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lunes, septiembre 15, 2014

FELICITA SECRETARIO GENERAL DE LA ONU INICIATIVA DE CUBA CONTRA EL ÉBOLA


«El Secretario General dio una cálida bienvenida al anuncio del Gobierno de Cuba de que enviará 165 médicos a Sierra Leona dentro de poco tiempo para ayudar en la respuesta al ébola», transmitió un portavoz de Ban Ki-moon en un comunicado emitido el 12 de septiembre

Tomado de Juventud Rebelde

NACIONES UNIDAS.— La Organización de Naciones Unidas (ONU) agradeció la rápida respuesta de Cuba a la solicitud internacional de ayuda en la lucha contra la epidemia de ébola en África Occidental, reportó la web de ese organismo multilateral.

Según Cubadebate.cu, en un comunicado emitido el 12 de septiembre, un portavoz de Ban Ki-moon transmitió los buenos deseos de la jefatura de la ONU al paso dado por la Mayor de las Antillas.

«El Secretario General dio una cálida bienvenida al anuncio del Gobierno de Cuba de que enviará 165 médicos a Sierra Leona dentro de poco tiempo para ayudar en la respuesta al ébola», enuncia el texto publicado.

La directora general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Margaret Chan, también agradeció la reacción de Cuba, comentando que es un país «famoso en el mundo por su habilidad para formar médicos y enfermeras sobresalientes». También elogió su «generosidad y espíritu de solidaridad en apoyo a otros países en su ruta hacia el progreso». «Espero que el anuncio hecho hoy por el Gobierno cubano estimule a más países a acrecentar su apoyo» declaró Chan.

Todos los profesionales que serán enviados ya trabajaron con anterioridad en África.

El virus del Ébola es una rara enfermedad hemorrágica descubierta en 1976. Se propaga a través del contacto directo con sangre o fluidos corporales de una persona con el virus, según información ofrecida por el Centro de Control de Enfermedades de los Estados Unidos. No se propaga a través del aire o el agua.


domingo, septiembre 14, 2014

ÍCONO DE LAS CIENCIAS NATURALES EN CUBA


El doctor Carlos de la Torre y de la Huerta hizo notables aportes en ese campo y gozó de un amplio reconocimiento internacional, que incluyó ser el primer latinoamericano en recibir un Doctorado honorario de la Universidad de Harvard

Por Orfilio Peláez (Granma)

Nacido en Matanzas el 15 de mayo de 1858, el eminente investigador y profesor universitario Carlos de la Torre y de la Huerta figura dentro de la relación de los más renombrados científicos cubanos de cualquier época.

Tras abandonar su ciudad natal al ser clausurado el centro escolar donde cursaba el bachillerato, continuó los estudios correspondientes al mencionado nivel en el Instituto de Segunda Enseñanza de La Habana, graduándose en 1874.

Ese año ingresa en el curso preparatorio de Medicina de la Universidad de La Habana, el cual termina con notas sobresalientes. Durante esta etapa conoce al renombrado catedrático de Zoología y Mineralogía, Felipe Poey y Aloy, quien ejercería sobre él una marcada influencia en su vocación por el conocimiento.

Como refleja el libro Cien figuras de la ciencia cubana, escrito por un colectivo de autores encabezado por el Doctor en Ciencias Históricas Rolando García Blanco, pronto realiza las primeras incursiones en lo que a la postre sería su definitiva profesión, la Malacología (el estudio de los moluscos) dejando atrás el propósito inicial de hacerse médico.

Incluso, en 1876 sufre de fiebre palúdica durante una expedición en busca de caracoles terrestres y regresa a Matanzas. Allí trabaja de profesor del Colegio San Carlos, fundado por su padre.

Cuatro años más tarde obtiene por oposición la plaza de Ayudante Preparador de Física y Química y Conservador del Museo de Historia Natural. Luego entra en la Universidad de La Habana a fin de obtener la licenciatura en Ciencias, la que logra con notas sobresalientes, además de alcanzar el premio extraordinario con Matrícula de Honor, para realizar el doctorado en la Universidad Central de Madrid.

En España defiende exitosamente la tesis Distribución geográfica de los moluscos terrestres de la isla de Cuba, en sus relaciones con las tierras vecinas, paso que le hace acreedor del título de Doctor en Ciencias Naturales.

HALLAZGOS NOTABLES

Según aparece en la obra Historia de la Ciencia y la Tecnología en Cuba, uno de los descubrimientos más significativos de Carlos de la Torre fue el haber encontrado en el Valle de Viñales restos petrificados de caracoles de un molusco marino que ya no existe sobre la Tierra, pero fue muy abundante hace unos 150 millones de años.

Así, reseña la publicación, De la Torre pudo demostrar que en el archipiélago cubano se conservaban terrenos de esa etapa (por entonces sumergidos bajo el mar), que tenían por lo menos la citada edad cuando el planeta estaba inmerso en el llamado periodo Jurásico.

Especialistas del tema consultados por Granma coinciden en mencionar dentro de sus notables aportes a las ciencias naturales el hallazgo a principios del siglo XX en áreas próximas a los baños de Ciego Montero, de restos fósiles del Megalocnus rodens, conocido comúnmente como perezoso gigante.

Llegado a las Antillas desde América del Sur hace alrededor de 30 millones de años, se caracterizaba por ser un animal corpulento que se estima podía alcanzar unos 1,5 metros de largo y 200 kilogramos de peso, parecido a un oso pardo adulto. Poseía potentes extremidades, provistas de garras largas y rectas.

Hoy en el mundo solo existen dos esqueletos completos y montados de la mencionada especie ya extinguida, uno de ellos en el Museo Americano de Historia Natural de Nueva York, mientras el otro pertenece a los fondos del Museo Nacional de Historia Natural de Cuba. Recientemente este último fue exhibido en esa propia entidad perteneciente al Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente.

De la Torre describió también numerosas especies nuevas de moluscos cubanos y dejó una gran colección de caracoles considerada la más completa conocida en el país. En opinión de no pocos expertos fue un verdadero erudito en el campo de la Malacología.

