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viernes, febrero 01, 2008

TRES COLIBRIES LOGRAN VIVIR EN CAUTIVERIO

Por Hugo García y Lis García Arango, estudiante de Periodismo (Juventud Rebelde)
Fotos: Leticia Arango

Alacranes, Unión de Reyes, Matanzas.— Tres colibríes rompieron el mito de su incapacidad de sobrevivir en cautiverio.

Los dos pichones más pequeños son de un mismo nido, y al mayor, con su pico más largo y bastante emplumado como para irse a los montes cercanos, parece que no le interesa la vida silvestre y permanece en una casa de esta localidad matancera, sin asustarse en lo más mínimo ante nuestra presencia.

Las tres avecillas nos miraban como si toda la vida nos hubieran visto. Su insólita pequeñez y las vistosas plumillas de un color verdoso amarillento nos brindan un pajarillo singular, único, mágico...

Jamás pensamos estar tan cerca de un colibrí, mucho menos de tres a la vez. Los hemos visto apenas a dos metros libando en las flores, o volando a velocidades «siderales», pero nunca tan quietos, saboreando el almíbar con su larga lengua, cuidando de su plumaje, entrenando las alas para futuros vuelos.

«Es un reto, sentí que podía vencerlo y felizmente lo he logrado», enfatiza Caridad Báez León, quien pone al descubierto su gesto de ternura y sensibilidad. Ella los protege en una jaula y cada vez que tienen hambre los saca y los alimenta con libertad. En este caso, podemos afirmar que se trata de un semicautiverio, hasta que definitivamente crezcan un poco más.

«Uno me lo trajo mi hijo, quien hacía guardia de noche. Él sintió un suave chiflidito, como si fuera un grillito, y al buscar vio un nido solo en una mata y recogió del piso un pichón desplumado, una bolita de carne. Lo trajo para la casa y no dijo nada, lo puso en una copita.

«Al amanecer sentimos el chillido y con mi nieto empezamos a buscar. Enseguida nos dimos cuenta que era un zun zún. Nos miramos y rápidamente hice un almíbar de azúcar, con agua y sabor a piña. Tenía mucha hambre y se alimentó sin reparos. Con el nido, lo pusimos dentro del vaso plástico de la olla arrocera y hasta lo llevaba para todos lados.

«Chichi le pusimos por nombre y es el más grande. Como a los 15 días estaba más emplumado, lo ponía al borde del vaso y lo tapaba con la mano por el frío de diciembre. Todos me decían que se moriría, pero yo me empeciné».

Una persona amiga, que sabía la historia de Chichi, encontró en su finca otros dos pichones abandonados en el suelo y se los trajo a Caridad, con la esperanza de que sobrevivieran, protegidos por las manos prodigiosas de esta mujer y de su familia.

«No están acostumbrados a volar, solo vuelan pequeños tramos. Siempre los llevo para el trabajo, hasta las cuatro de la tarde; cuando tienen hambre chiflan y con una paletica los alimento», sonríe.

—¿Qué piensa hacer?

—Todos en la casa les han tomado cariño, son como nuestras mascotas.

Caridad hace poco soltó a Chichi, el más emplumado: «Ya estás libre», le dijo, y lo lanzó al aire: «Increíblemente regresó en su vuelo hacia mi pecho, lo cuento y no lo creo. Se han acostumbrado a mi voz, a mi manera de alimentarlos, no te imaginas cuánto los extrañaré si se alejan.

«Los estoy enseñando a comer en una tapita plástica, para que identifiquen el alimento, y después pondré la tapita dentro de una flor para que aprendan a libar».

Las avecillas se dejan acariciar, sin asustarse. Tratan de subirse a los dedos, y las paticas diminutas no les permiten agarrarse ni del meñique. Ningún especialista los ha visto para determinar la especie, aunque por la pequeñez de dos de ellos pudiera pensarse que sean el llamado pájaro mosca o zunzuncito, que solo se localiza en la Península de Guanahacabibes, las Cuchillas del Toa y la Ciénaga de Zapata, esta última región colindante con el municipio de Unión de Reyes.

«Me hice el propósito de mantenerlos vivos y los quiero. Fíjate que hasta les he enseñado a comer de mi propia boca endulzada y los he protegido entre mis senos cuando los últimos frentes fríos».

El almíbar, cuando está espesa, los empalaga; hay que diluírsela bien. El sol excesivo les molesta y se sofocan: «Si se van, bueno, me entristecería y me alegraría por otra parte, aunque quisiera que se adaptaran a una jaula grande, dentro de un jardín, para que salgan y entren libremente».

«Comen» hasta las 7:30 de la noche y después duermen hasta el amanecer. Un verdadero arte ese prodigio de Caridad: «En el nido uno empujaba al otro y lo sacaba; sin embargo, logré que ambos se acotejaran».

Últimamente una pareja de colibríes adultos ronda por los arbustos del patio, libando flores. Mientras, Chichi y sus hermanos de crianza duermen separados por pocos centímetros, posados en una diminuta ramita. Los tres mueven las alas constantemente, a gran velocidad, como preparándose para también libar flores.

14 comentarios:

.:*:. Ferípula .:*:. dijo...

