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viernes, junio 24, 2011

EN LOS PROPÓSITOS DE LA REVOLUCIÓN ENCONTRAREMOS EL ROSTRO VERDADERO DE CUBA

Tomado de Cubadebate

Encuentro con Alfredo Guevara, presidente del Festival del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana, en la Facultad de Química de la Universidad de La Habana

___: bueno, yo voy a leer lo que hemos preparado así, un poco desordenado, a ver cómo queda esto.

Espacio-debate: Desde la caída de la URSS y la desintegración del modelo socialista soviético, el cual para muchos era ciencia constituida, nuestra sociedad ha experimentado, ha venido experimentado un marcado deterioro de su economía.  Esto ha generado  una crisis material y espiritual muy grande tanto en los adultos como en los más jóvenes.  Este efecto nocivo crea gran incertidumbre en todas las personas que habitan este maravilloso archipiélago ya que desde hace mucho tiempo esperan por un futuro promisorio y no acaba de llegar.  A su vez, crea un caldo de cultivo ideal para todos aquellos que desean ver la patria desmembrada, para todos aquellos que desean entregar su soberanía en bandeja de plata ante el gran show del mundo capitalista, el mismo mundo capitalista que ha esparcido en estos últimos años a varios de sus más fieles acólitos en contra, por supuesto, del proyecto social que hemos intentado promover.

Es por esa razón que la realidad cubana debe ser urgentemente cambiada por nosotros los cubanos, y en esta faena los jóvenes del país tenemos un papel protagónico, no porque lo diga alguien importante, sino porque la naturaleza hace lo suyo y nos recuerda, cada día, que la vida de un ser humano es efímera y no puede ni debe asociarse a la vida de todo un país.  Garantizar la espontaneidad del sistema social que estamos construyendo será nuestro gran reto, un sistema que no dependa de un solo individuo, un sistema transparente del cual hablemos bien no porque sea moralmente correcto, sino porque lo creamos así.

Es por todos estos motivos y otros muchos,   que hemos decidido crear un espacio-debate en la Facultad de Química de la Universidad de La Habana, al cual serán invitados intelectuales y personalidades de nuestro país para que mediante la charla amena y desenfadada con el público se logren tocar los principales aspectos que atañen la vida de la nación.  Pretende ser un espacio de tolerancia donde prime la razón sobre la fuerza y la verdad, o las verdades de cada cual, sobre la dañina apariencia de criterios unificados.

Este espacio tiene como principal objetivo movilizar el pensamiento y la acción de los jóvenes cubanos.  El único criterio que pretende mantener como inmutable  es la necesidad del cambio constante.  Nuestro modelo socialista del futuro será necesariamente distinto, distinto a como lo conciben nuestros principales líderes históricos.  Por eso. hay que matar la apatía.  Los jóvenes de estos tiempos  no pueden seguir esperando orientaciones, tienen que promover sus iniciativas aún cuando estas tengan cierto grado de incomprensión.

La creación de este espacio fue iniciativa del PDJ de nuestra Facultad, este crédito es meramente formal ya que el espacio será de todos, con lo cual plasmamos la necesidad de incorporar a todos los que se sientan revolucionarios en esta modesta y sincera iniciativa de transformación del ciudadano cubano, sobre todos, los más jóvenes.

Nuestro primer invitado no podía ser otro que el compañero militante, cineasta y Profesor Alfredo Guevara.  Eso no es una alegre coincidencia, sino que obedece al hecho de que  el Profe Alfredo lleva más de medio siglo en revolución, y es uno de los pocos revolucionarios que ha sido protagonista de los acontecimientos de la historia patria más importantes de este período.  Posee, además, una magia especial para llegar a los jóvenes, ya sea para hablarles y engancharlos con su charla maravillosa, como para escucharles atentamente, comprenderlos y ponerse en su lugar.

Cuando fuimos a citarlo para que viniera a nuestro pequeño espacio, no puso ninguna objeción, y lo que pretendía ser un breve encuentro formal se convirtió en media hora de charla totalmente instructiva.  Sus méritos y logros son numerosos, pero como Alfredo es parte de la UH, lo único que vamos a decir para presentarlo es que ante nosotros tenemos un pedazo de la historia viva de nuestro país, por lo que debemos aprovecharlo al máximo, así que no se cohíban en preguntar porque Alfredo no va a cohibirse en responderles. Es lo que tengo que decir.  Bienvenido, Profe.

