Búsqueda Personalizada

jueves, mayo 06, 2010

PALABRAS QUE VAN Y VIENEN

Generaciones literarias
Por Celima Bernal (Juventud Rebelde)

Alguien se refirió a generación en literatura, en historia, como «al grupo de hombres que hacen el papel de bisagra para mover una época». Esa definición es genial. En el siglo pasado, hubo en España, las hay y las habrá siempre, dos generaciones literarias muy importantes: la del Noventa y ocho y la del Veintisiete. La primera se considera del siglo XX, por la proximidad. En una ocasión, oí, refiriéndose a ellas: «La del Sesenta y ocho y la del Veintiséis». Fue una lamentable confusión. Escribo los números con mayúscula inicial, en este caso, porque se trata de nombres propios, no de adjetivos numerales.

Cuáquero o cuákero, ambas formas están aceptadas, pero se prefiere la primera. Es el individuo de una secta religiosa nacida en Inglaterra, a mediados del siglo XVII. La palabra se deriva de quaker (tembloroso). El nombre se debe a que los creyentes se contorsionaban y se retorcían entre temblores para manifestar su entusiasmo. Durante años, se vendió en Cuba una avena en hojuelas, cuya marca comercial era «Quaker». Todavía, muchos compatriotas llaman así a ese cereal, pero lo peor es que pronuncian: «cuaque». Escuché: «Están vendiendo un “cuaque” más sabroso». Sin pretender molestar, pregunté: «¿Hay avena? ¡Qué bueno!». La respuesta no esperó ni un minuto, y me llegó con un tono de autosuficiencia graciosísimo, de ojos cerrados y movimientos de cabeza: «No, no es avena. Le dije que era “cuaque”; a mí la avena no me gusta».

LA RESPUESTA DE HOY

Una lectora vio, en un libro viejo, la abreviatura de usted escrita así: Vd., en lugar de Ud., como lo hacemos hoy, y desea saber si es una errata de la publicación. No, antiguamente vusco, convusco y vusted eran pronombres personales de segunda persona.

1 comentarios:

Juan Andrés Riquelme dijo...

Buena apreciación sobre la generación del 98 y del 27. Es cierto que ambas generaciones tenían un talante atípico a su época, por lo que iban muy por delante del resto de la sociedad española, sobre todo la generación del 98. Buen blog, compañero