Asimismo, tuvo la iniciativa de fundar en 1913 la Sociedad Cubana de Historia Natural Felipe Poey, de quien fuera su discípulo predilecto. Al acto de constitución asistieron el médico Arístides Mestre Hevia, el botánico Juan Tomás Roig, y el prestigioso galeno y antropólogo Luis Montané Dardé.

Más allá de desempeñar una fructífera labor en el campo de la Geología (hizo importantes observaciones dirigidas a determinar la edad geológica de Cuba), Paleontología, Zoología y otras disciplinas, a Carlos de la Torre se le incluye en la relación de fundadores de la ciencia pedagógica cubana, junto a Alfredo M. Aguayo, Nicolás Heredia y otras personalidades.

Llegó a ser Decano de la Facultad de Letras y Ciencias de la Universidad de La Habana, y rector del alto centro docente en 1921. Su actitud de enfrentamiento a la dictadura de Gerardo Machado y el manifiesto que escribió en 1930 a los graduados de ese recinto incitándolos a enfrentarse al tiránico gobierno, motivaron que se viera obligado a abandonar el país.

Fue miembro de la Real Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Ha­bana, en la cual mereció la condición de Socio de Mérito, así como de la Sociedad Española de Historia Natural, la Academia de Ciencias de Filadelfia, la Sociedad de Malacología de Londres, el Museo Americano de Historia Natural de Nueva York, de la Sociedad de Historia Natural de México, la Academia Chilena de Ciencias Naturales. Ocupó igualmente la presidencia de la Unión Americana de Malacología.

Por sus méritos científicos recibió numerosas distinciones, entre ellas el título de Doctor Honoris Causa de la Universidad de Harvard en 1912, primer latinoamericano en recibirlo, y de la Universidad Friedrich Schiller, de Alemania, en 1938.

Carlos de la Torre y de la Huerta falleció en La Habana el 19 de febrero de 1950, dejando un valioso legado para las nuevas generaciones de investigadores cubanos. Divulgarlo es honrar su obra.



sábado, septiembre 13, 2014

CUBA CONVOCA A LOS GOBIERNOS Y MINISTROS DE SALUD PÚBLICA DE TODOS LOS PAÍSES A SUMARSE A LA LUCHA CONTRA EL ÉBOLA

Conferencia de prensa de Margaret Chan, Directora General de la OMS, y Roberto Morales Ojeda, Ministro de Salud Pública de Cuba, sobre la colaboración cubana en la lucha contra el ébola. Ginebra, Suiza, el 12 de septiembre de 2014, “Año 56 de la Revolución”

Tomado de Granma

(Versiones Taquigráficas–Consejo de Estado)

Presentador.—Buenos días... Doy la bienvenida a esta conferencia de prensa sobre el ébola, que tiene lugar aquí en Ginebra, el viernes 12 de septiembre de 2014.

Con nosotros tenemos a Su Excelencia, el Ministro de Salud Pública de Cuba, el señor Roberto Morales Ojeda, así como la directora General de la OMS, Margaret Chan.

Antes de iniciar las declaraciones, quisiera decirles que tenemos archivos de audio después de la conferencia de prensa, así como las transcripciones y ficheros de video.

Sin más demora, invitamos al doctor Roberto Morales Ojeda, Ministro de Salud Pública de Cuba, para que haga su declaración.

Roberto Morales.—Muchas gracias.

Buenos días.

Les agradezco a todas y a todos su presencia en esta importante actividad.

El objetivo de nuestra visita a Ginebra ha sido reunirnos con la Directora General de la Organización Mundial de la Salud, la doctora Margaret Chan, para dar respuesta, en nombre de nuestro gobierno, a la solicitud de ayuda realizada por ella y por el Se­cretario General de la Organización de Naciones Unidas, señor Ban Ki-moon, al Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de Cuba, General de Ejército Raúl Castro Ruz, como parte del esfuerzo mundial que hay que realizar para combatir la epidemia de ébola en África occidental.

El gobierno cubano, como lo ha hecho siempre en estos 55 años de Revolución, ha decidido participar en este esfuerzo global bajo la conducción de la Organización Mundial de la Salud para enfrentar la dramática situación que hoy se tiene en África occidental.  A su vez, convoca a los gobiernos y ministros de salud de todos los países a sumarse a la lucha contra este flagelo.

Desde el primer momento Cuba decidió mantener sus brigadas que hoy prestan sus servicios en África, y de manera particular aquellas que se encuentran en Sierra Leona y en Guinea Conakry.  Tenemos, de manera particular, en Sierra Leona 23 colaboradores y en Guinea Conakry 16. En el caso particular de Guinea Conakry, los colaboradores se encontraban de vacaciones en Cuba, lo que permitió darles una preparación y al mismo tiempo entregarles los equipos de protección que les permitiera regresar al país en el cual se encontraban laborando en condiciones de poderlo hacer y al mismo tiempo de evitar enfermarse.  Todo esto se realizó previa consulta y de manera voluntaria por cada uno de los que han formado parte de estas brigadas.

La ayuda que brindaremos será a través de la Organización Mundial de la Salud, con recursos humanos seleccionados a partir de todos los que voluntariamente han expresado su disposición para trabajar de conjunto, codo a codo, con médicos de cualquier país que se decida, incluido Estados Unidos.

Vamos a cooperar con una brigada de 165 colaboradores, constituida por 62 médicos y 103 enfermeros, los que poseen como promedio más de 15 años de experiencia laboral.  Todos han participado anteriormente en situaciones de desastres naturales y epidemiológicos, así como en misiones de colaboración médica y el 23% tiene más de una misión internacionalista.

En coordinación con la Organización Mundial de la Salud, hemos decidido que esta colaboración se realice en Sierra Leona, por los antecedentes que existen de laborar con misiones médicas como la que expliqué, que actualmente labora una integrada por 23 profesionales de las ciencias médicas.

De manera tal que con el llamado realizado por la Directora General de la Organización Mundial de la Salud y por el Secretario General de la Organización de Naciones Unidas, y el que nosotros estamos realizando al resto de los gobiernos y ministros de Salud, se pueda contribuir con el resto de los países que están afectados.

