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miércoles, enero 26, 2011

PALABRAS QUE VAN Y VIENEN

Pronunciaciones extranjeras
Por Celima Bernal (Juventud Rebelde)

Hace años me llamó la atención una profesora, Mrs. Muriel Thomas, de la Universidad de Alabama, porque hablando del ex presidente norteamericano Franklin Delano Roosevelt, yo había pronunciado incorrectamente «rúsvelt». Ella me explicó que, aunque la mayoría caía en ese error, el apellido era de origen holandés, y no debía pronunciarse así. Conocí, poco tiempo atrás, a un holandés, y le pregunté acerca de esto. Me dijo: Sí, es cierto. Rosenvelt, en nuestra lengua, se pronuncia con dos oes y no con u. El apellido perdió luego la ene y ganó otra o. El antecesor de los dos presidentes norteamericanos fue Claes van Rosenvelt, natural de Middelburg, en Países Bajos. Llegó a Nueva York (entonces llamada New Amsterdam), con su esposa, hacia 1650. Franklin Delano Roosevelt nació el 30 de enero de 1882, en Hyde Park, y nunca visitó Holanda. El otro presidente, Theodore Roosevelt, sí viajó a la tierra de sus antepasados después que terminó su período presidencial. Roosevelt significa en holandés campo de rosas.

El nombre de un baile, que ignoro cuándo surgió en los Estados Unidos, pero que recuerdo muy de moda allá en la década de los 50, se vio traducido hace unos días, en el subtítulo de un filme, como «Abrazo del conejo». No es: «Bunny Hug», que eso entendieron; sino: «Bunny Hop», (Baile del conejo). La pronunciación parecida (aproximadamente jog y jop), dio lugar al error. Por cierto, «hop» significa también viaje muy corto o salto, sobre todo, en un solo pie.

Y siguiendo con las pronunciaciones extranjeras, que también resulta importante conocer, nunca me he explicado por qué hablando del Hotel Deauville, se oye a muchos: (duvíl), en lugar de (dovíl). Fijémonos que en francés, la combinación eau se dice: (o). Por cierto, esas tres letras constituyen una palabra que quiere decir agua.