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martes, marzo 08, 2011

MEÑIQUE, DE LOS LIBROS AL 3D

Por Leticia Martínez Hernández (Granma)

Deben sumar poquísimos, acaso rozar las líneas de la extinción, quienes en Cuba no han escuchado sobre Meñique, el ingenioso hombrecillo que a fuerza de talento derriba un roble encantado, cava el más duro de los suelos, hace brotar agua entre piedras sedientas, subyuga a un gigante de 20 pies de alto, desposa a una princesa bella, inteligente, ¡mucho más esbelta que él!... Quizás sumen más quienes desconozcan que ahora mismo esa añeja historia, adaptada por José Martí para la Edad de Oro en 1889, se está convirtiendo en el primer largometraje cubano animado en 3D, una especie de locura cuerda que trae enamorado a un montón de jóvenes en los Estudios de Animación del ICAIC.

Ernesto Padrón, su director, "el más joven de todos", amén de su tantísima experiencia acumulada, dijo a Granma que es la primera vez que se realiza en Cuba una película animada en 3D, una de las técnicas con mayor auge en la industria cinematográfica de estos tiempos. Con anterioridad se había incursionado en trabajos más pequeños. En esta oportunidad se trata de un largometraje de alrededor de 80 minutos, con decenas de personajes y locaciones fascinantes que no tienen que anhelar la maravilla de los personajes de superproducciones foráneas tan vistas en la Isla.

A diferencia de los dibujos de la animación tradicional, la técnica 3D posibilita modelar los personajes, los objetos, los escenarios... en tres dimensiones (alto, ancho y profundidad). Eso permite rotarlos, verlos en 360 grados, explica Jerzy Pérez, uno de los directores de Animación. A través de complejos manipuladores movemos los personajes como si fueran reales. Y agrega Padrón: "lo más difícil fue construir un sistema de ‘huesos’ que permitiera controlar los personajes de manera eficiente". Por ejemplo, los manipuladores de la cara de Meñique suman 40, los cuales dan credibilidad a cada uno de los gestos del simpático hombrecito.

Si se hiciera una analogía para visualizar el resultado de animar en 3D, y de paso ahorrar explicaciones sobre enrevesados algoritmos matemáticos, incomprensibles para quienes no habitan el mundo de la animación, podríamos citar filmes como Shrek, Madagascar o Buscando a Nemo. Nuestro Meñique, atrapado en ese espacio "mágico", según lo definiera Padrón, pretende llegar al público con una veracidad similar a la de los personajes de estudios como Pixar o Disney, salvando distancias, el cúmulo de tecnología, la legión de animadores, diseñadores, programadores, el gran conocimiento sobre la animación en 3D de aquellas industrias. Es que, como escribiera Padrón en un artículo sobre el asunto, "debemos cuidar que la acumulación de conocimientos técnicos no limite nuestra capacidad de soñar. Ni engañarnos en pensar que todas las soluciones aparecen con un toque mágico de la técnica".

Según explicó Ariel Blanco, productor general, en estos momentos "todas las locaciones y personajes están modelados, la mayoría también está texturizada, con el Set up incluido", lo que significa haber creado toda la estructura tridimensional, tener casi completos la gama de colores y texturas, y los "esqueletos" que permiten mover los personajes. "Tenemos poco más de 20 minutos animados. Pensamos estrenar Meñique en enero del 2013", dice este joven, más alegre por estos días con la llegada a los Estudios de Animación de 25 computadoras, pues la demora en obtener los equipos, la complicada tecnología y el desconocimiento que sobre ella se tiene en Cuba han enlentecido el proceso de creación.

Y los deseos de quienes "arman" a Meñique no quedan solo en la presentación de la película. Desde el edificio, situado en la calle 25 entre 10 y 12, en el Vedado, se piensa también en la creación de una comunidad de conocimientos alrededor del 3D, sueño que ahorraría los tropiezos para apropiarse de una técnica tan usada en el mundo de la cinematografía. "Hemos ido haciendo la película, mientras aprendemos" comentó Padrón. "Cada vez que encontrábamos a alguien que supiera algo nuevo, lo enamorábamos del proyecto y entonces comenzábamos un taller para aprender todos", lo cual ha significado meses de capacitación. En ese proceso de enseñanza ha desempeñado un papel determinante la Universidad de Ciencias Informáticas (UCI), coproductora de la película, la cual ayudó a crear un laboratorio para impartir las clases.

