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sábado, marzo 15, 2008

DESCUBREN NUEVAS ESPECIES DE ARAÑAS

Por Odalis Riquenes Cutiño (Juventud Rebelde)

Santiago de Cuba.— Especialistas del Centro Oriental de Ecosistemas y Biodiversidad (BIOECO), con sede en esta ciudad, han reportado la aparición de dos especies de arañas nuevas para la ciencia, entre los fondos de la colección de arácnidos del Museo de Historia Natural de Santo Domingo, República Dominicana.

El hallazgo se produjo mientras los expertos de la Isla cumplían con la etapa inicial de un convenio de colaboración entre Cuba y La Española, para el intercambio especializado en apoyo a las colecciones de la prestigiosa institución dominicana, reabierta al público después de casi una década sin prestar servicios.

Alexander Sánchez, quien encabezó el equipo encargado de catalogar, organizar e identificar la vasta colección de arácnidos almacenados en el Museo, explicó a JR que el minucioso trabajo permitió además el registro, por primera vez en La Española, de otras seis especies del género, oriundas de otras áreas del Caribe y nunca antes localizadas en Santo Domingo.

A la par de las labores de curadoría de la colección del museo dominicano, que incluye el procesamiento digital de la información, los jóvenes investigadores se enfrascan en estos momentos en el estudio de las nuevas arañas, que deberá concluir con su «bautizo» para la ciencia.

Los arácnidos son considerados como eficaces controladores biológicos. Si desaparecieran de la vida del planeta durante 24 horas, según los especialistas, las poblaciones de insectos llegarían a niveles tales que harían imposible la vida.

Con 596 especies de arañas, la mitad de ellas endémicas, y una experiencia en la colecta, identificación y análisis que data de los años 30, Cuba tiene la aracnofauna mejor estudiada del Caribe, y hoy pone todo ese conocimiento a disposición de sus naciones vecinas.

El aporte de los expertos cubanos, que este año pudiera extenderse a las colecciones de insectos, anfibios, reptiles y moluscos del propio Museo de Santo Domingo, así como a otros importantes centros de ciencia dominicanos, es valorado por sus protagonistas como una demostración de cuanto pueden hacer juntos los pueblos caribeños en pos de la preservación de su biodiversidad y el cuidado del medio ambiente.

Las acciones comunes en el campo medioambiental en la región, echaron a andar desde mediados del pasado año, en que los gobiernos de Cuba, República Dominicana y Haití firmaron la Declaración de Santo Domingo, para la creación de un Corredor Biológico en el Caribe, ejemplo de cooperación Sur-Sur que de esta manera ha empezado a materializarse.