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miércoles, mayo 02, 2012

PALABRAS QUE VAN Y VIENEN

Precisiones del vocablo talibán

Por Celima Bernal (Juventud Rebelde)

Caricatura: LAZ
Aldo Vázquez Montero, del municipio de Plaza, en La Habana, me preguntó si abarrotar y abigarrar tenían el mismo significado. Las vio usadas como sinónimos y le pareció que existía una diferencia entre ellas. Escuchó: «El vestíbulo estaba abigarrado de público». Tienes razón; es incorrecto: Abarrotar, llenar un espacio de personas o cosas. Abigarrar, poner a una cosa varios colores mal combinados.

Talibanes, que como sabemos son los integrantes de una milicia islámica, quiere decir en aquella lengua: «Los estudiantes». En español, usamos un talibán, en singular, y lo pluralizamos en talibanes.

El joven de quien te hablé se acompaña al piano cuando canta. Lo correcto es: Se acompaña con el piano. Si otra persona tocara el instrumento, lo acompañaría al piano.

Un ladrón desfalcó ayer en casa de mi prima, después de forzar la puerta de entrada. No, él robó. Desfalcar significa apoderarse de alguna cosa que le habían dado a custodiar. Por cierto, en el robo hay violencia; en el hurto se toma lo ajeno sin llegar a la fuerza.

Todos decimos «el alma máter». Hace años leí que en lenguaje culto debiera usarse: la alma máter, porque el adjetivo que es alma (nutricio), no requiere del artículo el, aunque empiece con a tónica. Máter es el sustantivo. Yo me pregunto desde entonces, ¿quién le pone el cascabel al gato? Si se nos ocurriera decir: la alma mater (esta última aguda) nos tirarían piedras. En derecho romano se repetía: «el exceso de justicia es injusticia». En lenguaje, el exceso de purismo es, a veces, ridiculez.

El verbo culminar como pronominal no es aconsejable. Digamos: El concierto culminó con la actuación de Frank Fernández. No: El concierto se culminó con la actuación de Frank Fernández.

En España se utiliza: competición deportiva. Nosotros decimos: competencia.


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