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sábado, enero 09, 2010

ALGO MAS SOBRE EL VIH-SIDA

Por José A. de la Osa (Granma)

¿Cómo percibe la población los mensajes sobre temas de salud? La respuesta existe y tiene el consenso de los expertos de la OMS: el público tiende a sobrestimar el peligro de los accidentes automovilísticos y de aviación, el de ser asesinado, o de otro tipo de situaciones que normalmente aparecen en las noticias, pero subestima riesgos que no tienen tanto atractivo publicitario y son más comunes, como los derrames cerebrales, los infartos del corazón, la diabetes, y algunas enfermedades que se pueden prevenir como el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH), causante del sida.

¿Cómo entender que un 47% de las personas comprendidas entre los 15 y 49 años de edad tiene baja percepción de riesgo de que puedan contraer el VIH en relaciones sexuales no protegidas, no obstante las sistemáticas campañas educativas para su prevención?

A propósito de esa noticia, dada a conocer por Granma el Día Mundial de Respuesta al VIH-sida, el doctor Luis Estruch Rancaño, viceministro del área de Higiene, Epidemiología y Microbiología del Ministerio de Salud Pública, fue invitado a estas páginas para hablar "algo más" sobre el tema abordado.

—Doctor Estruch: a 26 años del descubrimiento por Luc Montagnier del virus causante del sida, ¿cuál es la situación mundial de la pandemia?

—Se han reportado 60 millones de personas con VIH-sida, de las cuales 25 millones fallecieron. Viven actualmente 35 millones. Cada año se reportan 2,7 millones con VIH y dos millones de muertes.

—¿Y en nuestro país?

—Desde que se inició la epidemia han sido diagnosticadas 11 994 personas, con 2 063 defunciones. Viven con VIH-sida 9 931, de las cuales el ciento por ciento que lo necesita recibe gratuitamente el tratamiento antirretroviral.

—Ocho de cada diez pacientes diagnosticados con el VIH son hombres que han tenido sexo con otros hombres. ¿Se conoce el porqué de este mayor número del sexo masculino?

—La circulación de la epidemia en Cuba ha sido siempre mayor en los hombres que en las mujeres, y la trasmisión entre hombres que tienen sexo con otros hombres está acompañada de inestabilidad en la pareja, falta de protección con el condón y mayor absorción del virus por la mucosa anal.

—¿Cómo resumiría el comportamiento de esta epidemia en nuestro país?

—Hemos logrado mantener los indicadores de prevalencia del VIH más bajos en la región de las Américas, con una tasa de 0,1; y mientras en el área, según estimados de la OPS, nacen más de 6 000 niños con el virus cada año, en Cuba, como promedio, se registran uno o dos. No hay trasmisión de VIH por transfusiones de sangre ni por inyección de drogas desde hace más de 15 años y la epidemia continúa su difusión fundamentalmente por la vía sexual. No obstante lo anterior, mientras que en el 2002 se registraban anualmente alrededor de 650 nuevos casos, este año cerramos con unos 1 400, lo cual indica un avance de la enfermedad y la confirmación de lo que muestran las encuestas: la falta de percepción de riesgo de que en una sola relación sexual desprotegida, ya sea por vía transvaginal, anal u oral, puede originar el contagio.

—¿A dónde acudir para realizarnos una prueba diagnóstica del VIH? ¿Se requiere una indicación médica para ello?

—Puede ser por prescripción médica o a solicitud personal en los centros asistenciales (policlínicos u hospitales), donde se practica gratuitamente a cualquier persona. Existen pruebas anónimas y, además, a través de la consejería de la línea ayuda telefónica se puede buscar información al respecto. Las pruebas diagnósticas del VIH se realizan sistemáticamente a todos los donantes de sangre y de órganos para trasplante, a los ingresados en centros hospitalarios, a las embarazadas, a los niños recién nacidos y a los grupos de mayor riesgo.

—Desde la introducción de la triple terapia en el mundo, en 1996, cada vez son más las personas portadoras del virus que no desarrollan el sida. ¿Puede afirmarse que en la actualidad se ha convertido en una enfermedad crónica?

—No; continúa siendo una enfermedad mortal, y los medicamentos en uso solo alargan la supervivencia y no están exentos de complicaciones por sus efectos adversos y de generar resistencia.

—¿Podríamos hablar de costo?...

—El programa que desarrolla el Ministerio de Salud Pública en acciones de promoción, prevención y atención en general a pacientes que viven con el virus, o tienen sida, se eleva a más de 200 millones de CUC anualmente. Solo el tratamiento gratuito a cada paciente con los antirretrovirales cuesta al año entre 3 000 y 6 000 CUC.

—¿Recibe algún apoyo de otros organismos y organizaciones?

—El sida es una enfermedad que, por sus características, para enfrentarla se requiere del apoyo de toda la sociedad. Desde 1986 la máxima dirección del país orientó crear el Grupo Operativo de Enfrentamiento y Lucha contra el sida (Gopals), dirigido por el Ministro de Salud Pública, en el cual participan 17 ministerios y organismos de masas con planes de respuesta a la epidemia.

—¿Es posible saber sin previo examen, si estamos viviendo con el VIH?

—Aunque es posible que transcurran semanas y hasta años sin que muestre síntomas, debemos estar alertas si comienza la pérdida de peso, fiebre, inflamación de los ganglios, diarreas, cuadros de infecciones por hongos como las monilias en la boca, lengua, escroto, o en el ano. Asimismo, si se presentan cuadros respiratorios dados por tos frecuente debida a infecciones en el pulmón. Solo los médicos pueden concluir la búsqueda diagnóstica.

—¿Las pruebas son seguras en un ciento por ciento?

—Sí. Primero se hacen las pesquisas con el empleo del Sistema Ultramicroanalítico (SUMA) que confiere una alta confiabilidad y se confirman con el empleo del sistema diagnóstico más avanzado en el mundo: el Western Blot.

—¿Cuántos virus del sida se han descubierto y cuál circula en nuestro país?

—Hasta el momento se reportan dos, el VIH-1 y el VIH-2, pero cada uno de ellos presenta cientos de subtipos. El de mayor circulación en nuestro medio es el VIH-1/B.

—Si ambos miembros de la pareja conocen que son positivos al VIH, ¿deben protegerse también en sus relaciones sexuales?

—Sí, porque de no hacerlo se les puede incrementar la carga viral y, por tanto, contraer mayor infección.

—¿Alguna esperanza de que los científicos logren un tratamiento curativo o una vacuna que evite el contagio?...

—Aparece lejana aún en el horizonte científico, atendiendo a la mutabilidad del virus.

—¿Y mientras tanto?

—Abstención, estabilidad de la pareja o el empleo del preservativo. No hay más camino.