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martes, marzo 31, 2009

PALABRAS QUE VAN Y VIENEN

Aitana
Por Celima Bernal (Juventud Rebelde)


Alex Pausides, vicepresidente de la Asociación de Escritores de la UNEAC, escribió en una ocasión: «... no quiero ser el mejor amigo de nadie...»; pero todos lo consideramos un gran compañero. Aitana Almaguer es su nieta. Como la mía también se llama así, le pregunté acerca del origen de ese nombre. Estaba segura de que él lo sabría, y no me equivoqué. Me explicó que procedía del árabe, y que significaba en esa lengua: agua pequeña, riachuelo, arroyo. Por cierto, me contó algo muy interesante, que quiero transmitirles: Cuando Rafael Alberti, poeta de la Generación del 27, y su esposa María Teresa León abandonaron España rumbo al exilio, lo último que divisaron de la tierra que dejaban con dolor, fueron los Montes Aitana. Por ello, al nacerles la hija, tan lejos de aquellos cerros alicantinos cubiertos de almendros, la nombraron igual que los montes: Aitana.

La agenda, ese libro o cuaderno en cuyas páginas se apuntan aquellas tareas pendientes, se llama así porque en latín, agenda significa cosas que se han de hacer. También recibe ese nombre la relación de los temas que han de tratarse en una junta o de las actividades sucesivas que se ejecutarán. Sí, se acepta bibliobús; es la palabra para designar a la biblioteca pública móvil, instalada en un autobús. De hablar y parlar se formó la voz pablar. Hay una expresión familiar: «Ni hablar, ni pablar». Sirve para condenar el sumo silencio de alguno.

Álter ego, expresión latina que quiere decir: «otro yo», designa a la persona en quien alguien tiene absoluta confianza, o que puede hacer sus veces sin resistencia alguna. También persona real o ficticia en la que se reconoce, identifica o ve un trasunto de otra. Generalmente los personajes literarios copian características físicas o morales del autor. Acuérdate que Stendhal dijo: «Madame Bovary soy yo».

LA RESPUESTA DE HOY


«Soy admiradora suya, en mis tiempos de estudiante recortaba y coleccionaba cada una de sus secciones Del lenguaje, después dejé de hacerlo y me arrepiento porque perdí mucha información valiosa. En mi centro de trabajo tuve una discrepancia con la palabra postemilla. Recuerdo, si mi memoria no falla, que en una de sus secciones decía que era la postilla que salía cuando uno se hacía una herida, sin embargo en el Diccionario aparece como: absceso en la encía. Mis compañeros me dicen que soy caprichosa pero yo insisto en que lo leí en una de sus secciones. Por favor me gustaría que aclarara mi duda». Yinai Aguilar Falcón, CADECA, Ciego de Ávila.

No sé por qué, he encontrado siempre muy desagradable ese vocablo; jamás lo uso. Postema, según el DRAE, es absceso supurado. Figuradamente, persona pesada o molesta. No criarle, o no hacérsele, a uno postema una cosa, en sentido figurado, y de uso familiar: descubrir fácilmente alguien a otros lo que sabe, y con especialidad, cuando es cosa secreta. Manifestar sin dilación y con franqueza a otro las quejas o resentimientos que tiene de él. Postilla es costra. Acotación o glosa de un texto, apostilla.