Además, hemos adoptado medidas en nuestro país como parte del Control Sanitario Internacional sobre la entrada y salida de viajeros, así como el fortalecimiento del Sistema de Vigilancia Higiénico-Epidemiológico Nacional.

Esta respuesta de Cuba tiene como antecedente que la Revolución no esperó el desarrollo de sus servicios de salud para comenzar a brindar su ayuda a otros pueblos.  Apenas a un año del triunfo, en 1960, se ofrece la primera ayuda médica internacional a Chile para atender a los afectados por un terremoto; y en mayo de 1963 parte la primera Brigada Médica hacia Argelia, compuesta por 55 colaboradores, para brindar sus servicios durante un año.

En la década del 70 se amplía la colaboración solidaria en países de América Latina, África y Asia y en 1998, con los huracanes George y Mitch en el Caribe y Centroamérica comienza el Programa Integral de Salud, en el que han participado 25 mil 288 colaboradores de la salud, en 32 países.

También Cuba ha colaborado en la formación de profesionales de las ciencias médicas para 121 países de Asia, África y América.  Ha graduado hasta la fecha 38 mil 940 médicos, de los cuales 24 mil 486 pertenecen a las 10 promociones de la Escuela Latinoamericana de Medicina, inaugurada por nuestro Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz en noviembre de 1999, como parte de la sostenibilidad del Programa Integral de Salud.

Actualmente colaboramos con profesores en la formación de recursos humanos de las ciencias médicas en 10 países, con una matrícula de 29 mil 580 estudiantes.

Uno de los programas más sensibles y humanos se inició en julio de 2004 con la Operación Milagro, en la cual tuvimos la colaboración de la República Bolivariana de Venezuela. Hemos cooperado con 35 países y se le ha mejorado o han recuperado la visión 2 890 000 pacientes, de los cuales 36 636 son de África.

Ante el azote del huracán Katrina a la ciudad de Nueva Orleáns, el 19 de septiembre de 2005 se creó el Contingente Internacional de Médicos Especializados en el  Enfrentamiento a Desastres y Grandes Epidemias “Henry Reeve”. En ese momento se ofrecieron 10 000 médicos para ayudar al pueblo norteamericano, ayuda que no fue aceptada por el gobierno, pero a partir del contingente se han conformado 39 brigadas que han estado presentes en situaciones de emergencia en 23 países.

La discapacidad, como uno de los problemas más acuciantes en nuestros pueblos, motivó a partir del 2008 la realización de un Estudio Psicosocial y Clínico-Genético de esta población, que permitió llegar a los hogares de 1 500 000 personas con discapacidad en Venezuela, Ecuador, Nicaragua, Bolivia y San Vicente y las Granadinas.

En África, hasta la fecha, han participado 76 744 colaboradores de la salud en 39 países. En estos momentos existen 4 048 colaboradores en 32 países, de ellos 2 269 son médicos.

Cuba está presente hoy en 66 países con 50 731 cooperantes, de los cuales el 64,6% son mujeres y 25 412 médicos. Como resultado de todos estos años de solidaridad y cooperación se han cumplido 595 482 misiones en 158 países, con la participación de 325 710 trabajadores de la salud, muchos de ellos con dos, tres y más misiones.

Durante estos años de cooperación se han realizado más de 1 207 millones de consultas médicas, más de 2 280 000 partos, 8 millones de intervenciones quirúrgicas y más de 12 millones de niños y embarazadas han sido inmunizados.

Como se aprecia, nuestra participación en el enfrentamiento al ébola en África occidental no es un hecho aislado, forma parte de la ayuda y solidaridad que Cuba ha brindado en estos 55 años de Revolución en sectores como la educación, el deporte, la cultura, las ciencias y de manera particular en el sector de la salud, bajo el principio de no dar lo que nos sobra, sino de compartir lo que tenemos.

En nombre del Gobierno de Cuba, reiteramos el llamado a los gobiernos y ministros de Salud de todos los países que puedan sumarse a este esfuerzo global, en un momento en el que África está urgida de la solidaridad internacional.

Muchas gracias.

Presentador.—Gracias, señor Morales por su intervención.  Ahora damos la palabra a la doctora Chan.

Margaret Chan.—Buenos días a los miembros de la prensa.  Gracias por estar aquí.

El brote de ébola que está devastando parte de África Occidental es el más largo, severo y complejo en casi cuatro décadas de la historia de la enfermedad.

Este es el ébola zaire, el más letal de los virus de la familia del ébola.  Es un virus letal que es altamente contagioso, pero solo bajo dos escenarios específicos: el primero, durante el cuidado de los pacientes en hospitales sin los medios de protección adecuados; el segundo es durante ciertas prácticas de enterramientos tradicionales que tienen el contacto directo con cadáveres altamente infecciosos.

En los tres países más afectados, Guinea, Liberia y Sierra Leona, el número de casos se mueve mucho más rápido que la capacidad que tienen para atenderlos los centros de tratamiento específico para el ébola.  Por ejemplo, en Liberia, una instalación para tratamiento del ébola, que se estableció de conjunto por la OMS y el Ministerio de Salud, abrió recientemente para tratar a 30 pacientes, pero tan pronto como abrió tenía ya más de 70 pacientes. En estos momentos en Liberia no hay una sola cama disponible para el tratamiento de pacientes de ébola en todo el país.

Nuestra respuesta se está agotando de todos los medios que necesitamos, desde protección personal, bolsas para cadáveres, laboratorios móviles, salas de aislamiento, pero lo que más necesitamos son las personas, el personal médico.  Lo más importante para evitar la trasmisión del ébola es tener las personas adecuadas, los especialistas adecuados y especialistas que sean entrenados apropiadamente y que sepan cómo mantenerse a sí mismos a salvo.

El dinero y los materiales son importantes, pero con estos medios solamente no podemos parar el brote de ébola. Como dije, lo más importante son las personas; personas que sientan compasión, médicos y enfermeras que sepan cómo reconfortar a los pacientes, a pesar de las barreras de, por ejemplo, estar usando medios de protección y trabajar en circunstancias muy difíciles.

Cuba es famosa mundialmente por su capacidad de entrenar excelentes médicos y enfermeras. Es famosa, además, por su generosidad y solidaridad con los países en la ruta hacia el progreso.

