Búsqueda Personalizada

miércoles, diciembre 04, 2013

ÑICO MEMBIELA: BOLEROS DE VICTROLAS

Por Pedro de la Hoz (Granma)

Ñico Membiela (1913–1998).
Reinó al final de la era de las victrolas, con su dicción transparente y afinada que hablaba de ardientes encuentros y amargos desengaños. Los hombres solitarios acompañaban sus boleros acodados a la barra donde intentaban sobreponerse a los estropicios del desamor y las mujeres suspiraban ante el encanto de la voz que les llegaba por la radio.

El escritor Emilio Comas Paret, que lo conoció muy bien, lo describe "alto, delgado, siempre de traje y corbata, con entradas y pelo escaso, engominado, al estilo de los tangueros, una especie de galán otoñal"; mientras Senén Suárez lo ubica desde los días en que cantó con Cheo Belén Puig y "no pasó nada", hasta el éxito tardío pero rotundo en 1960, en los tiempos de animar las noches del mítico Alí Bar.

Así se presenta en el recuerdo Ñico Membiela. Los viejos cienfuegueros lo tienen como una gloria local debido a que buena parte de su vida transcurrió allí, y la gente de Caibarién, por razones familiares, cultiva su memoria. Sin embargo nació en Zulueta el 3 de diciembre de 1913.

En una época de triunfo para el bolero en las interpretaciones del inmenso Beny y de Vicentico Valdés, Blanca Rosa Gil, Rolando Laserie, Fernando Álvarez, Orlando Vallejo y Orlando Contreras, Membiela consiguió que a lo largo de 1960 nadie permaneciera ajeno a su combinación Contigo–Besos salvajes, que comenzaba con "tus besos se llegaron a recrear aquí en mi boca...".

Y así fue pegando Boxeo de amor, En las tinieblas, En este cabaret y otros ligaditos como Qué extraño es eso–Tu nombre y Mis besos–Diez años.

Cuentan que fueron desoladores los momentos finales de Membiela, atado a una silla de ruedas en un hospicio de Hialeah donde murió a los 84 años de edad, con la idea fija de que algún día regresaría a Zulueta o volvería a caminar por la Calzada de Dolores en Cienfuegos, o a sentir el aplauso de sus admiradores en la habanera Manzana de Gómez. Pero ahí está su manera de cantar boleros, algo que no debemos olvidar.