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martes, enero 24, 2012

PALABRAS QUE VAN Y VIENEN

Las vocales mayúsculas llevaban tilde
Por Celima Bernal (Juventud Rebelde)

Caricatura: LAZ
¿Dónde están los errores? Veamos: «Escribió un exergo de índole patriótico a su verso de 12 renglones». Exergo (fuera de la obra, en griego) es para los numismáticos la parte de la moneda o medalla donde cabe o se pone el nombre de la ceca u otra inscripción, debajo del tipo o figura. Epígrafe, entre otras acepciones es la cita o sentencia que suele ponerse a la cabeza de una obra científica o literaria, o de cada uno de sus capítulos o divisiones de otra clase. Lo que escribió el autor fue un epígrafe, no un exergo. Índole es de género femenino, así es que: de índole patriótica. Verso es el renglón, la línea. Puso el epígrafe antes de sus versos. Un verso no se divide en renglones.

Hace mucho tiempo hablé de que las vocales mayúsculas llevaban tilde, si así lo exigían las reglas gramaticales. Por ejemplo: Ángela es esdrújula. Si no la tildamos, se lee Angela, con la fuerza de la pronunciación en la penúltima sílaba. No sé por qué en estos días varias personas me han preguntado si las mayúsculas se acentúan. Es posible que lo hayan oído o leído recientemente; pero es raro que a muchos les parezca extraño. Si tu apellido es Álvarez, y no le pones tilde en la A inicial, pues tendrás que leerlo con la fuerza en la última sílaba. Antiguamente aparecían, en libros y periódicos, las mayúsculas no acentuadas porque los tipos de imprenta eran caros, y no se compraban en las redacciones ni en las editoras mayúsculas acentuadas y otras sin tilde. Esto hizo pensar a la mayoría que no había que acentuarlas ortográficamente, pero, escribiendo a mano o a máquina, siempre se tildaron.

Cuando las distancias se recorrían a lomo de bestia, quiero decir, cuando no existían aún los vehículos de motor, se usaba la frase: «Dale rienda suelta». Todavía la oímos en sentido figurado; es muy bella. Después llegaron los automóviles; con ellos otra expresión: «Acelera y pon la primera». Cada momento del desarrollo trae palabras y frases nuevas.

Sesquicentenario —lo he dicho antes, pero alguien lo pregunta ahora— es la fecha en que se conmemora un siglo y medio de algo.