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miércoles, diciembre 10, 2008

RESPONDIENDO A LOS LECTORES

Por Gerardo Frómeta* (Exclusivo para Desde Cuba)

Existen muchas interrogantes respecto a la ceremonia de “Mano de Orula” (Owofakan). Trataré de aclarar un poco más sobre el tema.

Vivir a través de Ifá significa aceptar el concepto de que existen dos mundos: el Cielo y la Tierra. El Cielo es otra dimensión que no alcanzamos a ver, pero que existe. Abundar sobre el tema es muy complejo y no quiero detenerme por el momento en este punto.

Sólo lo menciono para que el lector conozca que según Ifá, todo ser que habita sobre el planeta utiliza un Odù, es decir una energía, para venir del Cielo a la Tierra, el vehículo para alcanzar este plano es el útero materno.

Todo ser humano, en el Cielo, hace sus peticiones delante de Olódùmarè (Dios) antes de venir a la Tierra. Para eso se compromete a cumplir un conjunto de tareas que constituyen su destino. El único testigo de esta petición es Òrúnmìlà. Para cumplir su estancia en la Tierra tendrá numerosos obstáculos que solo pueden ser superados mediante los sacrificios a los Òrìşà, el abstenerse de las prohibiciones que le fueron dictadas y sobre todo adquirir buen carácter, que es lo que los sacerdotes denominamos “Iwa pele”.

Incumplir cualquiera de estos puntos, así como tener una mala conducta, ser infiel, traicionar, mentir, engañar, etc., hace que nuestra vida entre en un desequilibrio y seamos presa de los ajogunes (fuerzas negativas) que son las peleas, discordias, enfermedades, litigios, pérdidas y muerte.

Pensar que las cosas van mal después de recibir “La mano de Orula” no es correcto, porque Ifá lo único que ha hecho es recordar lo pactado en el Cielo, darnos una guía de conducta y conocimiento de nuestro destino. Este es sólo un primer paso. Una vez que se conoce el destino (El Odù Ifá), el Oluwo (padrino) debe recomendar los sacrificios que se requieren para evitar el infortunio y traer la larga vida, prosperidad, estabilidad, esposa(o), hijos, etc.

El mandato de Olódùmarè es claro: “dar para recibir”, nadie obtiene un bienestar sin pagar algo a cambio:

-¿Usted tiene un coche? ¿Cuánto pagó por el?

-¿Estuvo buena la película que vio en el cine? ¿Cuánto le costó la entrada?

-¿Disfruta conocer navegando en Internet? ¿Cuánto le cuesta al mes?

-¿Es acogedora su casa? ¿Cuánto paga o pagó por ella?

En el plano de los Òrìşà “el policía de aduana” o “el cobrador de impuesto es Èşù”, por eso la mayor cantidad de sacrificios siempre van a él.

La pregunta es: ¿Después de la ceremonia, usted hizo el ebo recomendado? Este ebo no es el que se le hace de manera preventiva durante la ceremonia, sino el que su Odù hizo antes de venir del Cielo a la Tierra.

Si los sacrificios recomendados son cumplidos y los problemas aún persisten es necesaria una consulta a Ifá para saber los motivos. Soy muy crítico conmigo mismo y sé reconocer cuando me equivoco, pero en mi experiencia personal la mayoría de los problemas que persisten, después de la ceremonia, son producto de la conducta inadecuada y el mal carácter de los iniciados ante los problemas de la vida. Un aspecto importante en Ifá es el buen carácter (Iwa pele), por eso decimos que aunque el destino no sea bueno, un buen carácter lo puede arreglar y éste incluye PACIENCIA. Si un iniciado cumple con los sacrificios y tiene buen carácter con toda seguridad alcanzará sus objetivos.

Otro punto de vital importancia es la confianza en el padrino u Oluwo. Todo parte de la honestidad y los lazos de unión entre ahijado y padrino. El tema más controversial es el dinero. Las ceremonias y sacrificios llevan un pago en dinero. En el caso de los sacrificios, generalmente viene implícito en los poemas de Ifá y no es a capricho de los sacerdotes. En el caso de las ceremonias, los Babaláwos requieren materiales y animales, por lo que el dinero pedido depende más de lo que se vaya a utilizar, por eso este punto es el más variable. Un sacerdote de Ifá no puede, bajo ninguna circunstancia, pedir más dinero o materiales del que lleva el sacrificio. Òrúnmìlà no apoya este tipo de acción y tarde o temprano se lo hará pagar. Muchos poemas de Ifá son claros sobre esto.

Recibir la “Mano de Orula” significa estar dispuesto a realizar los sacrificios y cumplir las prohibiciones, tener una buena conducta y un buen carácter. Sólo de esta manera tiene sentido entrar en el mundo de los Òrìşà.

Cada persona que vaya por adivinación debe ser sincera consigo mismo:

¿Me va mal por culpa del Babaláwo o realmente soy yo quien se equivocó? ¿Soy un fiel seguidor de Òrúnmìlà y los Òrìşà o solo acudo a mi padrino cuando quiero arreglar las trastadas que hago en mi vida?

En cuanto a los sacerdotes, nadie está exento de errores, si una profecía no se ha cumplido es deber del Babaláwo investigar el por qué.

LA CEREMONIA

La cantidad de sacerdotes requeridos para la ceremonia sólo depende de la cantidad de personas que vayan a iniciarse. En mi caso, trabajo con uno o dos Babaláwos más y prefiero iniciar a no más de tres personas a la vez. De esta manera mi mente está fresca y descansada para recordar e interpretar los Odù, sus historias y sacrificios. Pero esto es sólo mi caso personal y no es una regla, otros Babaláwos prefieren trabajar dos, cuatro o cinco sacerdotes.

