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domingo, septiembre 19, 2010

HEBERPROT-P: AL SERVICIO DE UN TRATAMIENTO UNICO

A este novedoso producto de la ciencia en Cuba estará dedicado el Congreso Biotecnología Habana 2010

Por Liliam Riera (Granma)

Desde el 2007 hasta la fecha, 4 000 pacientes diabéticos en el país han mejorado su calidad de vida gracias al uso de un producto de la industria biotecnológica cubana, único en el mundo, que favorece la cicatrización de complicadas úlceras, como las que provoca esta enfermedad en los miembros inferiores, y reduce el riesgo de amputación.

Por los notables resultados alcanzados con el Heberprot-P, el Congreso Biotecnología Habana 2010, a celebrarse del 20 al 22 de octubre próximo, estará dedicado a la atención integral del paciente con úlcera del pie diabético (UPD) con la aplicación de este biofármaco.

Han confirmado su participación en el evento alrededor de 150 especialistas de 22 países, así como 200 cubanos, según informó a Granma la ingeniera Miriela Gil Mena, coordinadora del Programa de Extensión Nacional del Heberprot-P por el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB) de La Habana.

Gil refirió que el producto está disponible en todos los servicios de Angiología de los hospitales del país y se ha ido extendiendo a la atención primaria de salud.

Aseguró que actualmente 100 instituciones del territorio nacional, entre hospitales y algunos policlínicos de la capital y de las cabeceras provinciales, cuentan con el novedoso biofármaco, desarrollado en conjunto por especialistas del CIGB y el Instituto Nacional de Angiología y Cirugía Vascular, que ha venido a potenciar el método de tratamiento y manejo de la diabetes, donde el proceso de cicatrización de las úlceras es muy complejo.

Esta afección, que va en ascenso, puede ocasionar desde el coma diabético, con peligro para la vida, hasta otras complicaciones crónicas, a largo plazo, cuyas manifestaciones clínicas pueden ser insuficiencia coronaria o infarto cardíaco, trombosis o hemorragias cerebrales, enfermedad renal, pérdida de la visión y otras como la UPD que, de no atenderse adecuadamente, termina en amputación.

En el mundo viven hoy alrededor de 285 millones de diabéticos, cifra que se elevará hasta los 438 millones en el 2030, de acuerdo con estimados de organismos internacionales.

En Cuba, hasta el cierre del 2009, había más de 454 000, según el anuario estadístico del Ministerio de Salud Pública. No obstante, el país registra la menor tasa de mortalidad por diabetes —12,3 por 100 000 habitantes— de todo el continente americano, de acuerdo con un documento difundido por la Organización Panamericana de la Salud.

El Heberprot-P es una formulación farmacéutica inyectable que tiene como principio activo el Factor de Crecimiento Epidérmico Humano recombinante, un potente agente que cuando se administra localmente en forma líquida estimula la formación de tejido útil para permitir el cierre de lesiones, por segunda intención o mediante injerto de piel.

Los expertos afirman que ha demostrado su eficacia en úlceras grandes y profundas (estadios 3 y 4 de la escala de Wagner, de un máximo de 5) que afectan tendones y huesos, resistentes a todo tipo de tratamiento convencional en pacientes diabéticos.

Gil Mena explicó que el medicamento solo está contraindicado en pacientes con antecedentes de hipersensibilidad al producto o a cualquiera de sus componentes, en aquellos aquejados de patologías oncológicas cercanas al sitio de aplicación del biofármaco, y en quienes sufren cardiopatía descompensada, coma diabético y otras complicaciones crónicas de la diabetes.

El Heberprot-P fue registrado en Cuba en junio del 2006, en abril del 2007 se incluye en el cuadro básico de medicamentos y en junio de ese mismo año comienza el programa para su extensión nacional.

En el 2009, la generalización de su uso constituyó uno de los resultados científicos relevantes del país en la esfera de la biotecnología y productos farmacéuticos, cuya industria fue calificada por la prestigiosa revista científica británica Nature como la mejor establecida de todo el Tercer Mundo, en un artículo publicado a inicios de ese año.

Gil Mena recordó que Cuba posee un Programa de Atención Integral al Paciente Diabético que garantiza, con la habilitación de una historia clínica, no solo el registro y seguimiento médico, mediante exámenes y análisis, de estas personas en los consultorios de la familia, sino también su remisión a la consulta de atención integral, presente en todos los policlínicos del país.

Todos los diabéticos deben acudir una vez al año al policlínico para ser atendidos en estas consultas, mientras que los que presentan complicaciones crónicas, entre ellas la UPD, deben hacerlo cada tres o cuatro meses, refirió.

La ingeniera indicó que los pacientes con UPD pequeñas, estadios 1 y 2 de la escala de Wagner, siempre que no presenten otras complicaciones y previa remisión por el médico de la familia, podrán ser tratados con el producto en el propio policlínico, si este cuenta con las condiciones creadas para su aplicación.

En los servicios de Angiología de los hospitales son atendidos aquellos que presenten úlceras más grandes y complejas. En ambos casos, la aplicación del biofármaco debe ser supervisada por el angiólogo.

El novedoso medicamento cuenta con patente en EE.UU., la Unión Europea, Australia, Hong Kong, Singapur, Corea del Sur, Sudáfrica, la Federación Rusa, China, India y Ucrania. Es una de las más recientes adquisiciones de la cartera de Heber Biotec S.A., entidad que comercializa de manera exclusiva, en más de 45 países de América Latina, Asia, África y Europa del Este, los productos biotecnológicos y farmacéuticos, servicios tecnológicos y proyectos de Investigación-Desarrollo (I+D) del CIGB y de otras importantes instituciones y laboratorios cubanos.

Gil Mena informó que, además de los cubanos beneficiados, el Heberprot-P ha sido usado por pacientes con UPD de Venezuela, Argelia, Argentina, República Dominicana, Uruguay, Angola y Libia, para un total de más de 15 000 favorecidos.

Heber Biotec S.A. cuenta con más de 200 registros sanitarios aprobados en 52 países y acuerdos de distribución firmados con compañías en todo el mundo.

Esta empresa y el CIGB forman un complejo de investigación-desarrollo, producción y comercialización.

Inaugurado el 1º de julio de 1986, el CIGB es una institución de vanguardia en las Biociencias cubanas cuyo principal valor está en el personal que allí labora, altamente calificado y comprometido con el desarrollo de nuevos productos para mejorar la calidad de vida de millones de personas en todo el mundo, además de otros para aplicaciones agrícolas y pecuarias.

Pertenece al Polo Científico del Oeste de La Habana, que se organizó en 1991 con vistas a acelerar el desarrollo de la biotecnología y la producción médico-farmacéutica mediante la coordinación sistemática de acciones de investigación, docencia y producción especializada entre las diversas instituciones que habían ido surgiendo en la década de los 80, con la intervención muy directa de Fidel.

El Comandante en Jefe ha sido precursor del desarrollo biotecnológico en el país, que contó, en la década de los 80, con una inversión inicial del Estado ascendente a más de 1 500 millones de dólares, lo cual permitió a una nación subdesarrollada y bloqueada por EE.UU. situarse a la altura de los mejor posicionados en el mundo en ese campo