El Secretario General de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, y yo personalmente, hablamos con líderes de muchos países, incluidos, por supuesto, Su Excelencia el Presidente Raúl Castro y el Ministro de Salud de Cuba, el doctor Morales, y les pedimos ayuda para luchar contra este brote de ébola. Estoy muy feliz de que el ministro Morales viniera a Ginebra; ayer tuvimos una discusión muy intensa y muy fructífera, en la que Cuba va a colaborar en el tratamiento de este brote.

Tanto la OMS como la UNICEF, el Programa Mundial de Alimentos y otras agencias están proporcionando acciones para enfrentar este brote; pero necesitamos tomar acciones lo antes posible para tratar de parar este brote.

Espero que el anuncio que ha hecho hoy día el gobierno cubano estimule a otros países a anunciar su apoyo.

Muchísimas gracias.

Presentador.—Gracias a la Doctora Chan y al doctor Morales. Vamos a iniciar la sesión de preguntas. Por favor digan sus nombres, agencias y hacia quién va dirigida la pregunta.

Gracias.

Periodista.—Quería saber de dónde vienen los 165 profesionales, de qué países o dónde están hoy, antes de ser enviados a la región, y por qué Sierra Leona y no, por ejemplo, Liberia que parece ser un caso bastante grave también.

Margaret Chan dijo que ha solicitado ayuda a otros países. Hemos escuchado que China tiene muchos doctores y una gran presencia en África. ¿Ustedes han hablado también con China?

Gracias.

Tal vez usted pueda traducir las dos preguntas.

Periodista.—Roberto Morales, nos gustaría, ¿por qué Sierra Leona y no Liberia? Y a la doctora Chan, sabemos que está recibiendo ayuda de China, nos gustaría que nos comentara al respecto.

Periodista.—Mi primera pregunta va dirigida a la Directora General de la OMS.  Se han hecho aquí varios llamados a la solidaridad internacional para enfrentar la epidemia de ébola, ¿cuál sería el escenario de no lograrse una ayuda a nivel global?, esa sería la primera.  Y la segunda, ¿qué piensa usted de que un país tan pequeño como Cuba, haya sido el primero en sumarse a esta ayuda?

Presentador.—Sobre las preguntas, vamos a tomar una tercera pregunta.

Periodista.—La primera pregunta un poco que se une a las dos anteriores, me gustaría saber por qué la razón de que Sierra Leona sí y no en Guinea Conakry, por ejemplo, donde también el doctor Morales dijo que había una brigada cubana, y si más bien esto responde a una estrategia de concentrar todos los esfuerzos en un lugar específico, para obtener resultados.

La segunda pregunta es para la doctora Chan, con el objetivo de saber si hay otros países que ya están dispuestos a ofrecer su ayuda en este momento.

Presentador.—Gracias.

Podemos comenzar con el doctor Morales Ojeda para las respuestas.

Roberto Morales.—Como les comenté, la brigada que se conformará con 165 colaboradores, de ellos un grupo importante de enfermeras y de médicos, tiene que ver con personas que hemos seleccionado a partir de todos los que en Cuba han expresado voluntariamente su disposición de participar en esta actividad.  Por lo tanto, son recursos humanos que se encuentran laborando en las instituciones nuestras, aunque han cumplido con anterioridad, todos, misiones anteriores y, como expliqué, el 23% en más de una ocasión.

Realmente nosotros considerábamos que el esfuerzo principal que pudiéramos hacer, debiéramos concentrarlo en un país inicialmente, en la misma medida en que otros países podían responder a este llamado, y de esa manera no dispersar el recurso humano que realmente lleva a que se pueda fatigar, a que se pueda cansar y que, al mismo tiempo, eso pueda incidir en que se puedan violar determinadas normas y que algunos de ellos, de no estar bien preparados y agotarse, pudieran enfermar.

Nosotros, por nuestra parte, también estamos preparando a todos nuestros colaboradores, de hecho, ya se encuentran en La Habana concentrados, en una preparación que les están dando los expertos del Instituto de Medicina Tropical “Pedro Kourí”, para realmente lograr que tengan todas las condiciones en su  preparación para poder asumir esta tarea.  Y de conjunto con la OMS, también se dispondrá de los recursos que garanticen su protección.

Realmente los antecedentes que tenemos de colaboración en Sierra Leona, de tener una brigada de 23 colaboradores, nos facilita todo el trabajo que allí podamos hacer, y, en menor medida, la brigada que tenemos en Guinea Conakry, aunque es más pequeña, también está preparada, porque se encontraba de vacaciones en Cuba, y también dispone de los medios para incorporarse a las labores que allí enfrenta.

Presentador.—Muchas gracias.

La doctora Chan, por favor.

Margaret Chan.—Muchas gracias.

No voy a repetir las respuestas que ha brindado el Ministro Morales. Hubo preguntas que me dirigieron específicamente a mí.  La primera, si he tenido respuesta de otros países.  Sí.  En cuanto a China, para su información, China ya tiene equipos médicos en los tres países y le ha sumado más doctores.

En nuestra discusión con las autoridades chinas nos han dicho que están dispuestos a cooperar mucho más.

En cuanto a la pregunta: Si nadie responde a este llamado. Me gustaría pensar positivamente. Estuve hablando con el Secretario General anoche y él ha estado hablando con los líderes mundiales, y otros colegas míos también han estado hablando con líderes mundiales, en especial con el Reino Unido, Estados Unidos, Francia, Sudáfrica, China, y todas las conversaciones han sido muy positivas. Se trata ahora de saber los detalles, cuántas personas, qué materiales y dónde.

Tengo pensamientos muy positivos de que vamos a obtener mucho apoyo.  Para tener una idea clara, como dije al principio, los países ya están brindando apoyo. No podemos decir que no están brindado apoyo.  En estos momentos diferentes agencias: Reino Unido, Canadá, la Unión Europea, Kuwait, Qatar, Sudáfrica, Uganda, todos han brindado su apoyo; pero la escala de la epidemia es tan enorme que estamos hablando de una escala amplia; pero yo soy muy positiva, no veo un escenario donde no haya ningún país que brinde ayuda; yo creo que ya se está ayudando y que vamos a tener una respuesta muy positiva al respecto.

