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sábado, enero 08, 2011

¿TERAPIA CON FELINOS?

Por Orfilio Peláez (Granma)
Fotos:
Silvia Diéguez y Alberto González

Adorados en el antiguo Egipto y sometidos a crueles maltratos durante la Inquisición, cuando llegaron a ser quemados por supuestos vínculos demoníacos, los primeros gatos que hubo en Cuba fueron traídos por los conquistadores españoles para proteger los graneros existentes en los barcos.

Más allá de ser una de las compañías preferidas por personas de todas las edades, recientes investigaciones revelan el creciente empleo internacional de este felino en la zooterapia, proceder que involucra a los animales como complemento terapéutico de diferentes padecimientos psiquiátricos, y en la rehabilitación de las secuelas físicas dejadas por accidentes cerebrovasculares, fundamentalmente.

Incluso muchas mascotas son utilizadas también de manera preventiva para que interactúen con individuos sanos y combatir el estrés.

Así, por ejemplo, en Japón existen hoy empresas donde hay perros y gatos dentro de las oficinas, cuya finalidad es proporcionar tranquilidad y sosiego a quienes se desempeñan en diversos empleos sometidos a intensas cargas de trabajo.

En el caso particular de los gatos, estudios hechos en diferentes partes del mundo demuestran que son especialmente recomendables para brindar compañía a los ancianos que viven solos, pues se acercan mucho a las personas de edad avanzada, les brindan afecto y los ayudan a sentirse más protegidos.

Recientes investigaciones referidas al uso de los gatos en la zooterapia revelan que acariciar la suave consistencia de su pelo fomenta las emociones positivas y mejora el estado anímico general al estimular la producción de sustancias neurotransmisoras, como la dopamina.

También ha sido demostrado que las rítmicas vibraciones de su ronroneo reduce las tensiones emocionales y ayuda a controlar la ansiedad y los estados depresivos.

LA PASIÓN DE MARCIA

Según explicó Marcia Soneira de Asprer, divulgadora de la Asociación Cubana de Aficionados a los Gatos (ACAG), Organización No Gubernamental creada en el mes de noviembre de 1991, en la actualidad es conocido que los felinos contribuyen a la socialización de los niños con discapacidad física y mental, y ejercen una influencia positiva en el mejoramiento de determinados problemas de conducta.

Atendiendo al largo del pelo, los gatos se dividen en cuatro grandes grupos. Estos son pelo largo, semilargo, pelo corto, y los siameses o tahi.

En nuestro país, precisa, tenemos nueve razas y entre ellas aparece la denominada azul cubano, la primera autóctona lograda en la Mayor de las Antillas mediante cruzamiento genético.

Los autores principales de tan singular resultado son el doctor Ángel Uriarte, presidente de la ACAG, además de Olga Fernández y Orlando Mora, integrantes de la propia asociación.

Propietaria de Ana Dalai, una hembra de la raza Sagrados de Birmania, y la única de ese género que integra el peculiar Salón de la Fama de Gatos existente en Cuba, Marcia opina que los felinos clasifican entre las mascotas más apreciadas porque son muy independientes y no requieren de tantos cuidados especiales.

Asimismo, eliminan vectores dañinos a la salud humana, y tienden a ocupar un lugar importante en el hogar de sus dueños, distrayéndolos de las tensiones cotidianas.

"Desde niña tuve una notable inclinación por los gatos, pero mi mamá nunca me dejó tener uno en la casa, porque yo era una severa asmática y ella pensaba que eso podía hacerme daño. Luego de casarme traje algunos para la casa y hasta el día de hoy forman parte de mi vida, siento pasión por ellos. Incluso hace algunos años mi esposo sufrió un infarto mientras hacía ejercicios, y la gata fue la que me alertó de que algo grave había sucedido."

Son inteligentes y me atrevo a decir que hasta conocen el estado anímico de quienes los cuidan. Establecen un vínculo particular con los enfermos y los niños, enfatizó.

Para Marcia urge sensibilizar a la opinión pública con el cuidado de los gatos. Lamentablemente, subrayó, hay instrumentos legales de protección animal que no se aplican y frecuentemente podemos ver cómo de manera impune son maltratados por personas insensibles, al igual que otros animales.

Quizás sea el momento para comprender que al margen de su condición de mascotas, estos felinos pueden ser potenciales aliados del equilibrio emocional y la relajación de las personas.