Esta me ha resultado, de veras, muy ajena.

Compartir no es sinónimo de conversar. Cada vez que oigo a alguien: «Estuve compartiendo con Fulano», me parece que estuvieron compartiendo algo, un dulce, el gusto por la pintura... Probablemente lo dicen por similitud con departiendo, que sí es correcto. Todavía peor: «Mengana es muy compartidora». Evitémoslo.

Un giro de 180 grados significa un cambio total. Alguien creyó que una amiga debió haber dicho: «Fue un giro de 360 grados», pero como el círculo tiene precisamente 360 grados, se volvería al mismo sitio, no habría cambio.

Espaldar, no respaldar, entre otras acepciones, es respaldo de una silla o banco. Respaldo significa parte del asiento en que descansa la espalda. Respaldarse es inclinarse de espaldas o arrimarse al respaldo de la silla o banco.

LA RESPUESTA DE HOY

David Calas Lozano nos pregunta: ¿Abrogar o arrogar? Ambos, según el caso. Veamos: Abrogar es abolir, revocar una ley, un decreto, etc. Arrogar significa adoptar como hijo a un huérfano o a un menor emancipado. Arrogarse, verbo pronominal: apropiarse indebidamente de una facultad o un derecho. De ahí: arrogante.

Me escribe Marcelino S. S.O.S, dice: Deme su opinión de: «Poco vi de sus actuares en mi alegre...». Estimado lector: Me gusta actuares, como andares o decires. En gramática, pluralizar es dar número plural a palabras que ordinariamente no lo tienen. Ejemplo: Las Marías, los Alejandros. Los infinitivos pueden ser pluralizados también.

lunes, enero 04, 2010

EL MUNDO MEDIO SIGLO DESPUES

Tomado de Cubadebate

Al cumplirse hace dos días el 51 aniversario del triunfo de la Revolución, acudieron a mi mente los recuerdos de aquel 1º de Enero de 1959. Ninguno de nosotros imaginó nunca la peregrina idea de que transcurrido medio siglo, que pasó volando, lo estaríamos recordando como si fuera ayer.

Durante la reunión en el central Oriente, el 28 de diciembre de 1958, con el Comandante en Jefe de las fuerzas enemigas, cuyas unidades élites estaban cercadas y sin escape alguno, este reconoció su derrota y apeló a nuestra generosidad para buscar una salida decorosa al resto de sus fuerzas. Conocía de nuestro trato humano a los prisioneros y heridos sin excepción alguna. Aceptó el acuerdo que le propuse, aunque le advertí que las operaciones en curso proseguirían. Pero viajó a la capital e instigado por la embajada de Estados Unidos promovió un golpe de Estado.

Nos preparábamos para los combates de ese día 1º de Enero, cuando en la madrugada llegó la noticia de la fuga del tirano. Se impartieron órdenes al Ejército Rebelde de no admitir el alto al fuego y continuar los combates en todos los frentes. A través de Radio Rebelde se convocó a los trabajadores a una Huelga General Revolucionaria, secundada de inmediato por toda la nación. El intento golpista fue derrotado, y en horas de la tarde de ese mismo día nuestras tropas victoriosas penetraron en Santiago de Cuba.

El Che y Camilo recibieron instrucciones de avanzar rápidamente por la carretera, en vehículos motorizados con sus aguerridas fuerzas, hacia La Cabaña y el Campamento Militar de Columbia. El ejército adversario, golpeado en todos los frentes, no tendría capacidad de resistir. El propio pueblo sublevado, ocupó los centros de represión y las estaciones de policía. El día 2, en horas de la tarde, acompañado por una pequeña escolta, me reuní en un estadio de Bayamo con más de dos mil soldados de los tanques, artillería e infantería motorizada, contra los cuales habíamos estado combatiendo hasta el día anterior. Portaban todavía su armamento. Nos habíamos ganado el respeto del adversario con nuestros audaces, pero humanitarios métodos de guerra irregular. De este modo, en solo cuatro días -después de 25 meses de guerra que reiniciamos con unos pocos fusiles-, alrededor de cien mil armas de aire, mar y tierra y todo el poder del Estado quedaron en manos de la Revolución. En solo pocas líneas relato lo ocurrido aquellos días hace 51 años.

