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miércoles, octubre 06, 2010

CIUDADES CUBANAS CON ETIQUETA

Por Francisco G. Navarro* (Prensa Latina)

La Habana.- Roma será eterna, París un surtidor de luz y Nueva York un alarde de manzana, pero la capital de esta Isla presume de ser la Ciudad de las Columnas, como la llamó su novelista insigne y premio Cervantes, Alejo Carpentier (1904-1980).

El donaire de contar con un sobrenombre también moldea la identidad de otras muchas ciudades y pueblos de la isla más grande del arco antillano.

A veces los seudónimos urbanísticos se comparten, como es el caso de las Perlas: Cienfuegos la del Sur, de cara al mar Caribe, y Cárdenas la del Norte, bañada por el Océano Atlántico.

La segunda agrega además el blasón de Ciudad Bandera, por ser sus calles el primer escenario donde ondeó la enseña de la blanca estrella solitaria en el triángulo rojo, el 19 de mayo de 1850.

Matanzas, capital de la provincia homómina, ganó en pleno siglo XIX el título oficioso de la Atenas de Cuba, por ser una plaza cultural por excelencia.

Mezclados con las líneas de calles y avenidas, tres ríos (Yumurí, San Juan y Canímar) dibujan sus planos y los pasos arquitectónicos sobre esos cauces, le conceden además el alias de Ciudad de los Puentes.

Holguín, con similar rango político, es la de los Parques, pero resulta famosa también por el accidente geográfico de la Loma de la Cruz; el mito del burro de Mayabe, un asno que devino crónico bebedor de cerveza, y el ser la sede anual de la Fiesta Iberoamericana.

Santiago de Cuba, segunda capital del país y primera en el tiempo, tiene prendida al pecho de su Ayuntamiento la estrella de Ciudad Heroína, por acunar gran parte de las luchas revolucionarias de la nación.

También la identifican como asiento del son cubano y la trova tradicional o vieja, para distinguirla de la renovación surgida de las guitarras y gargantas de los cantautores Silvio Rodríguez, Pablo Milanés y Noel Nicola, a finales de los años 1960

Fundada con el epíteto de Villa de la Gloriosa Santa Clara en el año de 1689, el eje político de la central provincia de Villa Clara, es reconocida hoy por la patriota lugareña del siglo XIX Marta Abreu, su benefactora, y por el comandante Ernesto "Che" Guevara, que libró allí, casa a casa, la batalla final de la guerra revolucionaria (1956-58).

Baracoa, además de la lujuria tropical del vergel que la circunda, es la Ciudad Primada, gracias a la elección del Adelantado Diego Velázquez de Cuellar, que en 1511 determinó que en aquel paraíso terrenal se estrenara el urbanismo hispano en la Isla.

Otra de las siete primeras villas españolas, fundadas todas en la segunda década del siglo XVI, Bayamo, ostenta un título de nobleza patriótica: la Ciudad Monumento, la primera y única población liberada por los independentistas durante la Guerra Grande (1868-78). El 12 de enero de 1869, luego de escasos tres meses de ser capital de la nación libre que comenzaba a cuajar, sus defensores prefirieron sacrificarla a las llamas antes que devolverla intacta a los colonialistas.

San Juan de los Remedios del Cayo (¿1524?) tiene la condición de ser la Octava Villa, y es sede del Museo de las Parrandas y su iglesia mayor enumera 13 altares enchapados en oro.

Camagüey, la antigua Santa María del Puerto del Príncipe, definida como "suave comarca de pastores y sombreros" por uno de sus hijos predilectos, el poeta Nicolás Guillén (1902-1989), es conocida como la Ciudad de los Tinajones y también la cuna del mayor general Ignacio Agramonte, joven paladín de la guerra contra la metrópoli hispana y protagonista de un amor hecho leyenda.

Los ríos Guaso, Yayabo y Mayabeque apodan a las ciudades de Guantánamo, Sancti Spíritus y Güines, respectivamente.

Sagua la Grande creció a las márgenes de la corriente del mismo nombre, pero apela al más poético nombre de Villa del Undoso.

Y la sur oriental Manzanillo es la del Golfo, debido a la abierta muesca marina con el nombre indígena de Gucanayabo a cuyas riberas adorna.

Cruces, en la provincia de Cienfuegos, siempre fue el Pueblo de los Molinos de viento, aunque sin que haya pasado El Quijote con su adarga ya quede uno solo de tales ingenios.

En tanto, Puerto Padre, en la provincia de Las Tunas, presume doblemente del alias de Villa Azul de los Molinos.

Del mismo matiz hace su agosto promocional el mayor balneario cubano; Varadero, la Playa Azul.

Por Villa Blanca responden al pase de lista Caibarién, en la provincia de Villa Clara, y la holguinera Gibara, donde hace una década el desaparecido realizador Humberto Solás (1941-2008) instalara las tiendas de la capital del cine pobre.

Artemisa, más que diosa griega, se estrenará como núcleo director de la nueva provincia con igual nombre, justo con la primera fecha de 2011.

A esa ciudad se le identifica como la Villa Roja y ha sido la población que más hijos aportó al martirologio del 26 de julio de 1953, cuando un grupo de jóvenes cubanos decidió iniciar su definitiva gesta de liberación nacional al asaltar el Cuartel Moncada, por aquel entonces segunda fortaleza militar del país.

Por razones etnográficas y de origen, Cabaiguán en la provincia de Sancti Spíritus, es la capital canaria de Cuba y en un país eminentemente beisbolero, la localidad villaclareña de Zulueta, ni siquiera cabecera municipal, es la del fútbol.

Morón, en Ciego de Ávila, que también vive la pasión del más universal de los deportes, tiene sin embargo como símbolo, con escultura y canto, al galán de las gallinas de corral. Por aquello de "se quedó como el gallo de Morón, sin plumas y cacareando".

En la provincia centro-sureña de Cienfuegos, la población de Santa Isabel de las Lajas se auto titula Mi rincón querido, por un verso musical con que la inmortalizó su hijo mejor, el cantante Benny Moré (1919-1963), considerado aquí el Bárbaro del Ritmo, el Sonero Mayor.

Guracabuya cerca de la ciudad central de Santa Clara, es el epicentro de Cuba y la camagüeyana Guáimaro la cuna constitucional de esta nación, por ser asiento de la primera carta magna de los independentistas en 1869.

Moa, la tierra del níquel, y Báguanos (los dos últimos términos en Holguín) es la capital de la masividad, por la activa participación popular en el deporte.

(*) El autor es corresponsal de Prensa Latina en la provincia cubana de Cienfuegos.