Otra pregunta.

Bueno, creo que no, que ya he respondido todas las preguntas.

Periodista.—La primera pregunta es para Cuba. ¿Me gustaría saber si ustedes van a establecer un centro o estarían trabajando en centros ya establecidos?

La otra pregunta es para la Doctora Chan, tenía que ver con la ayuda que está estableciendo el Reino Unido en estos momentos.

Periodista.—Mi pregunta es: ¿Podrían confirmar ustedes que esta es la mayor oferta que se ha tenido de ayuda para África Occidental?

Y lo segundo es —quizás perdí algo aquí, me gustaría saber por qué se concentran los esfuerzos en Sierra Leona y no en Liberia, cuando la Doctora Chan dijo que en Liberia no había una sola cama disponible.

Presentador.—Ahora aceptaremos una tercera pregunta.

Periodista.—Se nos ha dicho que en Liberia no hay una sola cama disponible, y es muy importante tener un control de este orden, ¿nos podrían decir un número exacto de la cantidad, por ejemplo, de médicos y enfermeras que se necesitan?

Por ejemplo, se está hablando de que Estados Unidos va a contribuir con una ayuda de 100 millones de dólares; ¿podrían dar cifras de exactamente qué es lo que necesitan y a quién se lo están pidiendo?

Presentador.—Muchas gracias. La mayoría de las preguntas son para la Doctora Chan.

Le damos la palabra a la Doctora Chan.

Margaret Chan.—Déjeme responder la primera pregunta.

Sí, el gobierno del Reino Unido se ha comprometido y quisiera agradecerle el establecimiento de varios hospitales en Sierra Leona. Han inspeccionado los sitios; se necesita preparar el sitio antes de que puedan trasladar a las personas y los materiales.  Sí van a brindar personal al principio y pueden también capacitar locales de forma que tengan la capacidad para realizar el trabajo.

En cuanto a la segunda pregunta de María, sí, hasta el momento esta ha sido la oferta más grande de médicos, enfermeros, especialistas, como especialistas de control de enfermedades infecciosas y epidemiólogos. Y le pediría al Ministro que responda por qué en Sierra Leona, porque esta fue una decisión tomada entre Cuba y Sierra Leona.

En cuanto a la última pregunta. Usted tiene toda la razón, necesitamos más doctores, más enfermeros de fuera.  Les llamamos Equipos Médicos Extranjeros, Cuba es un ejemplo, Reino Unido también y sabemos que Estados Unidos y otros países también van a establecer un compromiso.

Para mí lo más importante es garantizar que proporcionemos los mecanismos para que los trabajadores de la salud vengan y trabajen.

El Banco de Desarrollo Africano y otros países están proporcionando apoyo financiero para que los trabajadores de la salud sean pagados, reciban incentivos, seguros y que comiencen a trabajar.

El número o la cifra exacta de médicos y enfermeras —les voy a dar una cifra aproximada, porque depende de la evolución de la epidemia—, como promedio para un centro de 70 a 80 camas para el tratamiento de ébola necesitamos alrededor de 200 entre médicos, enfermeros, personal de limpieza; por tanto, dentro de esas 200 personas necesitamos una proporción de 20 a 80:  20% de países extranjeros que podrían capacitar, supervisar y gestionar estos centros, y los trabajadores locales representarían el 80%. Serían capacitados para que sean parte del equipo.

Si necesitamos 10 centros de tratamiento, entonces tendríamos que multiplicar esta cifra por 10; si necesitamos 8, entonces tendríamos que multiplicar esta cifra por 8.  Por tanto esa sería la cifra, no es una cifra exacta y pueden cambiar, por tanto, espero haberles dado el sentido de hacia dónde nos dirigimos.

En este momento es importante para nosotros decir que necesitamos, como mínimo, de 500 a 600 doctores, tanto provenientes del país como del extranjero y más de 1 000 trabajadores de la salud, para gestionar los centros existentes, así como los que están por construirse. Muchas gracias.

Presentador.—Ahora le doy la palabra al Ministro Morales para que responda la pregunta.

Roberto Morales.—Muchas gracias.

Realmente, como comenté con anterioridad, fue un trabajo conjunto, la Or­ganización Mundial de la Salud y el equipo que ha venido a Ginebra, de conjunto con nuestro gobierno, de manera tal que pudiéramos lograr un trabajo en uno de los países que está siendo más afectado, y que, por demás, es un país donde tenemos una brigada que ya tiene un trabajo con anterioridad.

Realmente hacia los centros que está dirigida nuestra labor son, sobre todo, aquellos donde se está brindando la atención a los enfermos, también a las clínicas comunitarias de atención, y, sobre todo, vamos a laborar de conjunto con las autoridades de salud pública de Sierra Leona y también del gobierno en todo un programa que permita la prevención de la enfermedad y contribuir de esa manera a cortar la epidemia y evitar que se siga extendiendo a otras regiones y lugares del mundo.

Es importante reiterar algo que comenté en mi intervención inicial, que nuestros médicos, al expresar voluntariamente su disposición de participar en esta situación de emergencia en África occidental, también han expresado su disposición de hacerlo codo a codo con los médicos de cualquier país que participen en este enfrentamiento, incluidos los de Estados Unidos.

Presentador.—Muchas gracias.

Tomaremos tres preguntas; de nuevo pedimos a los presentes que por favor sean breves, porque no tenemos tiempo para todas las preguntas.

Periodista.—Muchas gracias.

Mi pregunta: hemos visto la cifra que nos ha dado la OMS de la cantidad de casos en Liberia, pero parece que hay miles de casos más.

Periodista.—Buenos días. Una pregunta al Ministro: si su organización también hace investigaciones sobre una vacuna. Ustedes tienen el hospital Finlay en La Habana.

Y para la Doctora Chan: ¿Quién está coordinando?, porque podríamos correr el riesgo, el fiasco que corrimos en Haití y también el tsunami por falta de coordinación.

Presentador.—Gracias.  La última pregunta de esta ronda.