Comenzó entonces la principal batalla: preservar la independencia de Cuba frente al imperio más poderoso que ha existido, y que nuestro pueblo libró con gran dignidad. Me complace hoy observar a aquellos que por encima de increíbles obstáculos, sacrificios y riesgos, supieron defender a nuestra Patria, y en estos días, junto a sus hijos, sus padres y sus seres más queridos, disfrutan la alegría y las glorias de cada nuevo año.

En nada se parecen, sin embargo, los días de hoy a los de ayer. Vivimos una época nueva que no tiene parecido con ninguna otra de la historia. Antes los pueblos luchaban y luchan todavía con honor por un mundo mejor y más justo, pero hoy tienen que luchar, además, y sin alternativa posible, por la propia supervivencia de la especie. No sabemos absolutamente nada si ignoramos esto. Cuba es, sin duda, uno de los países políticamente más instruido del planeta; había partido del más bochornoso analfabetismo, y lo que es peor: nuestros amos yankis y la burguesía asociada a los dueños extranjeros eran los propietarios de las tierras, los centrales azucareros, las plantas de productos de bienes de consumo, los almacenes, los comercios, la electricidad, los teléfonos, los bancos, las minas, los seguros, los muelles, los bares, los hoteles, las oficinas, las casas de vivienda, los cines, las imprentas, las revistas, los periódicos, la radio, la naciente televisión y todo cuanto tuviera un valor importante.

Los yankis, apagadas las ardientes llamas de nuestras batallas por la libertad, se habían arrogado la tarea de pensar por un pueblo que tanto luchó por ser dueño de su independencia, sus riquezas y su destino. Nada en absoluto, ni siquiera la tarea de pensar políticamente, nos pertenecía. ¿Cuántos sabíamos leer y escribir? ¿Cuántos llegábamos siquiera al sexto grado? Lo recuerdo especialmente un día como hoy, porque ese era el país que se suponía pertenecía a los cubanos. No cito más cosas, porque tendría que incluir muchas más, entre ellas las mejores escuelas, los mejores hospitales, las mejores casas, los mejores médicos, los mejores abogados. ¿Cuántos éramos los que teníamos derecho a ello? ¿Quiénes poseíamos, salvo excepciones, el derecho natural y divino de ser administradores y jefes?

Ningún millonario o sujeto rico, sin excepción, dejaba de ser jefe de Partido, Senador, Representante o funcionario importante. Esa era la democracia representativa y pura que imperaba en nuestra Patria, excepto que los yankis impusieran a su antojo tiranuelos despiadados y crueles, cuando convenía más a sus intereses para defender mejor sus propiedades frente a campesinos sin tierra y obreros con o sin trabajo. Como ya nadie habla siquiera de eso, me aventuro a recordarlo. Nuestro país forma parte de los más de 150 que constituyen el Tercer Mundo, que serán los primeros aunque no los únicos destinados a sufrir las increíbles consecuencias si la humanidad no toma conciencia clara, cierta y bastante más rápida de lo que imaginamos de la realidad y consecuencias del cambio climático ocasionado por el hombre, si no se logra impedirlo a tiempo.

Nuestros medios se comunicación masiva han dedicado espacios a describir los efectos de los cambios climáticos. Los huracanes de creciente violencia, las sequías y otras calamidades naturales, han contribuido igualmente a la educación de nuestro pueblo sobre el tema. Un hecho singular, la batalla en torno al problema climático que tuvo lugar en la Cumbre de Copenhague, ha contribuido al conocimiento del inminente peligro. No se trata de un riesgo lejano para el siglo XXII, sino para el XXI, ni lo es tampoco solo para la segunda mitad de este, sino para las próximas décadas, en las que ya comenzaríamos a sufrir sus penosas consecuencias.

Tampoco se trata de una simple acción contra el imperio y sus secuaces, que en esto, como en todo, tratan de imponer sus estúpidos y egoístas intereses, sino de una batalla de opinión mundial que no se puede dejar a la espontaneidad ni al capricho de la mayoría de sus medios de comunicación. Es una situación que por fortuna conocen millones de personas honradas y valientes en el mundo, una batalla a librar con las masas y en el seno de las organizaciones sociales e instituciones científicas, culturales, humanitarias, y otras de carácter internacional, muy especialmente en el seno de las Naciones Unidas, donde el Gobierno de Estados Unidos, sus aliados de la OTAN y los países más ricos trataron de asestar, en Dinamarca, un golpe fraudulento y antidemocrático contra el resto de los países emergentes y pobres del Tercer Mundo.