Pero eso no es lo que percibo que esté ocurriendo a los lectores que han escrito mostrando preocupación. Lo principal radica en tener confianza en su padrino. Conózcalo primero, hable con él, pregúntele sobre el tema. Es muy común que ahijados y padrinos se separen actualmente, cuando esta unión debía ser firme y duradera. El sostén de los iniciados es el padrino. Si no está seguro retrase un poco su ceremonia hasta tomar confianza. Su sentido común lo guiará. No es bueno tampoco estar cuestionando cada acción que su padrino haga, ni dejarse llevar por opiniones, pues a menudo los ritos y la manera de ejecutarlos difieren de un adivino a otro.

La ceremonia consta de tres días, haré un pequeño resumen para los que vayan a ser iniciados tengan una idea, pero recuerde que existen variaciones:

Primer día:

- Se le hacen rituales a los ancestros para darle conocimiento de quién está recibiendo. Generalmente se le hace alguna limpieza con algún animal que puede ser un pollo o una paloma.

- Los sacerdotes comienzan a preparar la medicina (hierbas) para lavar los instrumentos, iconos y al propio iniciado.

- Se le hace sacrificio a Èşù (Elegbá) como mensajero divino y supervisor de todo cuanto acontece en el Cielo y la Tierra. Luego a Ogún, Òşoosi y Osú. Algunos sacerdotes solo le ofrecen a Èşù.

- Se entra al cuarto de Ifá, ofreciéndole los sacrificios, generalmente gallina.

- El iniciado debe beber y bañarse con la medicina del Omiero (agua que trae paz).

Segundo día:

- Se utiliza para limpiar toda la parafernalia de Ifá. Algunos Babaláwos entregan este día el collar y el Idé.

- Se le hace un ofrecimiento a Orí (Rogar la cabeza).

Tercer día:

- Nangareo, ceremonia a Olorun (el sol) pidiéndole su beneficio y bendición.

- Coco a Èşù y a Òrúnmìlà.

- Los sacerdotes oficiantes sacan el Odù patrón del consultante.

- Ebo preventivo hasta que el iniciado pueda efectuar el requerido por su Odù patrón.

- Itán o Itá: conversación sobre el destino del iniciado.

- Comida. Se supone que el iniciado brinde comida a todos los presentes y esto es parte del sacrificio. Quien come de alguien no puede desearle mal y debe orar por él.

- Entrega de collares, Idé y demás atributos. Explicación de cómo atender a los Òrìşà.

RESPUESTA A LOS LECTORES

Augusto, Otura Méjì: “El palo” es una religión que no tiene que ver con Ifá. Es procedente del Congo. En Cuba no es extraño encontrar Babaláwos que practican ambas. En Ifá existen ceremonias que requieren poner medicina en el cuerpo y son muy similares a las utilizadas en “El palo” por lo que, en este sentido, puede constituir una protección.

Los resguardos, medicinas o talismanes son muy buenos como protección. Si son bien hechos, a menudo “se mueven por sí mismos”, se pierden y vuelven a aparecer. Llamarlos fetiches me suena a que has adquirido uno como quien compra un suvenir en un viaje turístico.

Odù Otura Méjì: El profeta Òrúnmìlà viaja a Imeka, la tierra de los musulmanes. Con seguridad viajaras y tendrás una larga estancia en un país extranjero. Si haces los sacrificios requeridos, el viaje te será beneficioso. Al llegar a tierra extranjera, Òrúnmílà se encontró con que los habitantes tenían problemas financieros y su líder tenía problemas de impotencia. Ambos problemas fueron solucionados.

Ifá te recomienda iniciarte como Babaláwo, tomando en cuenta que serás reconocido como alguien que trae salvación y conocimientos a una nueva tierra.

Aunque los inicios sean duros, es un signo de prosperidad. Se deben utilizar dos tortugas en el ebo y conservarlas vivas, fue así como vino la riqueza al personaje de la historia. Se te aconseja no confiar tus bienes a nadie para no tener pérdidas. Cuida tu temperamento que es tu punto más vulnerable. Sueles ser muy temperamental y eso te hace perder muchas oportunidades.

Tener como Òrìşà tutelar a Şàngó es muy bueno. Con seguridad, los devotos de Şàngó heredan sus dotes de mando y nobleza. Son muy justos y detestan ser relegados a un segundo plano. Otros se esfuerzan por llamar la atención y ellos la tienen por derecho propio, al final de cuenta Şàngó fue el rey del Imperio más importante de su época y reconocido y temido hasta por sus enemigos. Atiéndelo, él nunca dejará que sus hijos estén mucho tiempo sufriendo.

Mayra Díaz: El número de Babaláwos no es importante. Lo importante es que ya usted tiene revelado su destino. Envíeme su Odù y podré ayudarla un poco más. Oyá es un Òrìşà femenino, de un temperamento muy fuerte y volátil, por su estrecha relación con el viento. Puede ser suave como una fresca brisa y tan destructiva como un tornado. Sus devotas prefieren a los hombres con las características de su amado esposo Şàngó, masculino, fuerte, dirigente y justo. Algunas historias la asocian al mercado, por lo que sus “hijas” pueden tener vocación para los negocios y las mercancías. Su altar se ubica al lado del de Şàngó (aunque no es lo común en Cuba) y se le ponen dos cuernos de Búfalo. Es vinculada con el culto a Egungun, los ancestros, por lo que sus hijas tienen una especial conexión con los difuntos y a menudo son videntes.

Joe: Espero haber respondido tus inquietudes. Adelante, iníciate y luego me comentas.

Aşé a todos los seguidores de Òrúnmìlà.

*Gerardo Frómeta, Babaláwo Ifá Filaní, es Máster en Educación Avanzada