Periodista.—Ministro Morales, usted ha reiterado que están dispuestos a trabajar incluso con trabajadores de salud de Estados Unidos, ¿cree que ellos se negarían? ¿Podría laborar en esta idea, por favor?

Y, Doctora Chan, ¿en estos momentos cuántos doctores y personal médico hay en el terreno en los tres países?  Si pudiera decirnos, por favor, la cifra actual.

Presentador.—Le damos la palabra al doctor Ojeda para que responda.

Roberto Morales.—Con relación a la pregunta de nuestros investigadores y científicos y su participación, realmente desde que se decretó la situación de emergencia y recibimos el llamado de la Organización Mundial de la Salud, se ha organizado un equipo de expertos en nuestro país, que está recopilando toda la información y evaluando todas las posibilidades que podamos tener y en ese sentido poder contribuir, pero en este momento no tenemos ningún resultado que podamos mostrar, estamos en la fase inicial; pero seguro que nuestros profesionales de la Industria Médico-farmacéutica y Biotecnológica y del Sistema de Salud Cubano participarán en todos los esfuerzos por encontrar una solución terapéutica y también preventiva a la situación del ébola como lo hemos hecho ante otros problemas de salud.

Con relación a la pregunta de la disposición de poder trabajar con profesionales de cualquier país y de manera particular con Estados Unidos, hemos expresado que realmente estamos dispuestos a hacerlo. Sería muy difícil responder por ellos cualquier tipo de pregunta relacionada a su disposición, lo que sí ratificamos es la disposición nuestra a colaborar con los de cualquier país codo a codo y de manera particular, si así fuera, con los profesionales de las ciencias médicas de Estados Unidos.

Presentador.—Muchas gracias. Doctora Chan.

Margaret Chan.—Muchas gracias.

Quisiera responder a tres preguntas:

Usted preguntó si el estimado de 20 000 es una cifra actualizada. Quisiera subrayar lo que ya he dicho: es un estimado por modelo, pero la situación cambia y las cifras, por supuesto, también cambian y sabemos que los nuevos casos siempre se están reportando, y, por supuesto, las nuevas cifras siempre van a estar por debajo.  Para el número real necesitamos una información efectiva desde los distritos y por parte de los gobiernos.  Por lo tanto, estamos trabajando con la CDC, que está gestionando los datos informativos para darle la información al gobierno y que nosotros podamos tener una información más exacta.

La segunda pregunta. John, usted hizo una pregunta muy importante, la coordinación para un desafío tan grande, tan complejo y de gran magnitud. Lo que empezó como una emergencia de salud pública ha adquirido una nueva dimensión, una dimensión psico-social también, necesitamos alimentos, agua, seguridad y necesitamos centros de tratamientos y necesitan trabajar en un ambiente de paz. Por lo tanto, como usted puede ver, no solamente la complejidad de la operación en sí, sino también la cifra, es una cifra muy alta de actores. Desde el sistema de Naciones Unidas agradecemos al Secretario General y a otros jefes de diferentes agencias que están proporcionando apoyo para esta respuesta de salud.  Por supuesto que a nivel de país el apoyo es muy importante. Tenemos socios, otras agencias y otros países —que ya he mencionado— están contribuyendo con recursos materiales. Esto requiere una plataforma de coordinación que estamos discutiendo con los propios países.

Ayer estuve hablando con el Presidente de Sierra Leona y él está dispuesto a dirigir el proceso y es muy receptivo a la idea de que la coordinación debe involucrar a todos los actores. Por lo tanto, la estrategia y el plan operativo se discuten y se acuerdan entre todas las partes involucradas, pero no debemos olvidar que necesitamos detener el ébola en los próximos seis a nueve meses, por lo tanto eso necesita una estrategia muy abarcadora.

Ahora, la situación más importante es a nivel de país, con el apoyo de Naciones Unidas y de otros socios. Queremos subrayar que hay muchos compromisos, hay transparencia y hay procesos de toma de decisiones y queremos que todas las partes sean flexibles, de forma que la coordinación sea lo más fácil posible.

¿Cuántos doctores tenemos en el terreno?  Bueno, quiero compartir con ustedes que tenemos doctores, especialistas y expertos de los diferentes países que nos apoyan, así como nuestro propio personal: llegan a 500, pero son personas que no están ahí todo el tiempo, están ahí uno o dos meses y entonces tienen que rotar debido a las condiciones que son muy duras, y no pueden permanecer tanto tiempo. Por lo tanto, necesitamos que roten. En estos momentos tenemos más de 170, no solamente doctores, tenemos también personal médico, tenemos especialistas para el control de infecciones. Estoy hablando de expertos, médicos extranjeros, no tengo la cifra exacta realmente.

Presentador.—Ya nos queda muy poco tiempo, pero aceptaremos dos preguntas  más de los periodistas en línea, porque como tenemos la traducción, nos estamos demorando.

Periodista.—Mi primera pregunta es si tienen una actualización del número de casos en este momento, y la segunda es que hay un rumor de que la sangre de las personas que han sobrevivido a la enfermedad puede ser de algún tipo de ayuda, y esto está haciendo que se cree una especie de mercado negro alrededor de este tema. ¿Qué nos podrían decir?
Margaret Chan.—Estaba la semana pasada en Washington hablando con el Banco Mundial, con el gobierno de Estados Unidos, con las Naciones Unidas en Nueva York, y el doctor Navarro, así como Chokuda han estado conversando con diferentes países, con diferentes capitales, en Londres, en Pa­rís, en Bruselas, y hemos tenido conversaciones con muchos otros países.

El Secretario General y yo pensamos que los países están muy comprometidos y necesitamos saber qué necesitan estos países, de forma que se brinde lo que es necesario.

Trabajamos con los países afectados para que nos den datos específicos de qué es lo que realmente se necesita, qué hay de los recursos humanos.  Dándonos esos datos específicos, soy optimista y positiva de que podremos brindarles el apoyo que ne­cesitan.

Sobre la pregunta, le voy a actualizar: estas son cifras que podemos rastrear, pero siempre serían aproximados hasta el 12 de septiembre, es decir, hoy hemos recibido informes de 4 782 casos y más de 2 400 muertes.