En Copenhague, la delegación cubana, que asistió junto a otras del ALBA y el Tercer Mundo, se vio obligada a una lucha a fondo ante los increíbles acontecimientos que se originaron con el discurso del presidente yanki, Barack Obama, y del grupo de Estados más ricos del planeta, decididos a desmantelar los compromisos vinculantes de Kyoto -donde hace más de 12 años se discutió el peliagudo problema- y a hacer caer el peso de los sacrificios sobre los países emergentes y los subdesarrollados, que son los más pobres y a la vez los principales suministradores de materias primas y recursos no renovables del planeta a los más desarrollados y opulentos.

En Copenhague, Obama se presentó el último día de la Conferencia, iniciada el 7 de diciembre. Lo peor de su conducta fue que, cuando tenía ya decidido enviar 30 mil soldados a la carnicería de Afganistán -un país de fuerte tradición independentista, al que ni siquiera los ingleses en sus mejores y más crueles tiempos pudieron someter- asistió a Oslo para recibir nada menos que el Premio Nobel de la Paz. A la capital noruega llegó el 10 de diciembre, donde pronunció un discurso hueco, demagógico y justificativo. El 18, que era la fecha de la última sesión de la Cumbre, se apareció en Copenhague, donde pensaba permanecer inicialmente solo 8 horas. El día anterior habían llegado la Secretaria de Estado y un grupo selecto de sus mejores estrategas.

Lo primero que hizo Obama fue seleccionar a un grupo de invitados que recibieron el honor de acompañarlo a pronunciar un discurso en la Cumbre. El Primer Ministro danés, que presidía la Cumbre, complaciente y adulón, le cedió la palabra al grupo que apenas rebasaba 15 personas. El jefe imperial merecía honores especiales. Su discurso fue una mezcla de edulcoradas palabras aliñadas con gestos teatrales, que ya aburren a quienes, como yo, se asignaron la tarea de escucharlo para tratar de ser objetivos en la apreciación de sus características e intenciones políticas. Obama impuso a su dócil anfitrión dinamarqués que solo sus invitados podían hacer uso de la palabra, aunque él, tan pronto pronunció las suyas, hizo “mutis por el foro” por una puerta trasera, como duende que escapa de un auditorio que le había hecho el honor de escuchar con interés.

Concluida la lista autorizada de oradores, un indígena aymara de pura cepa, Evo Morales, presidente de Bolivia, que acababa de ser reelecto con el 65% de los votos, exigió el derecho a usar la palabra, que le fue concedida ante el aplauso abrumador de los presentes. En solo nueve minutos expresó profundos y dignos conceptos que respondían a las palabras del ausente Presidente de Estados Unidos. Acto seguido se levantó Hugo Chávez para solicitar hablar en nombre de la República Bolivariana de Venezuela; a quien presidía la sesión no le quedó otra alternativa que concederle también el uso de la palabra, que utilizó para improvisar uno de los más brillantes discursos que le he escuchado. Al concluir, un martillazo puso fin a la insólita sesión.

El ocupadísimo Obama y su séquito no tenían, sin embargo, un minuto que perder. Su grupo había elaborado un Proyecto de Declaración, repleto de vaguedades, que era la negación del Protocolo de Kyoto. Después que salió precipitadamente de la plenaria, se reunió con otros grupos de invitados que no llegaban a 30, negoció en privado y en grupo; insistió, mencionó cifras millonarias de billetes verdes sin respaldo en oro, que constantemente se devalúan y hasta amenazó con marcharse de la reunión sí no se accedía a sus demandas. Lo peor fue que se trató de una reunión de países superricos a la que invitaron a varias de las más importantes naciones emergentes y a dos o tres pobres, a las cuales sometió el documento, como quien propone: ¡Lo tomas o lo dejas!

Tal declaración confusa, ambigua y contradictoria -en cuya discusión no participó para nada la Organización de Naciones Unidas-, el Primer Ministro danés trató de presentarla como Acuerdo de la Cumbre. Ya esta había concluido su período de sesiones, casi todos los Jefes de Estado, de Gobierno y Ministros de Relaciones Exteriores se habían marchado a sus respectivos países, y a las tres de la madrugada, el distinguido Primer Ministro danés lo presentó al plenario, donde cientos de sufridos funcionarios que desde hacía tres días no dormían, recibieron el engorroso documento ofreciéndoles solo una hora para analizarlo y decidir su aprobación.