Alfredo Guevara: bueno, buenas tardes de nuevo.  Gracias a todos por su presencia, ya sé que todo ha sido un poco tormentoso, también lo es para mí. Lo es para mí porque llevo un año o poco más de un año teniendo encuentros en las distintas Facultades y centros de estudio de nivel superior a voluntad propia, y también invitado, pero siempre de algún modo ofertándome, porque creo que en estos años de mi vida, después de tanto vivir y de tanto ver y hacer, es un período que quiero que esté ante todo, ligado a los jóvenes, a los jóvenes universitarios en los que tengo puesta la esperanza del futuro, y con mayor razón en los últimos tiempos, cuando siento -ya lo sentía venir- siento que tal vez vamos a encontrar el camino, el camino que nos salve de este largo período de dificultades, dificultades que no van a cesar, desde luego, porque no dependen de nosotros, pero creo que las decisiones tomadas, ya tomadas públicamente a partir de diciembre, y en medio de las cuales estamos -no veo todo lo que quisiera ver ya en el mes de marzo, pero no pierdo la esperanza-nos conducen a una situación en la cual, por fuerza, tendrán que producirse cambios profundos en la estructura, el comportamiento y los fines de nuestra propia sociedad.  Yo he dado en llamarlo desde el encuentro que tuve con los estudiantes en la Universidad Central de Santa Clara, desestatización, palabra que no ha adoptado más nadie, pero que a mí me encanta.  De todas maneras, algunos, alguien, me ha dicho: “bueno, ese es tu lenguaje y así tú te expresas”.

Yo creo que si de veras logramos desburocratizar y desestatizar la sociedad cubana -no voy a repetir las palabras de Santa Clara- si de veras lo logramos,  por fuerza, la sociedad en su conjunto tendrá otro rostro -me perdonan las r- ese otro rostro será, para mí, el de la sociedad verdadera.  Es decir, reencontraremos, no porque antes haya existido, sino porque ha existido siempre en los sueños, en los propósitos de la Revolución desde el principio, encontraremos el rostro verdadero de la sociedad que soñó la generación de la que formo parte.

Yo seré lo más breve posible en esta introducción, pero no puedo dejar de decir que desde las palabras de Fidel en el Moncada y el diseño de los objetivos que tenía que cumplir de inmediato la Revolución, no los únicos, quedó claro lo que después se hizo realidad, es decir, la alfabetización; el reencuentro de la sociedad de las ciudades, -que es la sociedad propiamente dicha- y el campo, diseminación de los campesinos.  En ese momento se produjo ese reencuentro porque la alfabetización llevó a los jóvenes, especialmente de las ciudades, a las zonas agrarias, al acercamiento a los campesinos.  Y otras decisiones y prácticas, que ya eso era un encuentro, atrajeron a los campesinos hacia las ciudades, donde por miles y miles…descubrieron a sus iguales diferentes, los citadinos.

Yo tuve la posibilidad excepcional, mi familia vivía, mis padres, en uno de los penthouse del edifico FOCSA, que como ustedes saben es cóncavo, y desde la ventana de la casa de ellos yo veía a los niños y adolescentes de las montañas que vinieron a estudiar a la capital, y descubrí  algo que como habanero no tenía claro a pesar de que conocía todo el país, y es ver al mismo tiempo., niños y adolescentes blancos, negros, mestizos e indios, es decir, como venían de las montañas orientales también, lugar que fue refugio de la población originaria de Cuba, allí se mantuvo esa estructura física racial, étnica, y ahora han pasado 50 años, creo que la mescolanza que hay en Cuba, el ajiaco que se ha armado en Cuba con las etnias, las diversas culturas y los diversos orígenes, ya borró eso.  Pero yo tuve la oportunidad excepcional de ver aquel mundo prácticamente desconocido, y que invadió La Habana.

Del trazado de aquel programa inicial siguió el seguimiento. Lentamente, pero finalmente se alcanzó el noveno grado, y hoy -repito siempre la cifra- tenemos más de un millón de universitarios, más de un millón de universitarios mal utilizados.  No el millón completo, pero una parte inmensa de esa promoción, al paralizarse el desarrollo del país, no utilizados,

Yo creo, y no quiero dejar de decirlo a grandes rasgos, yo creo que se atrasó, con la caída del falso campo socialista -ya era más que falso cuando se derrumbó, incluyendo la Unión Soviética- falso en cuanto a socialista y falso en cuanto a sociedad…, nos la pintaban con determinadas características totalmente inexistentes, y puedo asegurar que no es una especulación teórica porque lo conocí de cerca y viví de cerca el carácter de la nomenclatura de aquellos países.

Yo  recuerdo que visitaba una vez cada dos años la Unión Soviética, y una vez cada dos años la antigua Checoslovaquia para los Festivales de Moscú y de Karlovy Vary, en esas ocasiones nos reuníamos los ministros -porque esa era la categoría- los ministros del cine, y pude darme cuenta, salvo el caso del ministro de Hungría, los otros eran verdaderos farsantes, verdaderos farsantes, yo tenía que simular, pero allí se cantaba victoria como si estuviéramos venciendo a Hollywood, que no solo no lo estábamos venciendo, sino que no lo hemos vencido y no va a ser fácil de vencer, y tal vez no deba ser vencido, porque Hollywood es también…, Hollywood es dos Hollywood: la producción “b”, que es la que llena las televisiones, la que lo envenena todo y lo estupidiza todo con la complicidad de nuestros dirigentes de nuestros medios de comunicación.

