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martes, enero 10, 2012

PALABRAS QUE VAN Y VIENEN

«El olvido es una función útil de la memoria»
Por Celima Bernal (Juventud Rebelde)

Caricatura: LAZ
¿Dónde están los errores? Veamos: «El médico habló con los familiares de la pacienta, les dijo que su patología estaba en el último estadío. Alguien lo llamó porque habían traído a un deportista leccionado, y en ese impasse, falleció la difunta». La paciente y no «la pacienta». Patología no es sinónimo de enfermedad, sino el nombre de una rama de la Medicina que estudia las enfermedades. Estadio, y no: «estadío». Lesionado, en lugar de «leccionado». No son lecciones sino lesiones las que sufrió el accidentado. «Impasse», callejón sin salida, se debe usar ante una situación sin solución alguna; no solo es una palabra tomada del francés sino que se emplea casi siempre incorrectamente, ignoro la razón, como sinónimo de tregua, de tiempo de espera. Los difuntos no fallecen, ya están muertos.

Cilantro es una hierba de la familia de las umbelíferas, con tallo lampiño de seis a ocho decímetros de altura, hojas inferiores divididas en segmentos dentados, y filiformes las superiores, flores rojizas y simiente elipsoidal, aromática y de virtud estomacal. Culantro es otro nombre de la planta, también aceptado, aunque la Real Academia prefiere el primero.

El verbo soler es defectivo. Significa acostumbrar, cuando se refiere a personas, y quiere decir ser frecuente, si se refiere a cosas o hechos. Se emplea en las formas simples, infinitivo y participio del modo infinitivo; en el presente, pretérito imperfecto, pretérito indefinido y pretérito perfecto del modo indicativo, y en el presente del subjuntivo. La forma solí es muy poco usada. En cuanto a soler y solido, del infinitivo, debe advertirse que la primera, soler, se utiliza únicamente para nombrar el verbo, y en cuanto a la segunda, solido, para la formación del pretérito perfecto, he solido, has solido…

Prolijo es largo, dilatado, con exceso. Cuidadoso o esmerado, impertinente, pesado, molesto.

Mi viejo y querido profesor Doctor Gaspar Jorge García Galló, decía en clases, si alguno de los alumnos no recordaba la respuesta a una de sus preguntas: «El olvido es una función útil de la memoria».