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miércoles, septiembre 30, 2009

LA ARAGON MAS ALLA DEL TIEMPO

Por Omar Vázquez (Granma)

Por más de una virtud destaca la Aragón, especialmente por su nivel interpretativo, elegancia escénica y esencial cubanía. Más allá del tiempo, todos saben de quien se trata cuando se escucha el estribillo del tema que le regaló Enrique Jorrín para la presentación: "Si tú sientes un son sabrosón / un rico danzón / ponle el cuño/ que es la Aragón..."

Llama la atención un aspecto que la hace inconfundible: su evolución a lo largo de 70 años sin perder el timbre que la identifica ante varias generaciones de bailadores y en el que, de una forma u otra reparan críticos y admiradores. En las páginas del diario francés Le Matin se dijo: "La Orquesta Aragón está ahí, inmutable, siempre imitada, pero jamás igualada..."

Y, este timbre, nada fácil de obtener, en un panorama en que es difícil distinguir a una agrupación de otra, pues una gran mayoría de ellas suena por el estilo, avala el significado que se atribuye a la Aragón: la Charanga Eterna.

En mayo de 1978, en su primer viaje a México, los Aragones actuaron exitosamente en el Festival Afro Antillano celebrado en el Salón Maxim’s, y en otros importantes escenarios de Ciudad de México, pero un baile en Veracruz sirvió de ejemplo de la trascendencia de su timbre. La Aragón tocó en el Auditórium de la Ciudad Puerto, un domingo, en el que al siguiente día se trabajaba. El baile había sido organizado por la Universidad del Estado y casi a la hora del comienzo no eran muchos los que entraban en el vasto local. Más de un comentario escéptico se cruzó entre los músicos y los anfitriones, que solo respondían sonrientes y comprensivos: "Esperen a que comiencen a tocar..."

Sonaron los primeros números y como por arte de magia comenzaron a arribar en oleadas los bailadores jarochos, y Rafael Lay Apesteguía le pidió al redactor que averiguara lo que había pasado. Era que la actuación estaba siendo transmitida por la principal emisora de la región, bajo el reclamo: "¡Escúchenla, es la legítima Orquesta Aragón, directamente desde La Habana!" Es que la cubana agrupación había sido anunciada en más de una ocasión y otras orquestas trataron inútilmente de hacerse pasar por ella.

A finales del siglo pasado, la orquesta se presentó en Londres. El poeta y periodista Pedro Pérez Sarduy escribió en una elocuente crónica:

"El Barbican Centre de Londres dejó abiertas sus cuatro semanas de conciertos de música popular, con la orquesta Aragón aunque no figuraba en la promoción de las ‘leyendas’ de la música cubana que anuncian su llegada a Londres, donde sí figuran ‘dos de las superestrellas de Buenavista Social Club, Ibrahim Ferrer y Rubén González’, las tres plantas del formidable teatro del Barbican se estremecieron con un público receptivo, bailador y multinacional que desde los primeros acordes clásicos de la agrupación le tributó una tras otra ovación durante los veloces 60 minutos que duró su presentación. Evidentemente fueron los organizadores los que no aquilataron el impacto de esta rejuvenecida agrupación, fiel al legado musical que tan acertadamente ha concertado su director, Rafael Lay, hijo. Luego de un cha cha cha de la década de 1950, la orquesta interpretó con gran magisterio y sobriedad, La Reina Isabel, aquel hermoso danzón-cha de Electo Rosell, en homenaje, según el propio Lay, a una reina del carnaval habanero, que por coincidencia llevaba el mismo nombre que la soberana del Reino Unido de Gran Bretaña. Aun así, la ovación y las exclamaciones de ‘bravo’, estallaban con todas y cada una de las piezas clásicas".

Parece que, para suerte nuestra, solo habrá una única Aragón y en las vísperas de aquel 30 de septiembre de 1939 en que tocó su primer baile en Cienfuegos, Rafaelito Lay Bravo debe sentirse orgulloso de lo logrado al frente de ella en los últimos años, como lo hizo su padre, Rafael Lay Apesteguía, cuando en 1948 se hizo cargo de su dirección y abrió una nueva etapa a la orquesta que habían fundado los maestros cienfuegueros, el contrabajista Orestes Aragón y el flautista Efraín Loyola.