En cuanto a su segunda pregunta, usted debe recordar que la OMS organizó una reunión la semana pasada con 150 científicos de diferentes partes del mundo y más de 20 científicos de África. Una de las recomendaciones de esa reunión es que necesitamos trabajar en el suero de convalecencia como un tratamiento de intervención, y eso es lo que estamos haciendo. Como ustedes saben, como parte de nuestra conversación con el doctor Morales y la contribución de Cuba en esta esfera, también hablamos de eso.

Usted mencionó el mercado negro, pero esto es algo que tenemos que trabajar muy cuidadosamente con los países afectados para poder eliminar cualquier comercio de la sangre de los convalecientes. No solamente es necesario obtener este suero, es necesario comprobarlo, porque pueden existir otros factores de infección que tendríamos que analizar. Por lo tanto, vamos a plantear este problema a los gobiernos para que puedan detener cualquier actividad de mercado negro en relación con la sangre de los convalecientes. En todo caso, esto habría que hacerlo con los mecanismos y en las condiciones requeridas para poder utilizar la sangre de los convalecientes.

Gracias.

Presentador.—Muchas gracias, doctora Chan. Muchas gracias, doctor Morales. Con eso concluimos nuestra conferencia de prensa.
Se necesita para combatir la epidemia de 500 a 600 doctores y más de 1 000 trabajadores de la salud.



martes, julio 01, 2014

UNA VACUNA CONTRA EL ALCOHOLISMO


Si bien cuando se habla de drogas, se piensa mayormente en sustancias como la heroína, cocaína o marihuana, debe tenerse en cuenta que en esta clasificación entran otras como algunos medicamentos de prescripción y uso facultativo, y las llamadas drogas legales, como el tabaco y el alcohol


Cambió de casa unas seis veces, hasta que terminó reducido junto a su esposa a un dos por dos. Apenas el mínimo espacio donde dormir cada día la embriaguez para levantarse desayunando, como en los últimos veinte años, un trago de ron. Hace tiempo que los hijos se fueron de la casa, de la otra, aquella que la madre había heredado de los abuelos y él la convenció de vender; para dejar en cada trago hasta el último centavo, y pasar luego a echarle mano a cualquier cosa que lo proveyera de algo de dinero para beber.

Las amenazas no sirvieron para que entrara en razón. Hoy no se comunican. A la madre no le perdonan que le “siga la corriente”, al padre que siga siendo un “borracho”.

Ella, consumida, pálida, ojerosa —con el recuerdo fresco todavía de aquella vez que se endeudó y dijo que sería su esposa quien pagaría— sigue a su lado porque “fue un buen hombre”; mientras él se mantiene firme en su posición: “¿atenderme?, no soy un alcohólico, si yo no le he vendido nunca la ropa a mi mujer”.

La historia, desgarradora y real, nos la cuenta Erika Barrios Mancriff, estudiante de psicología de la Facultad de Ciencias Médicas Calixto García, quien reunió como parte de su tesis de licenciatura el testimonio de 25 pacientes entre los 25 y 60 años de edad, del municipio de Centro Habana en la capital; con el propósito de aproximarse a las características psicosociales de familias de pacientes alcohólicos y su repercusión en el funcionamiento familiar actual.

Salen a la luz en esta investigación, según su autora, muchas de las contradicciones que se desencadenan en el hogar, cuando uno de los miembros sufre alguna adicción; en estos casos a las bebidas alcohólicas.

“Vemos por un lado como los enfermos se autovaloran negativamente mientras rechazan los patrones de comportamiento de la familia de la que provienen —muchas veces de padres también alcohólicos— y sin embargo repiten estos patrones de conducta”, explica Barrios Mancriff.

Son algunas de las consecuencias que genera el consumo de las sustancias adictivas, las cuales pueden ir desde serios problemas de salud en las personas consumidoras, hasta problemas sociales, en el ámbito familiar y laboral.

LA CARA FEA DEL ALCOHOL

Si bien cuando se habla de drogas, se piensa mayormente en sustancias como la heroína, cocaína o marihuana, debe tenerse en cuenta que en esta clasificación entran otras como algunos medicamentos de prescripción y uso facultativo, y las llamadas drogas legales, como el tabaco y el alcohol.
Esta última, junto al tabaquismo, es considerada un problema de salud en nuestro país, ante su incremento en los últimos años.

De acuerdo con estadísticas oficiales, en Cuba más del 45 % de la población mayor de 15 años consume bebidas alcohólicas fundamentalmente en los rangos de edades comprendidos entre 15 y 44 años de edad; mientras la mayoría de los dependientes alcohólicos tienen edades comprendidas entre 25 y 42 años.

Para el doctor Juan Emilio Sandoval Ferrer, presidente de la Sección de Adicciones de la Sociedad Cubana de Psiquiatría, uno de los mayores retos del sistema de salud pública ante este problema, es precisamente la prevención, educación y promoción de estilos de vida saludables en la población.

“Cuando se analizan las primeras diez causas de muerte en nuestro país, se aprecia que tanto el hábito de fumar como el consumo de alcohol están considerados factores de riesgo para enfermedades como el cáncer, y las cardio-cerebrovasculares; así como para los padecimientos del hígado, la accidentalidad y las conductas suicidas”.

A nivel internacional, cada vez aumenta el número de jóvenes que se inician en el consumo del tabaco y el alcohol, condición a la que Cuba no escapa. Precisamente, a alentarlos en el cuidado de su salud, desestimular la iniciación y disminuir la aceptación social que existe en torno a las drogas legales, se dedica este 26 de junio: Día Internacional de la Lucha contra el uso Indebido y el Tráfico Ilícito de Drogas.

EXISTE LA SALIDA

El mayor problema de salud mental en el mundo son las adicciones. Por la repercusión que tiene en la sociedad las consecuencias de las mismas, su tratamiento constituye una prioridad para nuestro sistema de salud pública.

“Ante conductas de dependencia a sustancias como el alcohol u otras ilegales, Cuba cuenta con una red integrada de servicios donde se le brinda ayuda a los pacientes. Estos están presentes desde la atención primaria, en los consultorios, policlínicos y los centros comunitarios de salud mental; donde se integran equipos para dar respuesta desde la propia comunidad”, explicó a nuestro diario el doctor Sandoval Ferrer.

