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domingo, agosto 07, 2011

VICISITUDES DE LA SANTA CRUZ DE LA PARRA

Como símbolo del catolicismo español, la Cruz fue empleada para cristianizar a los aborígenes baracoanos

Por Haydee León Moya (Juventud Rebelde)

La Santa Cruz de la Parra fue colocada por el Almirante.
Foto: Jorge Camarero Leiva
La Santa Cruz de la Parra fue colocada por el Almirante Cristóbal Colón en el puerto de Baracoa, un sábado. El hallazgo de la misma por los colonizadores españoles hizo que la empezaran a venerar. Y fue con ella que Fray Bartolomé de las Casas realizó oficios. Es posible, aunque no se ha encontrado la documentación justificadora, que la primera misa dada en Cuba la hiciera el protector de los indios con ella.

Como símbolo del catolicismo español, la Cruz fue empleada para cristianizar a los aborígenes baracoanos. Después, en 1515, la capital se trasladó a Santiago de Cuba. Los pocos españoles que se quedaron viviendo en Baracoa, y los indios de la localidad, la protegieron y ocultaron en varias ocasiones de los ataques de corsarios y piratas. En enero de 1757, el Obispo Morel de Santa Cruz visita a Baracoa y dispone trasladarla. No acabaron ahí las vicisitudes de la Cruz de Colón.

Respecto a la medida original, según documentos que se hallan en el archivo eclesiástico, esta tenía siete pies de longitud (213.36 centímetros), pero su tamaño fue reduciéndose poco a poco, porque diferentes personalidades de la vida colonial y neocolonial cubana, cada vez que visitaban la ciudad, solicitaban un pequeño pedazo de la misma. Actualmente mide 67 centímetros de altura por 57 de ancho.

En el año 1987, para dar al mundo una respuesta científica acerca de la misma, se creó un equipo multidisciplinario formado por expertos belgas y cubanos y, a través de estudios de ultraestructura y la prueba del carbono 14, se pudo determinar que la Cruz era de una madera conocida como uvilla, que abundaba en costas y montes de las Antillas y en Cuba.


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