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miércoles, noviembre 19, 2008

CAPABLANCA, EL MITO PERDURABLE

Por Coto Wong (Granma)

Hoy se conmemoran 120 años del natalicio del genial José Raúl Capablanca Graupera, y la fecha nos acerca cada año a esta personalidad única que atesoró los más grandes honores de su época.

Nada de Capablanca le es ajeno al cubano. Muchos años después de su prematura muerte, ocurrida el 8 de marzo de 1942, en Nueva York, continúa siendo una figura emblemática del deporte en la Isla, y en el universo del juego ciencia.

Nació en La Habana el día 19 de noviembre de 1888 y aprendió a jugar ajedrez a los cuatro años, observando a su padre. Con 12, entró definitivamente al Olimpo deportivo cubano al ganar su campeonato nacional frente a Juan Corzo.

Desde entonces su peregrinar ajedrecístico se llenó de gloria venciendo a los más connotados trebejistas de su época, en Europa y Estados Unidos.

Durante la Primera Guerra Mundial permaneció en Nueva York, donde ganó varios torneos entre 1915 y 1918. Tres años más tarde derrotó al alemán Enmanuel Lasker, en La Habana, por el título mundial que mantuvo hasta 1927, cuando cedió ante el ruso-francés Alexander Alekhine, quien nunca quiso darle la revancha.

Medalla de oro entre los primeros tableros en la Olimpiada Mundial disputada en 1939, Capablanca tomó parte en 29 torneos de gran nivel, se impuso en 15, y en otros nueve quedó segundo. Sumó 318 victorias, 249 empates y 34 derrotas.

Este miércoles, en homenaje a la fecha de su natalicio, habrá una sesión de partidas simultáneas a la ciega por el Gran Maestro Omar Almeida en el torneo Tras las huellas de Che, que se celebra en el Palacio de Computación capitalino.

Hoy también se reanuda la XXXVIII Olimpiada Mundial de Ajedrez en Dresde donde en la sexta ronda los varones enfrentarán al elenco estadounidense y las chicas al equipo de la Federación Internacional de Ajedrez para Sordos e Hipoacúsicos.

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