Allí se incendió la reunión. Los delegados no habían tenido siquiera tiempo de leerlo. Varios solicitaron la palabra. El primero fue el de Tuvalu, cuyas islas quedarán bajo las aguas si se aprobaba lo que allí se proponía; lo siguieron los de Bolivia, Venezuela, Cuba y Nicaragua. El enfrentamiento dialéctico a las 3 de aquella madrugada del 19 de diciembre es digno de pasar a la historia, si la historia durara mucho tiempo después del cambio climático.

Como gran parte de lo ocurrido se conoce en Cuba, o está en las páginas Web de Internet, me limitaré sólo a exponer en parte las dos réplicas del canciller cubano, Bruno Rodríguez, dignas de ser consignadas para conocer los episodios finales de la telenovela de Copenhague, y los elementos del último capítulo que todavía no han sido publicados en nuestro país.

“Señor Presidente (Primer Ministro de Dinamarca)… El documento que usted varias veces afirmó que no existía, aparece ahora. Todos hemos visto versiones que circulan de manera subrepticia y que se discuten en pequeños conciliábulos secretos, fuera de las salas en que la comunidad internacional, a través de sus representantes, negocia de una manera transparente.”

“Sumo mi voz a la de los representantes de Tuvalu, Venezuela y Bolivia. Cuba considera extremadamente insuficiente e inadmisible el texto de este proyecto apócrifo…”

“El documento que usted, lamentablemente, presenta no contiene compromiso alguno de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero.

“Conozco las versiones anteriores que también, a través de procedimientos cuestionables y clandestinos, se estuvieron negociando en corrillos cerrados que hablaban, al menos, de una reducción del 50% para el año 2050…”

“El documento que usted presenta ahora, omite, precisamente, las ya magras e insuficientes frases clave que aquella versión contenía. Este documento no garantiza, en modo alguno, la adopción de medidas mínimas que permitan evitar una gravísima catástrofe para el planeta y la especie humana.”

“Este vergonzoso documento que usted trae es también omiso y ambiguo en relación con el compromiso específico de reducción de emisiones por parte de los países desarrollados, responsables del calentamiento global por el nivel histórico y actual de sus emisiones, y a quienes corresponde aplicar reducciones sustanciales de manera inmediata. Este papel no contiene una sola palabra de compromiso de parte de los países desarrollados.”

“…Su papel, señor Presidente, es el acta de defunción del Protocolo de Kyoto, que mi delegación no acepta.”

“La delegación cubana desea hacer énfasis en la preeminencia del principio de ‘responsabilidades comunes, pero diferenciadas’, como concepto central del futuro proceso de negociaciones. Su papel no dice una palabra de eso.”

“La delegación de Cuba reitera su protesta por las graves violaciones de procedimiento que se han producido en la conducción antidemocrática del proceso de esta conferencia, especialmente, mediante la utilización de formatos de debate y de negociación, arbitrarios, excluyentes y discriminatorios…”

“Señor Presidente, le solicito formalmente que esta declaración sea recogida en el informe final sobre los trabajos de esta lamentable y bochornosa 15 Conferencia de las Partes.”

Lo que nadie podría imaginar es que, después de otro largo receso y cuando ya todos pensaban que solo faltaban los trámites formales para dar por concluida la Cumbre, el Primer Ministro del país sede, instigado por los yankis, haría otro intento de hacer pasar el documento como consenso de la Cumbre, cuando no quedaban ni siquiera Cancilleres en el plenario. Delegados de Venezuela, Bolivia, Nicaragua y Cuba, que permanecieron vigilantes e insomnes hasta el último minuto, frustraron la postrera maniobra en Copenhague.

No concluiría, sin embargo, el problema. Los poderosos no están habituados, ni admiten resistencia. El 30 de diciembre la Misión Permanente de Dinamarca ante Naciones Unidas, en Nueva York, informó cortésmente a nuestra Misión en esa ciudad que había tomado nota del Acuerdo de Copenhague del 18 de diciembre de 2009, y adjuntaba copia avanzada de esa decisión. Textualmente afirmó: “…el Gobierno de Dinamarca, en su calidad de Presidente de la COP15, invita a las Partes de la Convención a informar por escrito a la Secretaría de la UNFCCC, lo antes posible, su voluntad de asociarse al Acuerdo de Copenhague.”

