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domingo, diciembre 18, 2011

GONZALO RUBALCABA: SOLO SOY OTRO CUBANO MÁS

El laureado pianista es una de las figuras principales del Festival Jazz Plaza

Por Michel Hernández (Granma)

Foto: Juvenal Balán

Dice que se siente "horrible" con el estatus de leyenda del jazz que le ha endilgado la crítica, aunque ha obtenido cuatro premios Grammy y ha sido nominado en 14 ocasiones. Sin embargo, inmediatamente después, ofrece su propia lectura de la repercusión de los lauros que ha alcanzado durante su carrera. "Los reconocimientos nos mejoran la salud a todos. Son un compromiso a seguir, como si te dijeran te quiero, te amo, que es necesario que te lo digan", confiesa a este redactor en un tono muy bajo, pero con seguridad, el afamado pianista cubano Gonzalo Rubalcaba.

Nacido en La Habana en 1963, el conocido músico, radicado actualmente en Estados Unidos, fue una de las figuras más esperadas de la apertura de la edición 27 del Festival Internacional Jazz Plaza en el teatro Mella, donde compartió escenario con el pianista norteamericano Arturo O'Farrill; hijo del legendario Chico O'Farrill, el coro Entrevoces, dirigido por la maestra Digna Guerra, y el grupo William Roblejo's Trío.

"En la inauguración me encantó el Trío de William Roblejo y el Coro Entrevoces. Pero en Cuba no es una sorpresa ver a figuras que van subiendo constantemente", dice el autor de Supernova y Solo.

La conversación tiene lugar en Los Jardines del Teatro Mella. Rubalcaba está flanqueado por admiradores que esperan su turno para pedirle un autógrafo o una foto, pero se toma su tiempo para exponer con aplomo las razones de su retorno a los escenarios cubanos, luego de casi 10 años de ausencia. "Los cubanos estamos constantemente en eventos de interés mundial, donde vemos que Cuba tiene gran prestigio. Esto lo mismo lo descubres en Malasia, Japón, Serbia, que en Europa o África. Cuba está ahí todo el tiempo y las personas muestran un interés mágico con respecto a lo que sucede aquí. Yo soy solo otro cubano más", afirma.

Gonzalo Rubalcaba dio el salto hacia los primeros planos del éxito precisamente en los Festivales de Jazz Plaza, cuando apenas cruzaba la línea de los 23 años. De ahí en adelante desarrolló una prolífica carrera con la que ha elevado su nombre a los cielos del circuito jazzístico internacional, convirtiéndose en una figura de referencia de la música insular. "Cuba no puede faltar en la música que hago. Lo que todo no se puede manifestar de manera evidente, sino que se trata de ligar la tradición y la realidad. Si los códigos no parecen cubanos eso no significa que mi memoria musical, que es la casa, la escuela, las instituciones cubanas donde me formé, no se encuentre ahí".

Admirador de la obra de Bola de Nieve, Amadeo Roldán y Alejandro García Caturla, entre otros, recuerda con emoción el día en que conoció en La Habana al mítico trompetista estadounidense Dizzy Gillespie. "El encuentro con Dizzy fue en 1984 en el Cabaret Parisién, del Hotel Nacional, que era subsede del Festival de Jazz. Yo estaba tocando y a él lo llevaron allí. Entonces, cuando terminé, me pide que toquemos juntos en la inauguración. Pero uno era muy joven y, con el afán de no perder oportunidades, le dije ¡por supuesto! y hubo que cambiar el programa del concierto porque él quería que yo estuviera."

Tras su presentación en el cartel inaugural, Rubalcaba ofreció un concierto en el teatro Mella donde cobró protagonismo su nuevo álbum Siglo 21. "Este es un disco que solo existe en los medios digitales y que saldrá físicamente al final de este año. Es una producción con una música que no es solo mía. Tiene tres piezas de mi autoría y otros temas de compositores cubanos y norteamericanos muy jóvenes y de principios de los años 50 y 60. Lo que trato de decir con este material es que si hoy somos lo que somos, se lo debemos a muchos creadores que vienen desde el siglo XX", comenta.