Pero hay un Hollywood maravilloso de películas extraordinarias, de artistas, directores y guionistas más que progresistas, que yo puedo decirles por el tiempo que dirigí el ICAIC, que eran puros amigos, puros aliados, y que hoy desde la dirección del Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano tenemos hasta la complicidad de ellos, porque no pudiendo tener a veces las películas porque los productores las niegan; los directores o alguien de la producción de las película   se  encarga de hacernos llegar las copias para la participación en el Festival, y en algunos casos, oficialmente, tenemos la presencia de las películas, a veces, tal vez ustedes no se den cuenta porque no ponemos énfasis en ello para no comprometer demasiado, pero más de una vez alguna película norteamericana de las grandes, de las que tienen significación, ha sido estrenada en el Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano antes de su lanzamiento internacional y aún en el territorio norteamericano. Bueno, hay después la serie “b”, esta que se encarga nuestra televisión de popularizar tanto y que yo espero que modifiquen esa política sin que pase tanto tiempo, y bueno, se acabó esta parte.

Yo creo que se dieron las condiciones en el año 90, alrededor del año 90-91, derrumbe del campo socialista, es el momento en que tenía que producirse lo que está pasando ahora.  En aquel momento nuestra dirección, que ya tenía una masa -la palabra masa es horrible- tenía un número suficiente -retiro la palabra masa- un número suficiente de graduados universitarios en especialidades, etc., de cuadros jóvenes que podían haber pasado el mando, no haber pasado el mando, tenía que haber comenzado el tránsito de nuestra generación hacia la generación joven.  Pero como ustedes saben, ese derrumbe destruyó las bases de nuestro desarrollo económico momentáneo, que no era un súper desarrollo económico, pero se sentía   que íbamos avanzando prudentemente, pero teníamos una dependencia estructural con el CAME que provocó que realmente la cúpula de la Revolución tuvo, ante todo, que buscar soluciones para la sobrevivencia.

Han pasado los años, han pasado muchas cosas, no soy yo por lo menos, -ya vendrán otras generaciones que se encargarán de pedirnos cuenta- quien voy a hacer el resumen de los errores cometidos que han sido unos cuantos, prefiero detenerme, como lo he hecho, en los puntales que se establecieron para poder dar el salto que estamos obligados a dar.

Yo debo decir que llego a esta Facultad -yo no sé si los que están aquí son todos de Química- bueno, pero hay sobre todo de Química.  Ustedes me invitaron a hablar ante los estudiantes de Química y yo acepté entusiasmado porque quiero estar en contacto con ustedes los jóvenes universitarios en dondequiera que estén, pero, realmente, ya se me pasó el susto, pero yo venía aterrado, porque hasta ahora todas mis reuniones han sido con estudiantes relacionados de un modo u otro con las Humanidades,  Y yo tengo la convicción, y quiero ver algunas cosas que quiero plantear a nuestros niveles de dirección en este campo, yo tengo la opinión de que el espíritu de las Humanidades debía estar siempre presente donde se estudie cualquier cosa, y también en el campo científico.

Como creo -yo estudié Filosofía y Letras, pero me voy a referir a la Filosofía- como creo que no hay modo…, en fin, considero unos papanatas y unos hablantines a los supuestos filósofos que no saben nada de ciencia.  Yo…, desde los griegos hasta los grandes filósofos que respeto, todos eran también científicos.  En los filósofos de la cultura clásica antigua, la época pagana, digamos, esto era explicable, porque en realidad no estaba dividido el conocimiento, el saber, en especialidades, y la sabiduría

-filósofo quiere decir: filo amor y sofía saber, amor al saber- en realidad no era especulación metafísica pura, sino que era el amor al saber, pero después, en el curso de los siglos, se han ido produciendo los niveles de especialización. Pero todos los grandes filósofos han sido grandes matemáticos, grandes físicos…

Toda la especulación del Cosmos, del papel del hombre en el Cosmos, en el Universo, ha estado ligado también al análisis matemático del Universo, a la especulación, a la reflexión alrededor de ello, y diré que en los tiempos actuales, desde hace mucho, si algo  está ligado a la filosofía, es decir, al sector del pensamiento en el que he sido formado, lo han sido, sobre todo, la biología y la física.

Llevado a sus últimas instancias, cualquier estudio en el campo de la biología o en el campo de la física, nos hace sumergirnos en los principios de la vida, en los principios del sentido de la vida, en los principios que nos hacen reflexionar sobre el papel del hombre en el mundo, en el Universo. Estas pequeñas  partículas que somos en algo que casi no logra ser concebido, que es el infinito.

Ayer por la noche, por pura casualidad, y por pura fortuna, en un programa de la televisión española, escuché una entrevista con un señor que no pude…me hice un recurso nemotécnico de acordarme de Paraguay para acordarme del apellido del señor, pero se me ha quedado nada más que Paraguay, y voy a tener que llamar a ese gran químico, un químico parece que muy conocido y muy notable, le diré Paraguay, el señor Paraguay me acuerdo que era un apellido que tenía que ver algo así.,,, de origen vasco, pero es un colombiano que también tiene nacionalidad española…