Esta sorpresiva comunicación motivó la respuesta de la Misión Permanente de Cuba ante Naciones Unidas, en la que “…rechaza de plano la intención de hacer aprobar, por vía indirecta, un texto que fue objeto de repudio de varias delegaciones, no sólo por su insuficiencia ante los graves efectos del cambio climático, sino también por responder exclusivamente a los intereses de un reducido grupo de Estados.”

A su vez, originó una carta del Viceministro Primero del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente de la República de Cuba, Doctor Fernando González Bermúdez, al Sr. Yvo de Boer, Secretario Ejecutivo de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático, algunos de cuyos párrafos transcribimos:

“Hemos recibido con sorpresa y preocupación la Nota que el Gobierno de Dinamarca circulara a las Misiones Permanentes de los Estados miembros de las Naciones Unidas en Nueva York, que usted seguramente conoce, mediante la cual se invita a los Estados Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático a informar a la Secretaría Ejecutiva, por escrito, y a su más pronta conveniencia, su deseo de asociarse al denominado Acuerdo de Copenhague.”

“Hemos observado, con preocupación adicional, que el Gobierno de Dinamarca comunica que la Secretaría Ejecutiva de la Convención incluirá, en el informe de la Conferencia de las Partes efectuada en Copenhague, un listado de los Estados Partes que hubieran manifestado su voluntad de asociarse con el citado Acuerdo.”

“A juicio de la República de Cuba, esta forma de actuar constituye una burda y reprobable violación de lo decidido en Copenhague, donde los Estados Partes, ante la evidente falta de consenso, se limitaron a tomar nota de la existencia de dicho documento.”

“Nada de lo acordado en la 15 COP autoriza al Gobierno de Dinamarca a adoptar esta acción y, mucho menos, a la Secretaría Ejecutiva a incluir en el informe final un listado de Estados Partes, para lo cual no tiene mandato.”

“Debo indicarle que el Gobierno de la República de Cuba rechaza de la manera más firme este nuevo intento de legitimar por vía indirecta un documento espurio y reiterarle que esta forma de actuar compromete el resultado de las futuras negociaciones, sienta un peligroso precedente para los trabajos de la Convención y lesiona en particular el espíritu de buena fe con que las delegaciones deberán continuar el proceso de negociaciones el próximo año.”, concluyó el Viceministro Primero de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente de Cuba.

Muchos conocen, especialmente los movimientos sociales y las personas mejor informadas de las instituciones humanitarias, culturales y científicas, que el documento promovido por Estados Unidos constituye un retroceso de las posiciones alcanzadas por los que se esfuerzan en evitar una colosal catástrofe para nuestra especie. Sería ocioso repetir aquí cifras y hechos que lo demuestran matemáticamente. Los datos constan en las páginas Web de Internet y están al alcance del número creciente de personas que se interesan por el tema.

La teoría con que se defiende la adhesión al documento es endeble e implica un retroceso. Se invoca la idea engañosa de que los países ricos aportarían una mísera suma de 30 mil millones de dólares en tres años a los países pobres para sufragar los gastos que implique enfrentar el cambio climático, cifra que podría elevarse a 100 mil por año en el 2020, lo que en este gravísimo problema, equivale a esperar por las calendas griegas. Los especialistas conocen que, esas cifras son ridículas e inaceptables por el volumen de las inversiones que se requieren. El origen de tales sumas es vago y confuso, de modo que no comprometen a nadie.

¿Cuál es el valor de un dólar? ¿Qué significan 30 mil millones? Todos sabemos que desde Bretton Woods, en 1944, hasta la orden presidencial de Nixon en 1971 -impartida para echar sobre la economía mundial el gasto de la guerra genocida contra Viet Nam-, el valor de un dólar, medido en oro, se fue reduciendo hasta ser hoy aproximadamente 32 veces menor que entonces; 30 mil millones significan menos de mil millones, y 100 mil divididos por 32, equivalen a 3 125, que no alcanzan en la actualidad ni para construir una refinería de petróleo de mediana capacidad.

Si los países industrializados cumplieran alguna vez la promesa de aportar a los que están por desarrollarse el 0,7 por ciento del PIB -algo que salvo contadas excepciones nunca hicieron-, la cifra excedería los 250 mil millones de dólares cada año.