MEÑIQUE REINVENTADO

Cuenta la película que Meñique es un joven campesino que desea sacar a su familia de la pobreza. Dos hechos harán desencadenar la aventura: una plaga de insectos que destruye la cosecha de la finca donde vive y el encuentro con el Espejo Mágico de la Media Naranja, quien le revela la mujer de sus sueños y lo convida a ir a la ciudad junto a sus hermanos Pedro y Pablo.

Es en el camino cuando sabe sobre el roble encantado y la ausencia de agua en el palacio, motivos por los que el Rey prometió otorgar el título de marqués y dar a la princesa Denise en matrimonio a quien logre cortar el árbol y abrir un pozo. Meñique se sorprende al saber que la princesa es la media naranja que le mostró el Espejo… Hasta aquí la esencia no parece cambiar mucho, pero la suma de nuevos personajes y tramas hacen del Meñique de Padrón un héroe reinventado, quien insiste aún en que "el saber vale más que la fuerza", en que "tener talento es tener buen corazón", y en que "los buenos son los que ganan a la larga".

Entonces en pantalla aparecerá una princesa apasionada e inteligente, aparentemente vanidosa, pero que en las noches se transforma en una especie de Robin Hood que roba a los ricos del palacio para ayudar a los pobres. Estarán Hachibaldo (el hacha fanfarrona, siempre con sueño), Picoretto (el pico sordomudo, escultor de gran talento), la Señora Arroyo (la nuez romántica que todo lo dice cantando), la bruja Barusa (tía despechada que no aceptó que el rey escogiera a su hermana como reina), el Rey (avaricioso que disfruta darse baños de dinero), Tom (el gigante que, como un niño grande, anda en busca de una amistad)…

La historia se desarrolla en el reino de Guanacabo, una suerte de Caribe medieval donde todo se mezcla armónicamente. Según alerta Padrón, allí puede encontrarse cualquier cosa: güijes, hadas, dragones, negras cubanas, samuráis, árabes, barrios parecidos a los de La Habana Vieja, antenas confeccionadas con bandejas de comedor, un Valle de Viñales colmado de volcanes.

Es una versión libre del cuento escrito por el francés Laboulaye, sostiene Padrón, terminada de escribir en el 2005 y concebida inicialmente para animarla de manera tradicional, pero que se fue enrumbando con la técnica 3D a medida que comenzaban a surgir personajes y locaciones fantásticos. Dispone Meñique, además, con la música en general y las canciones compuestas para la película por Silvio Rodríguez, quien resultó uno de los principales incitadores en el intento de arriesgarse a conquistar el 3D.

Actores jóvenes y otros de amplio camino desandado ofrecen sus voces para dar vida a los personajes. Meñique toma la voz de Lieter Ledesma; la princesa Denise y la ladrona son revividas por Yoraisi Gómez; la bruja Barusa es Corina Mestre; Aramís Delgado es el Rey; Enrique Colina es Pedro; Osvaldo Doimeadiós es el Espejo Mágico; Carlos Ruiz de la Tejera es el Edecán; Manuel Marín es el hacha, el gigante, Pablo y el Capitán…

Así toma forma la película Meñique, devenida gran lienzo que poco a poco va llenándose de colores, según la apreciación de Ernesto Padrón. Resulta esta "locura de enamorados" un tributo al Hombre de la Edad de Oro, al niño preguntón que no deberíamos dejar escapar, a la perseverancia, al ingenio siempre vencedor, al rescate de páginas tan olvidadas. Entonces que corra rápido el tiempo hasta que la sala quede a oscuras, hasta que Meñique vuelva a saltar libre, esta vez desde las páginas de un libro a una pantalla de cine, como muestra de otro imposible desacreditado.


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