“Esta red se articula de modo que cuando el paciente no pueda resolver la situación en el nivel primario se acceda a los hospitales, donde existen otros servicios para contribuir a la deshabituación de esa persona”, agregó.

En este sentido, indicó que más del 80 % de los casos se resuelven a nivel ambulatorio, y subrayó la importancia que tiene el seguimiento de los pacientes y el papel que desempeñan los grupos de ayuda en el intercambio de experiencias, el aprendizaje y la fuerza que ejercen para evitar las recaídas, muy frecuentes en el tratamiento de las personas adictas.

El especialista destacó el trabajo de la Línea Confidencial An­tidrogas (103) —de acceso gratuito y cobertura nacional— y que constituye muchas veces la primera puerta que tocan los pacientes. Es un servicio estrictamente privado, no se pregunta ni nombre ni dirección de la persona que llama. Se brinda a la población a través del teléfono para informarlos y aclarar sus dudas sobre todo tipo de drogas y orientarlos a dónde deben dirigirse.

AYUDA EN LA COMUNIDAD

Los Centros Comunitarios de Salud Mental son también eslabones fundamentales en la rehabilitación de los pacientes. Hasta la institución de este tipo ubicada en el municipio de Centro Habana, el de más alta incidencia de adicciones en nuestro país, llegó nuestro diario. Aquí la premisa de trabajo, según explicó su director, el doctor Alejandro García Galcerán, es orientar y ayudar tanto al paciente como a su familia.

“Muchos pacientes llegan porque un familiar o líderes de la comunidad los traen, a otros los remite el médico de la familia. Una vez aquí se realiza una evaluación integral del caso, para evaluar la sustancia, el tiempo y patrón real de consumo y la repercusión que tiene; pues a todos los pacientes se les indican análisis complementarios para ver los daños que puedan tener en el organismo”, explicó la doctora Lisset Argoda Mora, coordinadora del programa de atención a drogas del Centro.

Por su parte la doctora Ester Castillo Rodríguez, coordinadora de los programas de atención al alcoholismo y a la deshabituación tabáquica, de la propia institución, indicó que la edad a la que mayoritariamente llegan los pacientes es a los 30 años, aunque ya se han diagnosticado casos mucho más jóvenes de has­ta 18.

La familia viene a ser el mejor sostén a la hora de asumir un tratamiento. “El primero en hacer un diagnóstico sobre un adicto es el familiar más cercano, quien nota los cambios en el estilo de vida”, comenta el profesor Sandoval Ferrer.

Esta idea la sostiene el doctor Alejandro García Galcerán, también especialista de 1er. grado en psiquiatría, quien expone que las mismas características de la adicción producen disfuncionabilidad familiar. “Muchas veces la familia pierde la esperanza de la recuperación de esta persona y se siente impotente para lograr un cambio; pero tienen que saber que sin el apoyo familiar rara vez logran rehabilitarse”.

CONSUMO IRRESPONSABLE: UNA ALERTA

De acuerdo con el doctor Sandoval Ferrer, “la ciencia no ha podido demostrar con exactitud en qué momento una persona pasa el umbral de lo que sería el consumo social asociado a prácticas culturales y costumbres para convertirse en un alcohólico”.

Es por ello que enfatiza en la necesidad de educar a la población en el consumo responsable. “Cuando el adolescente no se divierte si no hay bebidas se trata ya de un consumo de riesgo; y son estas conductas las que más nos preocupan pues no tienen solo que ver con la cantidad ingerida sino también con la frecuencia y la responsabilidad de no llegar a la embriaguez.

“Detrás del concepto de bebedor social se esconden muchas personas que están justificando un patrón que ya no es responsable, sino excesivo, y cuyas consecuencias son muy negativas”, apunta Sandoval Ferrer.

Alertar sobre ello es el primer paso para prevenir que se llegue a un estado de adicción y deterioro, subraya por su parte el doctor García Galcerán. “Tiene un consumo irresponsable quien bebe y conduce, la mujer embarazada o persona que teniendo un trastorno hepático, cardiovascular o respiratorio crónico, beba; la madre o padre que tome teniendo niños pequeños a su cargo o aquel que desempeñando una responsabilidad social se embriague, por solo ejemplificar”.

En este sentido, hacer cumplir las leyes existentes, que regulan por ejemplo el expendio de bebidas alcohólicas y cigarros a menores de 18 años, es un eslabón esencial.

ELLAS SON MÁS FRÁGILES

Si bien es una tendencia que cada vez se reduzca la edad de inicio en estas prácticas, también lo es que las muchachas tomen a la par que los muchachos, lo cual es una preocupación, alerta el doctor Sandoval Ferrer.

“El alcohol o cualquier sustancia adictiva en la mujer hace más daño, pues esta tiene menos líquido corporal que el hombre, por lo que el nivel de saturación o condensación de sustancias en el organismo es superior y el nivel de toxicidad es más rápido e intenso”, explica el doctor García Galcerán.

A ello se suma, refieren ambos especialistas, un fenómeno de base social, ya que, indicaron, el consumo muchas veces está pautado por incitación de la pareja; son más vulnerables al ser socialmente más discriminadas y marginadas. Además, dijeron, demoran más en solicitar ayuda debido a los propios estigmas, son más resistentes al tratamiento y tienen más recaídas.

No obstante, indicaron, cada vez son más las mujeres que solicitan tratamiento y se incorporan a los grupos, lo cual es muestra del trabajo de educación y prevención en estos temas.

El tratamiento para las adicciones exige un nivel de decisión y voluntad del individuo importante. Sin ello, la rehabilitación se dificulta. Todo el sistema está apto para brindarle ayuda a la familia, orientarla y propiciarle herramientas para manejar las situaciones que puedan presentarse.

Adicciones como el alcoholismo afectan todas las esferas de la vida del ser humano, tanto en el plano psicológico, emocional, conductual como familiar y laboral.

Educar a la sociedad en qué hacer, cómo ayudar, a dónde dirigirse es la única vacuna que puede ser efectiva para atenuar las consecuencias de una adicción que puede hacer torcer a muchos el rumbo de su vida.