Para salvar los bancos el gobierno de Estados Unidos gastó 800 mil millones, ¿Cuánto estaría dispuesto gastar para salvar a los 9 mil millones de personas que habitarán el planeta en el 2050, si antes no se producen grandes sequías e inundaciones provocadas por el mar debido al deshielo de glaciares y grandes masas de aguas congeladas de Groenlandia y la Antártida?

No nos dejemos engañar. Lo que Estados Unidos ha pretendido con sus maniobras en Copenhague es dividir al Tercer Mundo, separar a más de 150 países subdesarrollados de China, India, Brasil, Sudáfrica y otros con los cuales debemos luchar unidos para defender, en Bonn, en México o en cualquier otra conferencia internacional, junto a las organizaciones sociales, científicas y humanitarias, verdaderos Acuerdos que beneficien a todos los países y preserven a la humanidad de una catástrofe que puede conducir a la extinción de nuestra especie.

El mundo posee cada vez más información, pero los políticos tienen cada vez menos tiempo para pensar.

Las naciones ricas y sus líderes, incluido el Congreso de Estados Unidos, parecen estar discutiendo cuál será el último en desaparecer.

Cuando Obama haya concluido las 28 fiestas con que se propuso celebrar estas Navidades, si entre ellas está incluida la de los Reyes Magos, quizás Gaspar, Melchor y Baltasar le aconsejen lo que debe hacer.

Ruego me excusen la extensión. No quise dividir en dos partes esta Reflexión. Pido perdón a los pacientes lectores.

Fidel Castro Ruz
Enero 3 de 2010
3 y 16 p.m.

domingo, enero 03, 2010

LETRA DEL AÑO 2010 (COMISION MIGUEL FEBLES PADRON)

MIGUEL FEBLES PADRON
AWO ODI KA
PARA CUBA Y EL MUNDO.


A los sacerdotes de Ifá, a los hermanos Oriates, Babaloshas, Iyaloshas e Iworos.

Pueblo religioso en general.

Siguiendo una tradición de 24 años se reunió la Comisión Organizadora de la Letra del Año el 31 de diciembre del 2009, en la casa templo situado en Ave. 10 de Octubre # 1509 e/ Josefina y Gertrudis, Víbora, Municipio 10 de Octubre, Ciudad de La Habana, Cuba.

Esta ceremonia fue presidida por el sacerdote de Ifá Guillermo Diago “Ogbe Weñe” y el respaldo de los Sacerdotes de Ifá de todas las familias de Cuba y sus descendientes en el Mundo, saco la letra el Sacerdote más pequeño.

Signo Regente: Baba Eyiobe (Doble Salvación)

Oración Profética: Ire Ariku Oyale Tesi Lese Olofin (Beneficio de salud o larga vida, firme y seguro que nos brinda quien está en el Palacio)

Ónishe: Rogativa con Saraeko y sus correspondientes velas.

Onishe ara: Darse Baños con Verbena

Ónishe Ile: Paraldo

Divinidad Regente: Obatala (Orisha encargado de la creación de los seres humanos, cabeza de los 201 divinidades del Panteón Yoruba, representante de Olodumare en la tierra, Rey del antiguo pueblo de los Igbos, nacido en Iranye y adorado en Ifon, ambas regiones de Nigeria.

Divinidad Acompañante: OYA (Divinidad de las tormentas y de los suaves vientos. Identificada con el espíritu de los antepasados. Es la diosa del río Niger (Odo Oya), el cual ha recibido su nombre por esta divinidad. Se supone que sea la primera esposa y favorita del Orisha Shango. La tradición nos dice que el río se formó originalmente por las copiosas lagrimas que ella derramó el día que murió su esposo.

Bandera del Año: Blanca con ribetes morados (color vino)

Ebbo: 1 pollo, un palo de su tamaño, granos variados, 16 pedazos de pan, 16 peonías, jutia y pescado ahumados, maíz tostado y demás ingredientes. La distribución de éste documento es gratuita y esta Comisión no es responsable de la venta que hacen personas inescrupulosas, con ánimo de lucro.


ENFERMEDADES DE CUIDADO.

