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martes, abril 22, 2008

PALABRAS QUE VAN Y VIENEN

Por Celima Bernal (Juventud Rebelde)

Hay tres preguntas que asombran por lo absurdas: Una va dirigida a la persona que se ama: «¿Tú me quieres?»; la otra, al vendedor que nos propone algo: «¿Está bueno?». Por supuesto, la merecedora del primer lugar, es la que escuchamos, en el consultorio médico, a quien espera junto a nosotros, y con su mejor intención, va a recomendarnos un remedio infalible para nuestro padecimiento. Casi siempre comienza diciendo: «¿Usted desea curarse?».

Me apena que vayas a tacharme de malagradecida; pero invariablemente me invaden unas ganas locas de contestarle: ¿Puede creer que no tengo el menor empeño en mejorar siquiera? Vine porque me gusta perder la mañana sentada en este banco. Entiéndeme, aprecio muchísimo un consejo guiado por la buena fe; lo que me molesta son las tontas palabras introductorias. Y hablando de eso, ¿te has fijado lo difícil que les resulta ya a muchos, comenzar a hablar sin decir: «A ver». Se oyen a diario diálogos como este: «—¿En cuántos programas de radio has trabajado? —A ver, en tal, tal, y tal». «—¿Qué países has visitado? —A ver, España, México, Canadá». Cada respuesta, cada enumeración, va precedida de ese «a ver», que a alguien, en mala hora, se le ocurrió.

Hace años, sucedía lo mismo con: «Bien, compañeros». Era el botón de arranque de cuanto discurso se pronunciaba en este país. Sí, muy pocos prescindían de él. Hay quien emplea: «No», por gusto, antes de contestar cualquier pregunta. Y eso, desde tiempos inmemoriales: «—¿Adónde vas? —No, a casa de Mamá». «—¿Qué compraste? —No, unos limones». ¡Mira tú!, sin qué, ni para qué, esa negación. Lo peor es que a veces suena muy parecido a un maullido de gato.

Bueno, regresemos al consultorio: Hay quienes dicen: «escultar» por auscultar, «ondas» por sondas, «próstota», «amígdolas», «himpertenso», «celebro» y «diabetis». En lugar de: próstata, amígdalas, hipertenso, cerebro y diabetes. ¿Tú no?, ¿verdad?

Oí: Tenía «una carie». Lo correcto es: Una caries y varias caries; nunca termina en e, siempre lleva s final.

«El médico no contaba con él» es una frase poco culta. Digamos: No esperaba que se salvara.

¿Seguimos con estas cosas otro día?

LA RESPUESTA DE HOY

Alguien leyó: coeficiente intelectual, y me escribe alarmado. No, no constituye una incorrección. También se acepta, aunque se prefiere cociente. Así se dice de la cifra que expresa la relación entre la edad mental de una persona y sus años.