Esto es maravillosoooooooooooooo!!!! Amo los pájaros, y crío Isabelitas del Japón....pero ver esto....
ohhhhhhhhhhhhhh....Dios en bueno!!!! Qué maravilla.
Me voy conmovida.
Con lagrimitas en los ojos...en serio.
Gracias!

Esto es lo más lindo que he leído en semanas. Gracias!

.:*:. Ferípula .:*:. dijo...

Voy a linkear ya mismo esta nota a su blog, desde mi blog personal...con permiso.

Besos! y de Cuba...estoy tan emocionada...se nota???♥

Juan M. Garcia dijo...

Hola Feripula:
Bienvenida y me alegra que te guste el articulo. Saludos Desde Cuba. Juan

Anónimo dijo...

Que maravilla!! amo los colibríes!!!tengo un jardin en el que todos los días me visitan estos bellos pajarillos,conozco el "ruidito" que hacen cuando están cerca,los busco y siempre los encuentro con mi mirada,son tan suaves y delicados!nunca creí encontrar a alguien que los tuviera en la mano alimentandolos,me encantó esta nota!!yo soy la hermana de feripula,que es una enamorada de los pájaros!cariños desde aquí!RO

Juan M. Garcia dijo...

Hola Rosana:
Ferípula quedó encantada con el articulo. Es cierto que con Amor todo se puede. Yo vivo en la ciudad y raramente se ven colibries, pero hace un tiempo hubo uno que venia a libar a una mata de marpacificos que hay frente a mi casa y todos los dias lo veia. Hace tiempo que no viene, espero que haya encontrado una mejor fuente de alimentos.
Saludos Desde Cuba.
Juan

kukilin dijo...

Vengo del blog de Ferípula y también he quedado conmovida, maravillada de esta narración. ¡Que privilegio haz tenido! ¿No te lo haz preguntado? Solo las almas nobles pueden abrazar tanta ternura.
Un cálido abrazo y un gusto haberte conocido.

Maria Rosa Golia dijo...

Hola Juan, vengo de lo de Ferípula, mi amiga de Buenos Aires. y esta nota es increíble.

Me encantó tu blog y tu perfil.

Me gustaría, si no te molesta, poder linkearte.
Pero creo que antes deberías pasar por mi blog, porque yo trato sobre un tema en especial en el blog, no es solo personal, sino que lucho contra las negligencias médicas... y a lo mejor, tu no prefieres que yo deje tu link allí.

Espero tu respuesta para no pecar de grosera.
Si no estás de acuerdo lo comprendo perfectamente.

Te cuento otra cosa, luego me quedé navegando por tu blog (siempre antes de comentar me gusta leer y conocer un poco más a la persona) Y ... como mi gran dilema es el inglés... jajaja, me sorprendió tanto tu experiencia... quería preguntarte, si conoces algún otro traductor para colocar en los blogs que no sea el de google. Yo solo tengo ése, pero quizás exista una herramienta más efectiva, o más atractiva para colocar en el blog, así como tu pusiste esos elementos tan bonitos sobre las visitas online (que atrevidamente me he copiado la página... I'm sorry)

Bueno, pues, realizada toda mi presentación, y luego de tanta charla... os dejo tranquilo :)

Un placer haberte conocido y leerte.
Un beso enorme.

deros dijo...

Tengo una compañera de trbajo que fué a vacacionar a Cuba y vino encantada!!! mañana le preguntaré algo más sobre el tema.Besos RO

Susymon dijo...

Si feri quedó encantada, debo decir lo mismo...Bendita tus manos que protegen la vida LInda Caridad, una maravilla que va con tu nombre.
Saludos.

María Marta Bruno dijo...

Bueno, también yo llego desde lo de Ferípula... Qué linda la historia de los colibríes... tanta paciencia, tanto amor... A mí me gusta ver a los pájaros volar en libertad, pero soy muy "bichera", estoy llena de perros y de gatas... poco saludables para pajaritos tan delicados y tiernos...
Un saludo desde La Plata, Argentina

Anónimo dijo...

Morales Coqueto!
paseando llegué a tu blog, muy interesante por cierto.
También miré tu perfil y busque en google...
asi que pude ver qué apuesto eres y que no tienes 42. muy tierno.
(JUAN MORALES AGÜERO
Nació el día 18 de diciembre del año 1955 en el municipio de Manatí, provincia de Las Tunas. Licenciado en Periodismo. Es reportero del Periódico 26. Especializado en temas de Salud. Actualmente corresponsal del periódico Juventud Rebelde en Las Tunas.
E-Mail: morales@enet.cu )

Estrella Argento ( una admiradora mas de este sitio!)

Juan M. Garcia dijo...

Hola Estrella Argento:
Al parecer me confundes con Juan Morales Aguero que tiene el blog http://juansobe.blogspot.com/ y es el perfil que mencionas en tu comentario. De todas formas, gracias por visitar muy blog y ojala te guste el mio tanto como el Juan Morales.
Saludos Desde Cuba.
Juan M. Garcia

Anónimo dijo...

Ups! que vergüenza...disculpas por el error, en realidad no conozco el blog de Morales y el tuyo me parece muy pero muy interesante , completo e informativo.
Gracias por todo, y sobre todo la buena onda!!!
saludos
Estrella

Ernesto Schutz dijo...

Si todas las aves quisieran vivir asi, seria genial.