1. TRASTORNOS CEREBRO VASCULARES (EMBOLIAS, ISQUEMIAS, ETC)

2. SERIOS PROBLEMAS RESPIRATORIOS (TUBERCULOSIS AGUDA)

3. TRASTORNOS OFTALMOLOGICOS

4. TRASTORNOS OSEOS.


ACONTECIMIENTOS DE INTERÉS SOCIAL

1. CAMBIOS ROTUNDOS EN EL ORDEN SOCIAL.

2. AUMENTO EN LA LUCHA POR EL PODER (RELIGIOSO O POLITICO)

3. DESAJUSTES, DISCREPANCIAS Y CONTRADICCIONES EN EL SENO FAMILIAR.

4. ALTO INDICE DE MUERTES DE PERSONALIDADES PUBLICAS, (POLITICAS, INTELECTUALES Y RELIGIOSAS.)

5. DECADENCIA DE LA AUTORIDAD PATERNAL SOBRE LOS HIJOS.

6. GOLPES DE ESTADO, O BRUSCOS CAMBIOS DE SISTEMAS POLITICOS.

7. TRAICIÓN Y USURPACION DE DERECHOS EN LAS ALTAS ESFERAS DE GOBIERNO.

8. SERIOS PROBLEMAS DE CONTAMINACION AMBIENTAL.

9. PUEDEN PRESENTARSE FENOMENOS ASTROLOGICOS RELACIONADOS CON EL ASTRO REY, QUE PUDIERAN TRAER APAREJADOS ACONTECIMIENTOS INEXPLICABLES A LA CIENCIA ADEMAS DE GRANDES TRASTORNOS EN EL ECOSISTEMA.

10. ELEVACIÓN DEL NIVEL DEL MAR, CATASTROFES MARINAS, PERIODOS DE INTENSAS SEQUIAS O DE ABUNDANTES LLUVIAS.

11. DISMINUCIÓN DE LAS RELACIONES COMERCIALES TANTO DE IMPORTACION COMO EXPORTACION.

12. RUPTURAS DE CONVENIOS.

13. AFECTACIÓN EN LA AGRICULTURA Y EN LA GANADERIA VACUNA, CAPRINA Y BOBINA.

14. SE MANTIENE EL PELIGRO DE GUERRAS E INTERVENSIONES MILITARES.

15. RUPTURAS MATRIMONIALES

16. SIGNO QUE ADVIERTE DE ESCASES POR FALTA DE ORGANIZACIÓN EN LA DISTRIBUCION DE LOS BIENES.


RECOMENDACIONES

- RESPETO A LAS DECISIONES DE LA MAYORIAS Y A LAS OPINIONES DE LAS MINORIAS.

- ORGANIZACIÓN EN SENTIDO GENERAL

- IR A LA BUSQUEDA DE NUEVAS REFORMAS EN LOS ORDENES ECONOMICOS, POLITICOS Y SOCIAL, BASADAS EN LAS EXPERIENCIAS DE LO YA CREADO, PARA A PARTIR DE ELLAS, ELABORAR Y APLICAR LAS MEDIDAS, ESTRATEGIAS Y METODOS QUE CONLLEVEN A UNA MEJORIA EN LA ESPERANZA DE VIDA Y BIENESTAR DE LOS PUEBLOS DEL MUNDO.

- LA PROTECCION DEL MEDIO AMBIENTE Y EL SANIAMIENTO DE LAS CIUDADES PARA EVITAR EN LO POSIBLE EL BROTE DE ENFERMEDADES CONTAGIOSAS.

- QUE SEA EL DIALOGO SINCERO LA VIA DE SOLUCION A LOS CONFLICTOS.


REFRANES DEL SIGNO

1. Rey muerto, Rey puesto.

2. Todo lo tengo, todo me falta.

3. La cabeza lleva el cuerpo y un solo Rey gobierna el pueblo.

4. Las palmas jóvenes crecen más altas y más frondosas que las viejas.

5. Es un error no aprender de los errores cometidos.

6. Las contradicciones sacan a la luz de su escondite.

7. La Sabiduría, la Comprensión y el Pensamiento son las fuerzas que mueven al mundo.


NOTA: Tomar los ejemplos positivos y negativos de los años 1995, 1998 y 2004 donde hubo de regir este signo.

Nuestra Comisión agradece a los Órganos Masivos de Comunicación que hacen posible que estas Predicciones lleguen a todos los rincones del Mundo.


Feliz y Próspero Año 2010
Les desea la Comisión Organizadora de la Letra del Año
MIGUEL FEBLES PADRON