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martes, febrero 19, 2013

PALABRAS QUE VAN Y VIENEN

Pedigüeñería

Por Celima Bernal (Juventud Rebelde)

Caricatura: LAZ
Mi querida amiga Ana Margarita Gil, excelente locutora, me envía unas curiosidades acerca del lenguaje, que recibió recientemente. Las transcribo porque imagino que les resultarán curiosas:

El vocablo reconocer se lee lo mismo de izquierda a derecha que viceversa. En el término centrifugados todas las letras son diferentes. En aristocráticos, cada letra aparece dos veces. En la palabra barrabrava, una letra aparece una sola vez, otra aparece dos veces, otra tres veces y la cuarta cuatro veces.

El vocablo cinco tiene cinco letras, coincidencia que no se registra en ningún otro número. El término corrección tiene dos letras dobles. Las palabras ecuatorianos y aeronáuticos poseen las mismas letras, pero en diferente orden.

Con 23 letras, se ha establecido que la palabra electroencefalografista es la más extensa de todas las aprobadas por la Real Academia Española. El término estuve contiene cuatro letras consecutivas por orden alfabético: stuv. Con nueve letras, menstrual es el vocablo con solo dos sílabas, que resulta más largo. Mil es el único número que no tiene ni «o» ni «e».

La palabra pedigüeñería tiene los cuatro firuletes que un término puede tener en nuestro idioma: la virgulilla de la ñ, la diéresis sobre la u, la tilde del acento y el punto sobre la i. La palabra euforia tiene las cinco vocales y solo dos consonantes.

Entre los matices que distinguen a la lengua española figuran en un sitio relevante las curiosidades. Pongo de muestra un caso de acentuación. Aquí se trata de una oración en la cual todas sus palabras —nueve en total— llevan tilde. Ahí les va: «Tomás pidió públicamente perdón, disculpándose después muchísimo más íntimamente». Resulta una construcción forzada, pero no deja de ser interesante.

La palabra oía tiene tres sílabas en tres letras.

El término arte es masculino en singular y femenino en plural.