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viernes, enero 16, 2015

MAYORES FACILIDADES PARA EL COMERCIO Y LOS CLIENTES


Directivos del Banco Central de Cuba y del Grupo Empresarial Cimex ofrecieron ayer una conferencia de prensa sobre la circulación de billetes de alta denominación de 200, 500 y 1 000 pesos cubanos (CUP) a partir del primero de febrero


Ofrecer mayores facilidades para los clientes y trabajadores de los centros comerciales que expenden productos en las dos monedas, pe­sos cubanos (CUP) y convertibles (CUC), es uno de los propósitos de la próxima circulación de billetes de alta denominación, explicó ayer la vicepresidenta comercial del Grupo Empresarial Cimex, Bárbara Rosa Soto Sánchez, en conferencia de prensa con medios na­cionales.

“Cuando revisamos la venta y composición de los billetes que estaban circulando en la red minorista —refirió—, nos percatamos de que la  mayoría eran de 20 y 50 CUP. Ello implicaba que, si el producto tenía un valor alto, el cliente debía transportar un volumen de dinero considerable; y si además eran billetes pequeños, el proceso se alargaba para él y los que esperaban ser atendidos.

“A ello se suma que en las cajas de nuestras unidades no existen los espacios adecuados para ese volumen de dinero, lo cual aumenta las extracciones. Donde hay un centro comercial no hay tantas dificultades porque existe una caja central, pero en los puntos de venta se dificulta el proceso”—, señaló:

Por su parte el vicepresidente del Banco Cen­tral de Cuba (BCC), Francisco Mayobre Lence, destacó que las nuevas denominaciones no difieren de las que hoy circulan en cuanto al tamaño o la forma, sino en los diseños en el anverso y reverso de los billetes, entre otros elementos.

Respondiendo a varios lectores de Granma que llamaron la atención sobre la similitud de colores entre los billetes de 5 y 500 CUP y los de 100 y 1 000 CUP, dijo que “a pesar de ese inconveniente, hay que recalcar que también existen monedas, por ejemplo el dólar, que utilizan el mismo color. No es una obligatoriedad que el billete esté clasificado por colores”.

Comentó que las nuevas denominaciones poseen una gran concentración de medidas de seguridad, algunas de las cuales se estaban empleando en las últimas emisiones de billetes de 50 y 20 pesos cubanos, posteriores al año 2014.

Entre estas señaló las dos marcas de agua, una con la efigie de Celia Sánchez a un extremo del billete, y otra encima de su denominación. “Ese es un elemento importante —aclaró—, porque nuestra marca de agua es en el papel, o sea, no forma parte de la impresión; y el papel es muy difícil de falsificar porque es fiduciario y tiene otras características.

Incluso cuando usted le hace una revisión más profunda y le aplica un tratamiento de luz ultravioleta no reacciona igual que el papel común, lo cual es un elemento importantísimo de la seguridad de los billetes”.

Mayobre Lence mencionó que para la divulgación de estas denominaciones se ubicarán en las unidades comerciales y bancarias varios afiches con información al respecto, y además, serán entregados plegables con el mismo fin en las oficinas bancarias.

“También se capacitará a los cajeros, ya sea del banco como del comercio, sobre todo estos últimos que son los que van a recibir los pagos para que se vayan familiarizando con las características de los nuevos billetes”, apuntó.

—Granma: ¿Esta decisión forma parte del cronograma para eliminar la dualidad monetaria en el país?

—Francisco Mayobre Lence: No, no tiene nada que ver.

—Granma: ¿Se registrarán en las tiendas los nombres y apellidos de las personas que compren los productos con los nuevos billetes como sucede con los de 50 o 100  CUC?

—Bárbara R. Soto Sánchez: No. Los billetes en ninguna denominación en CUP llevan registro, solamente está establecido para los billetes de 50 y 100 CUC.

—Granma: Los billetes se encuentran impresos desde el 2010. ¿Cuál es la razón pa­ra que sea en el 2015 que se emiten?

—Francisco Mayobre Lence: Porque ahora es que existe la demanda. No tiene que haber una obligatoriedad entre la fecha de impresión y la de emisión y puesta en circulación. Incluso pueden estarse imprimiendo en el 2014, billetes que en la práctica sea dentro de dos o tres años que salgan a la circulación. Eso depende de cuando se produce la demanda. La demanda para poner en circulación billetes de 200, 500 y 1 000 existe ahora.

—Granma: ¿Se van a adquirir los billetes solo a través de los bancos, o también a través de cajeros automáticos o salarios?

—Francisco Mayobre Lence: A partir del primero de febrero se adquirirán a través de los bancos y las casas de cambio para las transacciones que se hagan por la caja, donde no se descarta la posibilidad de extracción por la nómina. Lo que hay que tener en cuenta los salarios que comprende. No es lo mismo, para ejemplificar, la situación que tiene ahora el sector de la salud pública que cualquier otro sector.

“Habrá que tener en cuenta los límites de los salarios, porque si se paga en denominaciones altas salarios bajos, se puede crear un problema. Esta alternativa no se descarta, pero no es la intención ponerlos en circulación a través del salario. El propósito es hacerlo a través de operaciones de esos importes. En cuanto a los cajeros automáticos sucede algo parecido. Se trata de máquinas de cuatro gavetas que todavía tienen CUC y CUP y entonces habría que analizar donde se ubican.

Esta alternativa se está estudiando pero no se concibe para el primero de febrero. Quizá más adelante se tome la decisión en sitios donde existen baterías de cajeros.”

—Granma: ¿Los cajeros tienen algún implemento en las cajas para identificar billetes falsos?

—Bárbara Soto Sánchez: No. A los cajeros se les da una preparación y el cajero por el tacto y los demás elementos del billete, sabe si el dinero es falso o no. Pero en este caso, tenemos previsto comprar contadoras de billetes —que situaríamos en los grandes centros comerciales—, algunas de las cuales detectan los falsos.

“Realmente los cajeros solamente con tocar el billete saben si es verdadero o no. Al introducirse la alta denominación, estos tendrán menos cantidad de billetes para manipular y desde el punto de vista de su protección, esto lo beneficiará pues disminuye la cantidad de dinero que tiene que contar y revisar.

“Los billetes falsos los paga el cajero, y con esta implementación ahora nuestros trabajadores correrán menos riesgo a la hora de aceptar los billetes”.

—Trabajadores: ¿Si los billetes de alta denominación se suman al dinero impreso y en circulación tanto en bancos como en la calle, esto va a estar compensado con la recogida de parte del que ya existe?

—Francisco Mayobre Lence: Las transacciones económicas no aumentan. Es verdad que estamos poniendo billetes de 200, 500 y 1 000 CUP pero están dejando de salir otros de más baja denominación. Al final es la misma cantidad de dinero, usted va a sacar 5 000 pesos cubanos de su cuenta, lo que antes se lo dábamos en billetes de 100 y 50, hoy se lo daremos en billetes de 200, 500 y 1 000.

—Juan Luis Gamboa Santana, director general de Tesorería del BCC: Ese es un proceso natural sin dejar de sacar los billetes de 20 y 50 de la circulación, o sea, cuando los bancos lo vuelvan a demandar, el Banco Central se los vuelve a facilitar.

“No se puede relacionar la emisión primaria del Banco Central con la salida de dinero física de sus bóvedas, es un proceso más complejo”.