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lunes, abril 14, 2008

UN APORTE AL PATRIMONIO LOCAL

Por Rubén Del Toro Estrada (Radio Artemisa)

Guanajay, La Habana, Cuba.- Proteger los sitios arqueológicos que revelan la existencia de asentamientos aborígenes y de las primeras industrias azucareras asentadas en la demarcación de Guanajay durante la etapa colonial, encauza las principales actividades del Grupo Espeleológico Guamuhaya, miembro de la Sociedad Espeleológica de Cuba.

La génesis de las investigaciones arqueológicas de los espeleólogos se remonta a más de diez años atrás cuando aparecieron las primeras evidencias arqueológicas de la presencia aborigen en Guanajay. Como resultado fueron localizados cuatro sitios aborígenes; uno de ellos “El Jobo”, el agroalfarero más occidental del país hasta el momento.

Como parte de su aporte al patrimonio local, el grupo emprende la labor de rescate de las evidencias de la presencia de ingenios azucareros en el territorio. Nace así, lo que le llamaron la “Ruta del Esclavo”.

Leonardo Camueira Gonzáles, miembro de Grupo Espeleológico, comentó que “al iniciar las primeras pesquisas tuvimos que consultar muchísimos documentos, en primer lugar los registros de diezmos de la parroquia San Hilarión, en Guanajay”.

Según las costumbres de la época, la Iglesia cobraba un diezmo por las dotaciones de esclavos que tuviera cada dueño de ingenio. De acuerdo con los datos de la hoja de diezmo, en el año mil ochocientos 45 se registraban trece ingenios azucareros en la actual zona de Guanajay. En la incesante búsqueda, llegamos al Archivo Nacional y localizamos un levantamiento cartográfico sobre las principales industrias que existían en Cuba en la segunda mitad del siglo XIX y que sirvió de apoyo en la búsqueda de evidencias.

Con la escasa información recopilada tanto de los documentos consultados como de entrevistas a personas, se iniciaron las primeras labores de prospección. Las evidencias arqueológicas localizadas demuestran hasta el momento, la existencia de doce ingenios azucareros.

Clavos, grilletes, pipas de fumar, cucharas, la piedra moledera de un ingenio, cuentas de vidrio, instrumentos de trabajo y la puerta de descarga del cenicero de un tren de calderas (fogón de la industria) única encontrada en Cuba en perfecto estado de conservación, son algunas de las evidencias rescatadas, y que hoy engrosan los fondos del Museo Municipal Carlos Baliño.

El trabajo desarrollado por los espeleólogos guanajayenses, fundamentalmente se ha basado en la exploración arqueológica, y la recogida en superficie de las muestras, así como la ubicación exacta de cada sitio arqueológico.

La delimitación de estos sitios por su importancia y características, así como su conservación como parte de la historia del territorio, está entre los objetivos de trabajo del Grupo Espeleológico Guamuhaya en su infatigable labor de preservar el patrimonio local.